IMM prevé que boliches tengan cámaras para controlar capacidad, horario y admisión

Según el proyecto emitido a la Junta, deberán instalarse en todos los accesos a locales nocturnos

En un intento de regular la movida nocturna, que genera problemas constantes entre vecinos y los dueños de los locales por los ruidos molestos, la Intendencia de Montevideo envió a la Junta Departamental a principios de marzo un proyecto de decreto en el que además de fijar horarios propone que los locales cuenten con cámaras en la puerta de ingreso.

Según dijo el prosecretario de la comuna, Christian Di Candia, en el programa Pisando Fuerte de Metrópolis FM, el decreto permite "avanzar en la lucha contra la discriminación", va a permitir que los locales coloquen cámaras en las puertas de acceso para controlar la capacidad de los locales, y que se respete el horario de cierre.

Consultado por El Observador, Di Candia afirmó que la idea de la comuna es que la colocación de cámaras sea obligatoria. Específicamente, en el artículo 28 del proyecto de decreto propone que "los establecimientos pertenecientes a las categorías B –bailes, discotecas o espectáculos en vivo- y C -pubs, bares o restaurantes con música de más de 60 decibeles- deberán instalar cámaras de videovigilancia en todos los accesos".

Las cámaras deberán instalarse en un plazo de 120 días desde que se apruebe la reglamentación, en la que se establecerá los requisitos mínimos que deberán tener los equipos.

El prosecretario de la intendencia explicó que sobre todo ante los casos de discriminación en el acceso, por el llamado derecho de admisión, es "muy difícil generar prueba", lo que se buscará resolver a través del registro de las cámaras.

La discriminación se da, dijo, no solo por la forma de vestir, sino también si se trata de hombres o mujeres, o según la edad. En el decreto se prevé un artículo que especifique que el local puede marcar criterios de ingreso, pero que deben ser objetivos, comunicarse explícitamente en la puerta del local y cumplirse independientemente de, por ejemplo, el poder adquisitivo de la persona.

"No se admitirán criterios que se traduzcan en hipótesis de discriminación", dice el proyecto, es decir, "cualquier distinción, exclusión, restricción o preferencia" que limite el ejercicio de derechos por motivos de género, raza, idioma, entre otras.

La multa por infringirlo es de 20 unidades reajustables (unos $ 19.600 al precio de hoy) y en caso de reiterarse implicará la clausura del local, desde una semana hasta 180 días. Incluso puede derivar en la clausura definitiva del centro nocturno.

Control de ruidos y zonas de exclusión

En cuanto a los ruidos, el proyecto establece que el Sistema de Instalaciones Mecánicas y Eléctricas podrá "requerir la instalación de registros sonoros" para obtener datos sobre el funcionamiento de los locales o "limitadores del nivel de ruido" en aquellos lugares que no respeten la reglamentación.

Por otra parte, se plantea la necesidad de generar estímulos o desestímulos para la instalación de locales nocturnos en determinadas zonas de la ciudad.

Como medida transitoria, la intendencia había decretado que por un año no se darían nuevos permisos para instalar ese tipo de emprendimientos en la zona de Parque Rodó.

En el nuevo decreto la comuna establece que "en zonas de uso preferente residencial no se permitirá la instalación" de salones de fiesta, bailes, discotecas o espectáculos en vivo, ni de bares pubs o restaurantes que pasen música a más de 60 decibeles. Y se da facultad a la intendencia para incentivar la implantación de esos establecimientos en otros lugares de la ciudad.

Como forma de mejorar la convivencia y de minimizar los ruidos sociales fuera de los locales en la madrugada, la IMM pretende limitar además el horario de cierre de los locales.

En ese sentido, los bailes y discotecas, podrán cerrar a las 5 de la mañana, con un tolerancia de 30 minutos. A partir de 2018, el cierre será a las 4. En el caso de los pubs, bares o restaurantes con música, el cierre deberá ser a las 3 de la mañana y luego bajará a las 2.

En caso de incumplimiento del horario, la multa será de 20 unidades reajustables. Las multas impagas podrán resultar en la clausura de los locales, dice el proyecto.

Las normas fuera de los locales

"Con la finalidad de contribuir a evitar que se produzcan conductas que atenten contra la tranquilidad pública, o pongan en riesgo la seguridad de las personas o bienes" fuera de los locales, los organizadores deben impedir que los usuarios salgan con bebidas y evitar el uso de vasos de vidrio.

La normativa obliga a informar a la policía sobre "cualquier conducta ilícita en el exterior y en la proximidad de sus establecimientos", además de adoptar medidas para prevenir aglomeraciones de personas en la vía pública, ya sea al ingreso o a la salida del local.

Se autorizará que se utilicen vallados y se podrá exigir además la venta de entradas anticipadas cuando la capacidad supere las 500 personas.


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