Importa más cuándo y cómo que cuánto tiempo se duerme

Los resultados de un nuevo estudio en EEUU con adolescentes

La preocupación de los padres siempre está presente. Muchos quieren que sus hijos duerman lo suficiente mientras que otros se preocupan cuando los adolescentes se resisten a despertar. Ayudar a los niños a dormir contribuye a apoyarlos para que se desempeñen de la mejor forma al estar despiertos. Sin embargo, una nueva investigación demostró que más importante que cuántas horas de sueño se tengan, es la forma en la que se duerme.

En la investigación, realizada a 7.000 adolescentes de entre 13 y 18 años, se identificaron dos factores que pueden ocasionar problemas académicos, emocionales o de conducta en los adolescentes: la tendencia a ser noctámbulo y la somnolencia durante el día.

En el estudio se identificó que un período corto de sueño no está directamente asociado a problemas en áreas como la interacción social y la autodisciplina pero que estar somnoliento lleva a que la persona no pueda estar completamente atento ni presente. Esta situación tiene importantes consecuencias para el bienestar emocional y conductual.

Otros estudios han demostrado que ser noctámbulo es característico de adolescentes que presentan comportamientos de alto riesgo. Aquí pueden influir desde los problemas financieros a la drogadicción o el alcoholismo. Al mismo tiempo, esta situación se puede asociar a la diabetes o a los trastornos de ánimo.

De acuerdo a la directora del Departamento de Medicina del Sueño en el Hospital Infantil de Boston, Judith Owens, no solo es la falta de sueño lo preocupante en estos casos sino que los adolescentes que lo sufren no están suficientemente alertas ni funcionales cuando tienen exigencias, como ir al liceo o presentarse en exámenes.

"Para mí, el mensaje más importante que debemos llevar a casa es que no solo importa cuánto duermas, sino que también es importante cuándo duermes y cuánto te afecta la somnolencia diurna", dijo Owen a The New York Times.

Según el estudio, es fundamental que la persona respete rutinas de sueño y que no tenga desfasaje para asegurarse que pueda cumplir con sus obligaciones y responsabilidades con una atención plena.