"Hoy si me preguntan si vendo mis máquinas respondo que sí"

El presidente de CUSA dijo que hace dos o tres años que nadie trabaja a pleno, los equipos sobran
¿Cómo califica el negocio de los servicios agrícolas?
Está complicado, por varios factores. Uno es la reducción del área agrícola y otro los precios de los granos. Para nosotros los costos variaron muy poco. La mayor parte de los insumos que compramos los pagamos en dólares, lo único que pagamos en pesos son los sueldos y algún impuesto, por eso no nos benefició demasiado la suba del dólar.

¿Cuánto bajaron los precios de los servicios?
La última tarifa, publicada en agosto –es la que está vigente hasta febrero– bajó 4% en todos los rubros.

¿Pero los contratistas se ajustan a esa tarifa o cobran menos?
No se si algún contratista pudo trabajar a los precios de las tarifas. Los precios dependen de los volúmenes de trabajo y de la relación con el contratante. El tema es hasta cuándo se puede seguir bajando los precios.

¿Cuánto por debajo de la tarifa están cobrando los servicios?
Una estimación optimista es 10% menos. Hay mucha oferta de servicios y se achicó el área agrícola. Hay zonas como el este y centro donde hay un área menor y esas máquinas van a trabajar a otras regiones.

¿Cómo está el endeudamiento?
Hay mucho endeudamiento, pero no morosidad. Si seguimos trabajando a valores que no cubren los costos o amortizaciones, varias empresas terminarán en morosidad. Estamos hablando de maquinaria muy cara, se apostó a la mayor tecnología disponible porque los contratantes lo exigían y el que no las tenía no trabajaba. Para pagarla y además ganar algo hay que ocupar la mayor cantidad de área posible, pero hace dos o tres años que nadie está trabajando a pleno, las máquinas sobran.

¿Cuánto vale una cosechadora?
Una cosechadora nueva, sin ser la más grande ni la más chica, no baja de US$ 300 mil.

¿Y usada?
Hoy esa misma máquina, pero usada, se consigue por US$ 120 mil o US$ 130 mil.

¿Hay muchos contratistas vendiendo máquinas porque no las pueden pagar?
A esa situación aún no llegamos, pero hoy si me preguntan si vendo mis máquinas respondo que sí. Claro que tengo que ver cuánto me ofrecen, pero si esta situación continúa capaz que tendremos que venderlas por lo que nos den. No queremos llegar a eso. Tratamos de hacer los números lo más claros posibles y mostrárselos a los asociados para que tengamos una referencia de los precios a los que podemos trabajar, para no perder plata y evitar terminar regalando las máquinas. Porque si regalamos el trabajo terminaremos regalando las máquinas.

¿Cómo financian la compra de máquinas?
Hay diferentes modalidades. En algunos casos financian las empresas importadoras y en otros casos los bancos. Hoy las líneas financieras están, pero los créditos ya fueron tomados y las garantías están a tope, por lo tanto es difícil obtener un préstamo nuevo para comprar una máquina. El banco mira el retorno del negocio y con la rentabilidad de una empresa contratista actualmente es difícil mostrar un retorno interesante.

¿Los contratistas también son agricultores?
Sí, desde hace unos años la cantidad de maquinaria agrícola ociosa permitió que se haga mucha agricultura con maquinaria propia. El tema pasa por conseguir campo. Ahora hay mucha gente entregando campos arrendados y eso le da al contratista la posibilidad de producir, porque dispone de toda la maquinaria. El tema está en la rentabilidad del negocio, que actualmente no ofrece mucha comodidad.

¿La mano de obra sigue siendo un problema?
Hubo un déficit en especialización, pero hoy al tener un menor volumen de trabajo es algo que lo tenemos bastante resuelto. Lo complicado es retener la mano de obra sin poderle ofrecer un trabajo fluido.

El trabajo es muy zafral...
Claro, y además las zafras son más chicas. Hoy prácticamente tenemos una zafra por año, porque cada vez hay menos área de cultivos de invierno. Eso nos obliga a cubrir los costos de todo el año con una sola zafra.

¿Cómo seguirá el Centro de Capacitación de CUSA?
Lo estamos estudiando. Seguramente serán propuestas más puntuales, porque exige un costo importante. De todos modos trataremos de mantener el nivel de los docentes y convocar a los socios y estudiantes de las escuelas agrarias y de UTU.

¿Cómo observan los costos de los insumos de la maquinaria?
En la última evaluación observamos que no hubo grandes cambios. Este mes estamos volviendo a revisarlos para ajustar las tarifas. El plenario de socios se hará en la segunda quincena de febrero.

¿Cómo ven el traslado de maquinaria en las rutas?
Hay una reglamentación vigente que es compleja, pero al menos hoy tenemos algo que lo regula. Como siempre, dependemos de la buena voluntad del resto de los usuarios. Si tuviéramos la opción de ir por otro lugar evitaríamos las rutas, pero no nos queda otra alternativa. Para nosotros es muy complicado circular con la maquinaria y los demás usuarios no nos entienden. Hablamos de país agropecuario, pero no tenemos conciencia agropecuaria, porque el país vive del agro y la maquinaria que molesta en la ruta es la que se utiliza para hacer producir al país. Tenemos que respetar la fuente de ingreso de Uruguay.

¿Cree que se realiza un trabajo correcto en materia de aplicaciones de agroquímicos?
Es un tema difícil. La información está, pero como puede pasar en cualquier ámbito, falla el factor humano. Por más que tengamos la última tecnología, el que le da la orden a la máquina es el ser humano y por eso se cometen errores. Trataremos de dictar cursos con técnicos especializados, uruguayos y argentinos. En general la información llega, pero a veces para hacer un trabajo más ágil o más cómodo se termina haciendo algo que no es correcto.

¿La alta rotación de mano de obra también tiene que ver?
Sí, muchas veces ocurre que una empresa capacita a un operario y enseguida se va a otro trabajo o falta por diferentes temas. En esos casos se tiene que enviar la máquina con otro operario no tan capacitado, porque hay que cumplir con el cliente.

¿Cómo ve el futuro del sector contratista en Uruguay?
El futuro inmediato marca que los cultivos de verano se sembraron y habrá que cosecharlos, aunque el área es menor. En el mediano plazo creo que habrá menos área de trabajo para cada máquina.

Datos personales

Luis Graña nació el 2 de febrero de 1965, es casado y tiene dos hijas. Es funcionario del Banco República desde 1984, contratista desde 1994 y productor agrícola desde el año 2000. Es hincha de Peñarol.

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