"Jorobate por creyente"
¿Qué buscan los ateos militantes? Ya es bastante condena no poder creer en Dios como para, todavía, andar sacando pecho como si fuera gran cosa.
Leo en un muro virtual de por acá a la vuelta algo que ni me espanta ni me enfervoriza. Algo que simplemente no entiendo. “Jorobate por creyente”, le dice uno a otro a santo de no sé qué discusión en la que se hablaba de dioses y de inquisiciones. No entiendo ese “jorobáte” como nunca entendí a los ateos militantes ni a los creyentes fanáticos. A los últimos por intolerantes, a los primeros por superficiales.
Ya es bastante condena no poder creer en Dios como para, todavía, andar sacando pecho como si fuera gran cosa. Ya quisiera estar convencido, aunque me equivoque, de que hay alguien que se las sabe todas o de que tarde o temprano voy a reencontrarme con mi madre y mis abuelos en un lugar insospechado.
Porque hay que ser muy básico como para descolgarse con un “no creo, ja, chupáte esa mandarina, y cuando te morís te morís y chau”, y encontrar alegría en el hallazgo.
Para peor, hay muchos que no aceptan religión alguna pero se afilian a premisas aún más increíbles que la Santísima Trinidad. Por ejemplo, adhieren a consigas tales como “querer es poder”, posibilidad que se cae a pedazos apenas uno decide querer emprender un viaje a Marte ida y vuelta, o enamorar a todas las muchachas del barrio.
Además, muchos de los que rechazan la posibilidad de que un ser superior haya creado el universo, no dudan en propalar que cuando uno “desea una cosa con mucha fuerza, el universo conspira para que ello ocurra". Como si el universo estuviera enterado de nuestras minucias y, además, se tomara la molestia de andar conspirando en nuestro favor.
En su libro “Por qué no soy cristiano”, Bertrand Russell ensaya una brillante defensa de su agnosticismo pero, en ese afán, le resta importancia a las virtudes que nacen de la creencia en cosas que presuntamente no existen. “El hecho de que una creencia tenga un buen efecto moral sobre un hombre no constituye ninguna evidencia a favor de su verdad”, dice no sin razón. Pero ¿qué importa si la creencia en la resurrección no es exacta si, finalmente, tiene como resultado la tranquilidad de creer que no estamos condenados a la nada?
Por su lado, en sus “Herejías literarias”, el furibundo pensador italiano Giovanni Papini castiga sin piedad a los militantes del ateísmo. “Yo sé que en vuestro cerebro, sin ventanas por el lado del cielo, no tienen derecho de entrada más que las verdades que han llegado a ser lugares comunes y las ideas que, a fuerza del uso, se han vuelto imbecilidades. Permitidme que rece por vuestra alma, imbéciles convencidos e innumerables”, exagera Papini, quien a la vejez se convirtió en un fervoroso cristiano tras haber sido un ateo convencido en su juventud.
Y aunque se descrea del más allá, es imposible rechazar esa descripción del cielo que Jorge Luis Borges leyó en algún lado y a la que no quería sacarle ni un punto ni una coma. Cito y termino: “Después de la muerte, aprenderemos el manejo feliz de esa eternidad que ya es nuestra. Recobraremos todos los instantes de nuestra vida y los combinaremos como nos plazca. Dios, Shakespeare y nuestros amigos colaborarán con nosotros”. Ante una tesis tan espléndida, cualquier acotación resultaría un desborde.
29 Comentarios
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Federico Altuna - 15.05.2013 - 00:13 hs
Hola, en general me gustan tus entradas en este blog, pero en este caso me desagrada la visión simplista que tenés del ateísmo, y la forma en la que la generalizás. Desconozco como han llegado la mayoría de los ateos a declararse como tales, pero te cuento mi historia. Yo nací en el seno de una familia de creyentes, que siempre me dejaron en claro su postura religiosa y siempre me dieron libertad para administrar mis creencias. En un momento de mi vida en el que me cuestioné mis creencias heredadas, me puse a leer sobre religión, antropología, historia de la humanidad y varias cosas más, y llegué a la conclusión de que no existe ningún dios. Lo cual no es fácil de asumir, ni agradable, ni nada que se le parezca. Es la posición que tenemos ciertas personas frente a este tema, y es igualmente respetable que la posición del creyente. Y pego una de las frases de tu post: "no creo, ja, chupáte esa mandarina, y cuando te morís te morís y chau". No es así de sencillo asumir esto, que si viene de la mano con el ateísmo. Sobre todo cuando ocurre algo como, por ejemplo, la pérdida de un familiar. El creyente, en casos así, te dice cosas como que todavía está ahí, etc. El ateo, no tiene nada de que agarrarse, por lo que la pérdida es definitiva. Te pongo este ejemplo porque no creo, como ateo, que el ateísmo sea "superficial", ni fácil, ni divertido, ni una cosa de personas a las que no nos importa nada. Saludos
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Oscar Imer - 03.07.2012 - 22:56 hs
Hola a todos: Hoy no tengo tiempo para escribir. Solo una sugerencia. voy a dejarles un dos links de las 2 primeras partes de un documental increible, que ha ganado muchos premios, y se considera supremo... hay varias versiones en internet pero prefiero la subtitulada porque es la mejor. Van a tener que buscar el resto... Pero POR FAVOR... Veanlo, y me cuentan! Vale la pena! Link 1 http://www.youtube.com/watch?v=slbzTduCAcE Link 2 http://www.youtube.com/watch?v=PmHdQSu57bg&feature=related Recien en el segundo se empieza a poner bueno... Comenten despues!
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alberto rodriguez - 03.07.2012 - 19:21 hs
no "poder" creer? es que acaso la fe tiene que ver con algo que tenga que ver con una habilidad, con el poder, es un tema volitivo? es ud un creyente ignorante , o solo es un pobre tipo que no entiende de que se trata la fe religiosa y se cree que la fe , la mistica es un asunto de la voluntad, he escuchado imbeciles defender su forma de explicar lo que no entiende acusando a algo indefinido la responsbilidad de sus ignorancias y miedos, pero pensar que los que no tenemos fe en algo sobretodopoderoso lo hacemos por un tema volitivo y encima que nos perdemos de algo, es de una imbecilidad supina... señor si ud no se conforma con pasar de ingnorate y necesita explicarse y explicar lo que no logra comprender con un cuentito, es su problema pero no nos culpe de no compartir su imbecilidad, su ignorancia su debilidad como ser humano... yo no comparto la militancia contra las religiones, bastante problemas tiene la gente que necesita la religion para vivir, ahora fumarme a un ignotrante de su calaña ya es mucho... por gente como ud la gente milita en contra de los religiosos, por culpa de los sobebrbios que se creen que tiene el derecho a decirle a los demas como deben vivir que hay gente que milita en contra de la religiones, unas de las pricipales lacras de la humanidad que hemos sufrido en toda la historia. La gente que milita en contra de las relgiones queire que al menos los que sufren eses problema no nos queiren inmiscuir en su sifrimiento, que vivna su religion de forma privada, que no traten de colar su escala de vlaores en el resto de la sociedad, que sobrevivan su desgracia en solitari a en grupo pero no nos metan en sus problemas.... las sociedades debn ser laicas y la gente debe vivir su misticismo o su falta de el en libertad, hasta que los misticos y religiosos no entienda eso y que es falso que es su mision convencernos a lso demas que estamso equivocados seguriemos sufriendolos y habran alguenos que militaran en contra de esa postura, por supuesto
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Rodolfo Canabal Menendez - 03.07.2012 - 18:57 hs
,MIra Leonardo: no es ninguna condena no creer en dios, mas bien es una tranquilidad. Los ateos pensamos que en vez de los hombres ser creados por dios, dios es una creacion del hombre, un producto del cerebro, o para usar una terminologia moderna, un simple meme. O varios memes pues varian con las diferentes culturas. Los creadores somos nosotros y la religion es una ilusion vana. Como dice aquella cancion venezolana Caballo Viejo "despues de esta, no hay otra oportunidad "
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Roberto Garcia - 03.07.2012 - 16:51 hs
Todas las religiones sin excepcion -aun aquellas que como el Budismo no manejan el concepto de Dios- tienen en comun el ofrecer una esperanza de existencia mas alla de la muerte. Siendo el humano el unico animal con un grado de encefalizacion que lo haga capaz de ser conciente de su propia muerte, no es extranio que haya desarrollado lo religioso en respuesta a la tremenda angustia existencial que implica esa conocimiento. Quienes somos ateos, mas alla de admirar la monumental construccion cultural que las religiones implican, tenemos un compromiso personal muy duro: la verdad antes que todo, aun a costa de de afrontar el potencial vacio existencial de reconocer que luego de la muerte probablemente no haya nada mas que la descomposicion de nuestras celulas, la degradacion de las macromoleculas que las formaron y la disolucion de estas en sus atomos individuales. Lejos de ser esto resultado de una pobre reflexion, mayoritariamente es la consecuencia de ir por la vida queriendo conocer tanto como se pueda de la realidad y con el coraje de resignarnos a que hay cosas que no podremos conocer sin que por ello tengamos que suplir esa ignorancia con leyendas. Muchos ateos prefieren guardarse estos pendamientos para si, a efectos de no lastimar a quienes pueden ofenderse por nuestra irreliogiosidad, y otros eligen ser mas militantes porque entienden que la trascendencia de lo que esta en juego asi lo amerita (el caso de Dawkins por ejemplo).
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Ignatius Reilly - 03.07.2012 - 16:51 hs
Pablo, decís tantos bolazos, que debés tener mucha FE para creertelos...
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Gabriel Benedetti - 03.07.2012 - 16:45 hs
Dawkins y Hitchens son imprescindibles. Algunos de sus libros deberían ser textos en filosofía en secundaria (más allá de los textos de biología de Dawkins). Si se fijan en el artículo no figura una sola vez la palabra ciencia. Y precisamente es la ciencia. Fuera de la ciencia podemos lanzar cualquier bolazo, porque los bolazos no son falseables. Puedo decir, por ejemplo que somos gobernados por un calamar invisible e indetectable que habita en una dimensión paralela, lo cual es inobjetable dado que está y estará fuera de cualquier intento humano de encontrarlo. (Russell hablaba de una tetera en órbita entre el sol y la tierra, pero con el Hubble y toda la basura que estamos tirando al espacio, quedó medio obsoleto ;)) Cual es la diferencia entre dios y mi calamar?. Perdón. Dios y mi Calamar?
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Pablo Díaz - 03.07.2012 - 16:32 hs
No tengo tiempo en serio. San Pablo no era un alfabeto. Pero no era un discípulo, era un ciudadano de Roma que nunca conoció a Jesús, y obviamente que lo mencionó muchas veces, si tuvo una epifanía cristiana. Pero nunca habla de la historia mitológica relatada en los evangelios. No puedo ahora, en serio. Mil perdones.
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Tomás Mirando - 03.07.2012 - 16:12 hs
Sigues mal informado Pablo. En la primera carta a los Corintios, San Pablo menciona 15 veces a Jesús. En la segunda carta a los Corintios menciona a Jesús 14 veces. En la Carta a los Efesios, lo menciona 11 veces. Podríamos seguir. Poca seriedad es tratar de analfabetos a los que uno quiere combatir. San Pablo no era un analfateto.
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Pablo Díaz - 03.07.2012 - 15:57 hs
Tomás, ahora honestamente no tengo tiempo de explicarte el cristianismo protocatólico en detalle, la verdad. Te juro que de verdad no puedo ahora, no es por soberbia. Pero básicamente la idea es que la Iglesia Católica no es la misma comunidad que predicaba en sinagogas. Como sabrás, recién podemos hablar de esa Iglesia después de Nicea. En los 3 primeros siglos de nuestra era había cristianismos muy variados, algunos más cerca y algunos más lejos del culto judío. Una vez que Roma adopta al cristianismo como religión oficial su principal preocupación es exterminar a los cristianos distintos (de ahí surge el concepto de hereje). El culto cristiano actual es el sobreviviente de esa purga antiherética. Fueron tan eficientes eliminando a los otros cristianismos que apenas sabemos qué ideas tenían. pero todo sugiere que eran muy distintas a las que hoy tienen los creyentes. La divinidad de Jesús no estaba presente en todos los cristianismos (para muchos era sólo un profeta), para otros Jesús no era un hombre sino un fantasma inmaterial. Lo que hoy llamamos cristianismo es la síntesis romana de esas ideas peregrinas de los 3 primeros siglos de nuestra era, ellos eligieron cuáles libros son palabra de Dios y cuáles no. Sobre la edad de los evangelios, no sé cuáles serán los estudios a los que te referís. Sólo te digo que las cartas de Pablo (que sí se ajustarían a tu datación) no valen para este argumento. Jesús está tan ausente en ellas que en todo caso serían evidencia de su caracter mitológico más que de lo contrario. Pablo parece haberse pasado a ese culto en una epifanía famosa pero nunca hace referencia a la historia de los evangelios. Y si vos pensás que Jesús o que sus discípulos sabían leer y escribir entonces estamos frente a un milagro más grande que transformar el agua en vino en las bodas de Canaan: el milagro de la alfabetización espontánea de pelebeyos rurales del siglo I AC





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