Incertidumbre en Italia tras el fracaso de reforma constitucional

Renzi aplazó su renuncia hasta tanto se apruebe el presupuesto 2017
El primer ministro italiano, Matteo Renzi, quien tenía que presentar ayer lunes su renuncia al cargo tras perder estrepitosamente el referéndum sobre la reforma constitucional, retrasó su salida del poder para garantizar la aprobación de la ley de presupuesto 2017.

La decisión fue tomada por el presidente de la República, Sergio Mattarella, el único con el poder de disolver el Parlamento, convocar elecciones anticipadas y designar a su sucesor, quien considera una prioridad de los próximos días que se respeten los compromisos que garantizan la estabilidad económica de la tercera economía de la eurozona, como la ley de presupuesto.

"Acepté por sentido del deber", comentó Renzi a sus ministros, según fuentes parlamentarias.

La larga jornada de Renzi se inició con una reunión informal con Mattarella y concluyó con un segundo encuentro con el presidente de la República, árbitro de la crisis política tras la clamorosa derrota sufrida el domingo en el referéndum.

Al no formalizar su renuncia, el clima político se congela por unos días, lo que permitirá a todos los partidos bajar el tono del debate tras una tensa campaña, que dividió al país en dos.

Futuro incierto

La salida del primer ministro tras el rechazo a su propuesta de reforma constitucional no sólo agita al mundo político, sino que genera mucha incertidumbre.

Mientras se barajan posibles sucesores, Mattarella deberá gestionar la transición y asegurar que el nuevo gobierno tenga una mayoría, si quiere evitar las elecciones anticipadas, algo que distintos analistas creen posible.

El escenario más probable es que Mattarella nombre a un jefe de gobierno que haya recibido antes el apoyo de la mayoría actual o de otro conjunto de fuerzas políticas.

La prensa italiana maneja varios nombres para ocupar la jefatura de gobierno, entre ellos el ministro de Finanzas, Pier Carlo Padoan. También sonaba para el cargo el presidente del Senado, el exmagistrado antimafia Pietro Grasso, de 71 años, una figura institucional.

Mattarella pidió ayer "serenidad y respeto recíproco" tras el resultado del referéndum. "Tenemos que afrontar compromisos y plazos de los que las instituciones tendrán que garantizar en cualquier caso su respeto, garantizando respuestas a la altura de los problemas del momento", dijo el presidente.

Los italianos rechazaron masivamente en un referéndum el domingo (59,11%) la reforma constitucional planteada por Renzi, al frente del ejecutivo desde febrero de 2014. La reforma proponía cambiar la Constitución de 1948 con una drástica reducción de los poderes del Senado con el fin de facilitar la gobernabilidad y acelerar el proceso legislativo.

Escenarios

Aunque no se descarta que Mattarella convoque elecciones anticipadas, lo más probable es que nombre a una personalidad por encima de los partidos para que dirija "un gobierno técnico" de transición.

El partido populista y antisistema Movimiento 5 estrellas (M5S) y la formación de extrema derecha Liga Norte reclamaron, sin embargo, la disolución inmediata del Parlamento y elecciones anticipadas aprovechando la ola de descontento expresada con el voto.

"Los italianos tienen que ser llamados a votar lo más rápido posible", insistió Beppe Grillo, líder del M5S, en su blog. "Lo más rápido, realista y concreto para ir enseguida a votar es hacerlo con una ley que ya existe, el Italicum", agregó.

Esa ley electoral, adoptada en mayo de 2015, prevé que el partido que consigue más del 40% de los votos en la primera vuelta o gana la segunda vuelta se beneficie de una prima de gobernabilidad, supuestamente para asegurar la estabilidad del gobierno.

Según los últimos sondeos, el M5S saldría ganador de las elecciones, un resultado que los editorialistas comparan con lo ocurrido en Gran Bretaña con el brexit y en Estados Unidos con el triunfo del republicano Donald Trump.

Frustración y descontento

Otros partidos políticos parecen estar de acuerdo en la necesidad de un gobierno técnico que reforme la actual ley electoral y apruebe también la ley de presupuesto.

El nombramiento de un primer ministro podría servir para tranquilizar a los mercados, que temen una nueva fase de inestabilidad política en la tercera economía de la zona euro.

En Europa, esta victoria del no es motivo de preocupación. "No es un mensaje positivo para Europa, en tiempos difíciles", dijo el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier.

El legado de Renzi

Tras poco más de 1.000 días como primer ministro, solo superado por Bettino Craxi y Silvio Berlusconi, Matteo Renzi dejó una Italia que consiguió recuperar el crecimiento pero no lo suficiente para cambiar la situación del país.

Llegó al poder en febrero de 2014 con un programa repleto de reformas. Pero, a pesar de su empeño, su perseverancia no convenció a sus conciudadanos.

La mayoría de la clase política, desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha, e incluso críticos del propio grupo de Renzi, el Partido Democrático, estaban a favor del No a la reforma que, según ellos, otorgaba demasiado poder al jefe de gobierno.

Fuente: AFP

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