Imprimex inauguró su planta entre tinta, papel y espacios verdes

La imprenta presentó sus instalaciones en Barros Blancos, que cuenta con lugar para desarrollar nuevos proyectos
En el kilómetro 28 de la Ruta 8, tomando el camino Vega Helguera, uno parece estar ingresando a una chacra. Un gran espacio verde en la entrada, con caballerizas, patos y una cancha de fútbol es lo primero con lo que se encuentra al ingresar a la "finca industrial" de 12.000 metros cuadrados que la imprenta uruguaya Imprimex adquirió en marzo de 2015 e inauguró el pasado jueves, con la presencia de la ministra de Industria, Energía y Minería, Carolina Cosse, y el intendente de Canelones, Yamandú Orsi.

Luego de haber transitado por una dura crisis en 2002, que llevó a la empresa a presentarse a concordato para refinanciar sus deudas ante proveedores y bancos, momento que fue descripto por el director de la compañía como "el más duro", la empresa de la familia Rey adquirió un predio de nueve hectáreas para instalar su nueva planta, que le permitirá optimizar la disposición de las máquinas de impresión adquiridas recientemente, además de concretar "varios proyectos a futuro", a partir del próximo año. "Invertir en tecnología nos ha permitido aumentar la capacidad de producción, y principalmente ampliar el portafolio de productos", comentó el director de Imprimex, Horacio Rey.

Luego de nueve meses de mudanza y acondicionamiento de la nueva planta, en donde antiguamente funcionaba una fábrica de insumos para casas prefabricadas, Imprimex dio el gran salto desde su fundación en 1978, y con una inversión que ronda los US$ 8 millones, está apostando fuerte a la tecnificación.

La idea a corto y mediano plazo es incorporar más maquinaria de última generación, para perfeccionar la finalización y el acabado de la estuchería, y comenzar con nuevos proyectos que tiene "en cartera", agregó el empresario.

La empresa ofrece soluciones gráficas a las industrias alimenticia y farmacéutica, y a sectores como el editorial y el publicitario, entre otros. Según Rey, Imprimex tiene "el balance perfecto" entre sus productos, ya que un 40% de la producción es de packaging, un 30% etiquetas autoadhesivas y otro 30% material variado, desde publicaciones y folleteria, hasta puntos de venta. "No somos dependientes de ninguna industria en especial", indicó el empresario.

Aunque la mayoría de los clientes de Imprimex son industrias locales (93%), el restante corresponde a la venta en el exterior a Chile y Paraguay, que ascienden a US$ 2 millones; la apuesta es consolidar la presencia de la compañía dentro del Mercosur.

US$ 8 millones fue la inversión destinada para el acondicionamiento de la nueva planta de Imprimex, que se inauguró la semana anterior


Sueño cumplido

Una casa, con espacios verdes a su alrededor, una cancha de fútbol, animales y la planta de Imprimex al fondo, fue el sueño de Horacio Rey desde siempre. "Cuando me vinieron a ofrecer el terreno pensé que era el sueño del pibe y no lo dudé", reflexionó. Aunque no se instaló de forma definitiva en esa casa de Barros Blancos, "cada tanto" se queda allí y disfruta de la tranquilidad que ofrece la zona.

Para muchos de los 200 trabajadores de la empresa, la mudanza de Imprimex desde la antigua planta en General Flores y Chimborazo hasta Canelones, implicó un cambio importante en la rutina. Por esta razón, Rey explicó que se les facilita un ómnibus que los recoge desde un punto común, se les otorga un subsidio para los ómnibus de Copsa, y si tienen auto se les ayuda a pagar parte de la nafta utilizada.

El agradecimiento al personal estuvo presente durante la inauguración de la planta. "Hemos llegado a esta apertura con sacrificio, mucho apoyo de nuestra gente, los empleados, que son el alma del cuadro", expresó el director.

"Los trabajadores son el gran activo de la empresa y su capacitación es clave". Horacio Rey, director de Imprimex

Levantarse otra vez

La clave para recuperarse luego de la crisis del 2002, según el director Rey, fue "dar la cara". "Íbamos acreedor por acreedor, diciendo que le debíamos determinada cantidad de plata y prometíamos que les pagaríamos", recordó.

En 2008, Imprimex comenzó a importar las primeras máquinas de tecnología avanzada en impresión, lo que implicó la capacitación de los empleados, una práctica que hoy se mantiene. "La especialización es vital para el manejo de las nuevas máquinas que incorporó Imprimex", dijo Rey, como la impresora HPIndigo 10.000, que fue presentada durante la recorrida de la planta, que permite imprimir diseños en materiales distintos, flexibilizando la producción sin generar sobre costos. "Los trabajadores son un gran activo para la empresa, y la capacitación constante es clave para lograr un buen desempeño", sintetizó Rey.

Populares de la sección

Acerca del autor