INAU contradice a Fulco y defiende obras de centrros de infractores

La presidenta del Inisa habló de "problemas edlicios estructurales"

El Directorio del INAU relativizó las fallas constructivas en centros de reclusión de menores infractores, dificultad que planteó la semana pasada en el Parlamento la presidenta del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa, organismo descentralizado que gestiona esos establecimientos), Gabriela Fulco.

El tema se planteó en la Comisión de Presupuesto Integrada con Hacienda del Senado, en el marco del análisis de la Rendición de Cuentas. Fulco dijo ante los legisladores el pasado 31 de agosto de que existen "problemas edilicios estructurales que hacen que al día de hoy no sirvan para programas de rehabilitación e inclusión de adolescentes".

La dificultad radica en una serie de obras en cinco centros de internación de infractores impulsadas en el período pasado y que costaron US$ 20 millones. Esas tareas se aprobaron en el período pasado, antes de la gestión de Fulco, cuando el servicio llamaba Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa) y a diferencia del Inisa —que es un órgano descentralizado— dependía administrativamente del INAU.

La semana pasada, el vicepresidente del Inisa, Eduardo Katz, dijo que los edificios "no cumplen con la función para la que fueron creados y eso es un hecho objetivo". Por esa razón se solicitó una auditoría sobre las construcciones al Ministerio de Transporte y Obras Oúblicas.

El martes, la Comisión de Presupuesto Integrada con Hacienda del Senado recibió al Directorio del INAU y en la ocasión la oposición reclamó una explicación sobre los planteos realizados por las autoridades del Inisa.

El integrante del Directorio del INAU, Fernando Rodríguez, dijo que "no son un caos las obras" en los centros de internación de infractores. "Un centro de reclusión no se destruye solamente porque esté mal construido; también se destruye si no hay un clima favorable con los chiquilines adentro", sostuvo Rodríguez,

"O sea que hay US$ 20 millones que están en edificios. No sé cuánto va a salir la reparación, pero lo que sí debo decir –y me hago cargo de lo que digo– es que no son un caos las obras. Están mal ejecutadas en parte de su desarrollo constructivo y esa es la responsabilidad que estamos buscando", agregó, según consta en la versión taquigráfica de la reunión.

Por su parte, el integrante del Directorio del INAU en representación del Partido Independiente, Dardo Rodríguez (que integra el organismo desde 2010) dijo que en el período pasado el Sirpa primero había resuelto construir un centro con capacidad para 400 internos pero luego "decidió otra cosa" y pasó al "mecanismo de hacer pequeños centros".

El tono

En el Parlamento, Katz, el vicepresidente del Inisa, advirtió que si bien los centros construidos eran de mediana y máxima seguridad "los hierros se doblan –porque son hierros dulces– y las paredes se rompen –porque están huecas o rellenas de material que no es el adecuado–".

Dardo Rodríguez criticó el "tono" del planteo que, a su juicio, no amerita "consideración y respeto". "Decir que porque en un lugar había hierro dulce y se quebró hubo un derroche de US$ 20 millones, es lo mismo que si yo saliera a decir mañana, a raíz de un problema entre un funcionario y un internado –en uno de los tantos centros que tiene el INAU–, que los funcionarios que atienden niños en el organismo son un desastre. Quiere decir que sobre un hecho, un acto concreto, se generaliza para todo", dijo el integrante del Directorio del INAU ante los legisladores.


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