Inculpan a Fernández y a sus hijos por lavado

Le prohíben salir del país y embargan sus bienes
La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner fue inculpada el martes junto a sus hijos de asociación ilícita y lavado de activos, con embargo de bienes y prohibición de salir del país, con lo quedó judicialmente cercada en un año electoral.

El juez Claudio Bonadio, además de inculparla por corrupción, ordenó un embargo por 130 millones de pesos argentinos (poco más de US$ 8 millones) en el caso judicial conocido como Los Sauces, nombre de la empresa familiar, precisó el Centro de Información Judicial (CIJ).

Este es el caso que más complica a Fernández de Kirchner, porque es el que aparecen los vínculos más directos de corrupción.

La acusación apunta a que pudo utilizarse esta empresa, dedicada al alquiler de inmuebles y creada en 2006 por el matrimonio presidencial y su hijo Máximo, para recibir, mediante arrendamientos truchos de esas propiedades –que nunca llegaban a usarse–, transferencias millonarias de Báez y López, que previamente habrían recibido adjudicaciones de obras con sobreprecios.

Se trata de la cuarta inculpación judicial que recae sobre la expresidenta desde que dejó el gobierno en diciembre de 2015.

El magistrado también prohibió la salida del país del resto de los procesados: la exmandataria, sus hijos Máximo y Florencia, y a varios empresarios, entre ellos Cristóbal López y Lázaro Báez.
Según la resolución, Fernández de Kirchner, de 64 años, fue procesada como "autora penalmente responsable" de los delitos de "asociación ilícita en calidad de jefe en forma real con el delito de lavado de activos de origen ilícito agravado por su habitualidad" y de negociaciones incompatibles con su calidad de funcionaria.
Florencia y Máximo Kirchner fueron procesados por formar parte de una "asociación ilícita", en tanto los empresarios López, Báez, Fabián De Sousa y Osvaldo Sanfelice fueron inculpados en calidad de "organizadores".

Saga judicial

Protagonista de una saga judicial con varias causas y denuncias en su contra, la expresidenta afrontará además su primer juicio oral, aún sin fecha, acusada de causar perjuicio al Estado en un polémico caso de operaciones cambiarias del Banco Central al final de su mandato.

Tras dejar el gobierno, Fernández de Kirchner se recluyó en su residencia de la villa turística de El Calafate, en la patagónica provincia de Santa Cruz, donde inició su carrera política junto a su extinto esposo y exmandatario Néstor Kirchner (2003-2007).

El revés contra la exmandataria se produjo en momentos en que sus seguidores le reclaman que regrese al ruedo político y se presente a las elecciones legislativas de octubre como gran rival del partido del presidente Mauricio Macri.

El clamor para que se presente a las legislativas se fundamenta en una escasez de líderes en el opositor peronismo de cuyo seno los Kirchner crearon el Frente para la Victoria (FPV), que los llevó al gobierno en tres ocasiones.

Según sondeos, la intención de voto del peronismo en el crucial distrito de la provincia de Buenos Aires, crece en un 30% solo en caso de que la ex gobernante se postule como candidata. Esta provincia, que concentra el 40% del padrón electoral del país, fue un histórico bastión peronista, aunque hoy es gobernada por la dirigente oficialista María Eugenia Vidal.

La expresidenta se considera víctima de una persecusión política y sus seguidores consideran que las causas judiciales bloquean su candidatura a los comicios. (AFP)l


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