Ida Holz: La uruguaya de internet

“Se conectaba al televisor y no tenía disco duro. En esa PC les hice a mis hijos unos programitas para sumar, restar, multiplicar y dividir. Cuando se equivocaban, el programa les decía: ‘Uy, qué pena’”

Alguna vez existió un mundo sin internet. Para Uruguay el último día de esa era fue el 2 de diciembre de 1988, cuando el Instituto de Computación (INCO) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República (Udelar) realizó la primera conexión estable de correo electrónico con el resto del mundo. Esto fue siete años antes de que la sociedad uruguaya conociera formalmente la red de redes. Al frente de este desafío estaba una mujer a la que se la ha llamado la madre de internet en Uruguay: Ida Holz.

A principios de la década de 1970 era "muy raro" que una mujer estudiase computación. Ida y tres compañeras fueron las primeras en la clase. En ese entonces asistía a cursos de IBM muy básicos y en los que aprendió Fortran, un lenguaje de programación vinculado a la computación científica. "Me acuerdo que en la facultad teníamos una computadora enorme; de esas que usaban tarjeta perforada. Tenían un disco duro que guardaba la milésima parte de información que los actuales", recordó en una entrevista con la revista Seisgrados.

Fue en México, durante su exilio, donde pudo comprarse su primera computadora personal, una Commodore. "Se conectaba al televisor y no tenía disco duro. En esa PC les hice a mis hijos unos programitas para sumar, restar, multiplicar y dividir. Cuando se equivocaban, el programa les decía: 'Uy, qué pena. ¡Hazlo de nuevo!'". Era 1980.

"Cuando empezamos con internet acá, nos miraron con una cara rarísima. Me acuerdo que los abogados nos decían que internet no podía suceder porque no había dueños ni reglamentos, aseguraban que era anárquico. Pero sucedió y de una manera que nadie esperaba. No sabemos qué va a pasar dentro de 10 años, pero el mundo avanza, y la aceleración con la que lo ha hecho en estos últimos 20 años es impresionante".

Holz también impulsó el Plan Ceibal, al que señaló como "un gran hito" que "cambia la manera de enseñar". El 3 de agosto de 2013 recibió la distinción de entrar en el Salón de la Fama de Internet, una iniciativa de la organización Internet Society cuyo propósito es recordar a los pioneros en la materia. Fue la primera mujer latinoamericana en tener este honor. "Yo consideraba que eso no era nada especial, sino que era parte de mi responsabilidad", dijo. Ella lo vivió como un reconocimiento a América Latina. "Había que reconocer a alguien de la región y yo era la más vieja", dijo a la prensa.

Una vez que el proceso de intercambio de correos fue "dominado", las comunicaciones se trasladaron al Servicio Central de Informática de la Udelar, desde donde Holz impulsó el desarrollo de internet en el país tal como se conoce hoy.

En 1990 se creó el dominio ".uy", la conexión comenzó a ser directamente con Estados Unidos a través del nodo Uunet y se estableció el nodo Dcfcen para el tráfico con Argentina a un ritmo de conexión de seis y dos veces por día, respectivamente. Un año más tarde, la flamante Red Académica Uruguaya (RAU) contaba con más de 30 nodos. Por fin, internet se presentó en sociedad en 1994.

Holz es reconocida también por haber sido quien, durante un congreso en Río de Janeiro en 1991, se opuso a que Estados Unidos y Europa impusieran sus autoridades a nivel latinoamericano en la naciente red mundial. Los académicos latinoamericanos redactaron en una noche las bases de lo que fue el Primer Foro de Redes Académicas de América Latina y el Caribe. "Eso ofendió a mucha gente", declaró tiempo después.

Esta nota forma parte de la publicación especial de El Observador por sus 25 años.