"Hora de irse": la portada de The Economist sobre Dilma

La prestigiosa publicación señala que la presidenta brasileña debería renunciar
The Economist salió este miércoles con una de sus tapas -realiza cuatro diferentes según áreas geográficas- sobre Brasil, en la que con un contundente "Time to go" ("Hora de irse") plantea la salida de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, cuyo gobierno se encuentra atravesando una importante crisis política.

En la tapa se muestra una foto de la presidenta brasileña con un rostro serio y pensativo.

El editorial sobre el tema hace referencia a las dificultades que enfrenta su gobierno, las cuales se han ido profundizando con el correr de los meses. El escándalo de corrupción en la empresa petrolera estatal Petrobras, la recesión que atraviesa el país -una de las peores desde 1930, que la publicación atribuye a "errores" de Rousseff durante su primer mandato-, el incremento del desempleo y los pedidos de renuncia de manifestantes son algunas de los argumentos utilizados por la revista para explicar la crisis que se vive en Brasil.

The Economist también critica la decisión de Rousseff de designar al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva como ministro, lo que otorga al exmandatario cierta inmunidad ante la Justicia. Es que Lula fue detenido en su casa para declasrar, por orden del juez federal Sergio Moro, quien está a cargo de las averiguaciones sobre una red que se apropió de manera ilegal de cerca de US$ 2.000 millones de Petrobras.
.
"Este periódico ha sostenido durante mucho tiempo que, o bien el sistema judicial o los votantes (no los políticos que tratan de impugnarla) deben decidir el destino de la presidenta. Pero la contratación de Lula parece un intento burdo (de Rousseff) de frustrar la acción de la justicia. Incluso si esa no fuera su intención, sería su efecto. Este fue el momento en que la presidenta optó por los estrechos intereses de su partido político sobre el estado de derecho. Por tanto, ella misma se ha hecho incapaz de seguir siendo presidenta", remarca The Economist.

Ante esta situación, la revista sugiere tres formas posibles de que Rousseff se retire del gobierno. La primera que marca es que se demuestre que obstruyó la investigación de Petrobras, aunque hasta el momento las acusaciones "no han sido probadas y ella las niega". Como segunda opción plantea la decisión de la Corte Electoral brasileña de llamar a nuevas elecciones presidenciales, algo que podría hacer en caso de que se demuestre que su campaña para la reelección fue financiada mediante sobornos por ejecutivos de Petrobras, aunque en el artículo se considera que esta investigación tomará largo tiempo.

"La forma más rápida y mejor para que Rousseff salga de Planalto sería que renunciara antes de ser sacada", concluye el artículo.
Tapas de Dilma

The Economist ha prestado atención a Brasil en las buenas y en las malas.En enero también le dio destaque al país para explicar la crisis a la que se enfrenta. En esa oportunidad el título también fue acompañado de la imagen de la presidenta.

Otra publicación de 2013 mencionaba que Rousseff debía cambiar el rumbo de su gestión.

En cambio, en noviembre de 2009 el panorama era muy distinto; entonces The Economist destacó en su portada el despegue de Brasil y el riesgo de "la soberbia" en la "gran historia de éxito de América Latina".

Populares de la sección