Iglesia Católica pide perdón por casos de abuso sexual

Dos sacerdotes fueron investigados; a uno de ellos se le quitó su cargo
La Iglesia Católica pidió perdón, a través de un comunicado publicado ayer por la Conferencia Episcopal del Uruguay, a las víctimas de abuso sexual por parte de clérigos y sacerdotes uruguayos, lo que califica como hechos "aberrantes".

"Pedimos perdón a las personas que han sufrido abusos por parte de algunos clérigos y religiosos en nuestro país. Sentimos dolor y vergüenza ya que son personas que habiendo prometido servir a Dios y al prójimo, cometieron actos aberrantes", dice el comunicado.

Desde la Conferencia Episcopal dijeron a El Observador que se han registrado dos casos de denuncias concretas de abuso sexual, ambos en Montevideo y que derivaron en investigaciones por parte de la Iglesia. Se trata de casos denunciados hace poco más de un año, que ocurrieron hace unos 20 años y que no tienen relación entre sí. Según informó Subrayado y confirmó El Observador, en uno de los casos la investigación concluyó que el sacerdote era culpable y por tanto la Iglesia le retiró su calidad de sacerdote seis meses atrás. En el otro, la investigación continúa y mientras tanto, el clérigo fue separado de su cargo.

Según afirma la Conferencia Episcopal, los obispos trabajan desde hace cuatro años en este tema y elaboraron un protocolo de acción para cuando se conoce este tipo de casos. En base a ello, se formará a quienes colaboran en las iglesias de todo el país en la prevención de estos casos

También advierten que se evaluará a los sacerdotes. "Nos comprometemos a seguir examinando con cuidado las motivaciones y aptitudes de los futuros sacerdotes", señalan los obispos en el comunicado.

Se manifiesta por otra parte la "firme disposición" a recibir, escuchary acompañar a las víctimas y a seguir "investigando y procediendo con rigor". Se advierte así una "total disponibilidad para colaborar con la Justicia" y se puso a disposivión el teléfono 095 382 465 para recibir denuncias

El pedido público de disculpas se da luego de "las resonancias generadas por el film Spotlight, que ha llevado a varios medios de comunicación a realizar investigaciones sobre este asunto", aclaran los obispos. El pedido público de disculpas se da luego de "las resonancias generadas por el film Spotlight, que ha llevado a varios medios de comunicación a realizar investigaciones sobre este asunto", aclaran los obispos.

Los casos

El comunicado fue publicado el mismo día en que el programa Santo y Seña presentó un informe en el que víctimas denunciaban casos de abuso sexual por parte de sacerdotes. El programa presentó anoche la denuncia de Luis Mario Acuña, un hombre que a los 8 años fue abusado sexualmente por un sacerdote italiano en Cerro Chato, cuando vivía en el entonces Instituto Nacional del Menor (Iname). El hombre denunció que en la misma época también fue abusado por un párroco de la zona.

Más adelante el joven fue a estudiar a Treinta y Tres, donde de acuerdo con su testimonio volvió a encontrarse con el sacerdote italiano que tenía su misión en ese departamento, y volvió a ser abusado. Pocos años atrás Acuña se enteró de que el sacerdote había sido declarado ciudadano ilustre de Treinta y Tres, y resolvió hacer pública su caso.

Otro de los abusos relatados por Santo y Seña es el de un hombre que denunció que cuando era niño un cura abusó de él. El sacerdote sentaba al menor en su falda para manosearlo. Según el relato, un día el padre lo invitó a ir al cuarto de revelación de fotos. Cuando llegó se había sacado la camisa y luego abusó de él. El religioso tenía 30 años. El niño en ese entonces tenía 10 años y no dijo nada "por vergüenza" o por miedo a que hubiese problemas. Eso llevó a que no sorportara que la gente se acercara a más de un metro de él.

Un día, el cura fue entrevistado en Canal 5. Hasta ese momento la víctima había dejado atrás el episodio, aunque a raíz de volver a verlo decidió sacar a la luz el tema. Al siguiente mes fue a hacer la denuncia en una parroquia, desde donde lo derivaron al centro salesiano de Montevideo. Con el tiempo, al sacerdote le dieron una sanción canónica, que implica un tratamiento psicológico. El arzobispo Daniel Sturla dijo que la víctima se acercó a él para pedirle algún tipo de compensación económica, pero el ahora cardenal entendió que el tema ya había sido resuelto y le recomendó hacer la denuncia ante la Justicia. Consultado por el programa, el cura dijo que no hizo "nada malo" y que nunca fue denunciado por abuso.

El tercer caso se trata del de una mujer, María, que denunció que en la década de 1950, cuando tenía 10 años, un cura de la Parroquia de Suárez, en Canelones, abusaba sexualmente de ella. Estaba en catequesis cuando le mandaron buscar a la sacristía a buscar las mantillas. Cuando fue, se le apareció detrás el sacerdote, de unos 30 años, y la manoseó. "Fueron unos minutos porque yo me asusté y zafé", relató la víctima. Sin embargo, esa no fue la única vez. En otra oportunidad el hombre volvió a abusar de ella del mismo modo. Si bien ella no lo denunció, al tiempo una amiga le contó que había sido violada por el mismo cura, por lo que, cuando tenía 32 años, María se lo contó a su hermano y al tiempo hizo lo mismo con su marido y con sus hijos.

Semanas atrás El País había publicado también información sobre casos de pederastia en Uruguay. En una nota publicada el 3 de abril en Qué Pasa se afirmaba que desde 2013 al menos tres denuncias, dos en Montevideo y una en Maldonado, llevaron a aplicar el protocolo de actuación frente a casos de abuso sexual. En el últmo caso, sin embargo, según dijeron a El Observador fuentes de la Conferencia Episcopal, la víctima desistió de seguir con la investigación.

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