Inauguraron sala de amamantar para alumnas en el liceo Nº 13

Propone plan para que haya espacios de cuidado de niños en centros nocturnos

La apertura de una sala de amamantar en el liceo Nº 13 de Maroñas y la próxima puesta en marcha de un plan piloto para que liceos nocturnos tengan una espacio destinado al cuidado de los hijos pequeños de los estudiantes, son algunas de las acciones que promueve la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) en el marco de una nueva política de género como línea transversal para la promoción de los Derechos Humanos.

La nueva política, que tiene como propósito fortalecer las estrategias de integración social en los centros educativos fue presentada ayer por autoridades del organismo. Laura Motta, consejera del Codicen, afirmó que la voluntad de la ANEP es propiciar centros educativos, "donde cada ciudadano pueda desarrollar su proyecto de vida", con libertad e igualdad.

En diálogo con El Observador, explicó que la nueva política transversal, prevista en la ley general de Educación no establece espacios curriculares, ni materiales de estudios específicos, sino que busca generar acciones concretas en los centros educativos, que generen la reflexión de los docentes y de los alumnos.

"Es importante que las adolescentes que son madres tengan un espacio en el centro educativo, que no las discrimine y las aleje (del sistema educativo) porque tienen un niño a su cargo", sentenció la consejera. También apuntó a la necesidad de generar vínculos entre diversas instituciones para que el centro educativo pueda ofrecer facilidades para el cuidado de los hijos pequeños de los estudiantes. En este sentido, subrayó que muchas veces la denominación "ni- ni" es un error. "En realidad uno de esos 'ni' no es tal porque son jóvenes que trabajan a la interna de sus hogares"-

Motta expresó que los criterios a seguir para pensar acciones dentro de esta política están definidas en la ley de Educación. Entre ellos, se propone elaborar un diagnóstico que visibilice las igualdades y desigualdades dentro de los centros educativos, generar indicadores con perspectiva de género y formar en ese sentido a todos los funcionarios de la ANEP.

En este sentido, Martín Prats, director de Derechos Humanos del Codicen, subrayó que actualmente la ANEP tiene llegada a 2 millones de ciudadanos, entre alumnos, funcionarios y sus respectivas familias y alrededores. Por esta razón, advirtió que el organismo se constituye en una herramienta fundamental para desarrollar la política de género.

Liceo para todos

Motta señaló que el caso del liceo Nº 13 y del plan piloto para instalar salas para el cuidado de los hijos de los estudiantes de los liceos nocturnos son claros ejemplos de la política que promueve la ANEP.

Por su parte, Isabel Jaureguy, consejera del Consejo de Educación Secundaria (CES), dijo a El Observador que la voluntad del consejo es "generar escenarios educativos diversos para geografías diversas". Explicó que la oferta educativa se debe ampliar y diversificar en función de las condiciones de vida de los estudiantes, para evitar que estos se desvinculen del sistema educativo.

De hecho, la sala de amamantar que se inauguró este año en el liceo Nº 13 de Maroñas fue una iniciativa del núcleo docente, que surgió a partir de la visualización de una necesidad de las profesoras y alumnas de la institución. Motta expresó que hasta el momento, "muchas jóvenes no podían asistir al liceo porque no tenían un espacio para amamantar".

Por su parte, Jaureguy manifestó que el plan piloto para instalar salones para los hijos de los alumnos de los liceos nocturnos se trata de una iniciativa de la Asamblea Técnico Docente (ATD) de Secundaria, que nació a partir del relevamiento de necesidades por distintos liceos.

Si bien adelantó que la iniciativa comenzará a aplicarse en el liceo Nº 11 del Cerro, la jerarca no supo especificar la fecha de concreción. Explicó que la idea es generar acuerdos con el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) o con el plan Caif para que estos espacios estén regulados y sean seguros para la recreación educativa de los niños, al tiempo que sus padres estudian en el liceo.

Resaltó que la búsqueda de alternativas para el cuidado de los hijos de los estudiantes es una realidad que se observa en muchos liceos.

"Hay veces en que el niño entra a clase con la madre, pero esto no es lo mejor para ninguno de los dos". Resaltó también que el cuidado de los pequeños genera un alto ausentismo de las jóvenes estudiantes, que se dispara en época de gripe. Muchas tienen que quedarse cuidando a los niños y no pueden asistir a clase.


La inequidad en números

Las cifras oficiales muestran que aproximadamente un 30% de los estudiantes que comienza ciclo básico no lo termina. En bachillerato, el número trepa a 60%. Según la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondiente a 2012, el 45% de los que desertan lo hacen por falta de interés. En tanto, el 29,6% lo hace para comenzar a trabajar. Entre los sectores más pobres, el 45% no culmina el liceo, en los sectores más ricos, el 20%.


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