IMM debió triplicar en 2016 los recursos destinados a temporales

Debido al aumento de esos episodios, se analizan cambios en la poda
El 3 de enero una tormenta azotó Montevideo y la intendencia debió dar respuesta, entre otras cosas, a los llamados por árboles caídos, que fueron 280. Un mes más tarde, el pasado domingo, los reclamos por arbolado tras el ciclón extratropical sumaron 647.

Debido a la frecuencia de los episodios, según dijo el intendente de Montevideo, Daniel Martínez, la comuna analiza la posibilidad de aumentar el presupuesto destinado a atender esos casos. "Habrá que empezar a dejar más recursos de lo que se pensaba, porque si seguimos a este promedio de uno por mes, son millones de pesos que se gastan cada vez", dijo el intendente a la prensa.

Durante 2016, la comuna debió multiplicar por tres veces y media los recursos destinados a acontecimientos de emergencia en arbolado. Silvana Pissano, directora de Acondicionamiento Urbano de la comuna, dijo a El Observador que mientras el gasto previsto para todo el año era de $ 4.000.000 (US$ 139.958 a valores actuales) finalmente se terminó gastando por las tormentas $ 14.284.980, es decir casi US$ 500 mil.

Si bien se plantea aumentar los recursos, "las situaciones de emergencia no son previsibles, lo importante es que teniéndolo planificado o no, la respuesta siempre se da", dijo Pissano.

El problema, explicó la directora de Acondicionamiento Urbano, se da sobre todo en la operativa, porque se debe tener contratos con empresas que den rápida respuesta a los problemas causados por los temporales en apoyo a las cuadrillas municipales.

A causa del último ciclón extratropical, la intendencia recibió entre el domingo 5 y el lunes 6 de febrero 900 llamadas relacionadas con caídas de árboles, voladuras de techos o semáforos fuera de funcionamiento.

Y para atender esas situaciones se habrán de invertir US$ 154 mil.

La gran mayoría de los reclamos correspondió a árboles caídos o con riesgo de caída, y hasta el miércoles se había resuelto entre el 60% y el 70% de los casos.

Según explicó el director del Centro Coordinador de Emergencia de la capital, Jorge Cuello, a diferencia del evento ocurrido a principios de enero, en este caso se trató de vientos de menor velocidad pero que se prolongaron durante más tiempo y afectaron a toda la ciudad.

Al gasto en arbolado se suman US$ 11.196 que fue lo invertido en las reparaciones de semáforos y otros US$ 3.000 destinados a la reparación de carteles de tránsito.

Además de aumentar el presupuesto, la frecuencia de los fenómenos climáticos hace pensar a las autoridades en nuevos planes de manejo del arbolado.

De acuerdo a un estudio de la intendencia realizado en 2015, son entre 2.500 y 4.000 los árboles en riesgo en toda la ciudad, lo que representa el 1,5% de los existentes. Sin embargo, en la última tormenta cayeron ramas sanas, por lo que se deben revisar los criterios de cuidado de los árboles, afirmó el intendente.

"Lo que evaluamos directamente con el intendente es si se debe repensar desde el punto de vista técnico los sistemas de poda", explicó Pissano, lo que se trabajará en conjunto con la Facultad de Agronomía.

Por otra parte, según había asegurado en enero a El Observador el ingeniero agrónomo Alfonso Arco, la intendencia busca sustituir las especies actuales por otras de menor porte, ya que el impacto de los vientos es mayor cuanto más grande es el árbol.

Durante el gobierno de Ana Olivera (2010-2015) el presupuesto destinado al estudio, poda, replantación y el mantenimiento del arbolado ya se había multiplicado por seis para mejorar esas situaciones.

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