Indignados de Wall Street cumplen un mes y se fortalecen

La organización, que comenzó con unas pocas carpas, ya ha tenido réplicas en todo el mundo y lleva recaudados US$ 300 mil

El movimiento Ocupemos Wall Street cumplió un mes el lunes y sigue creciendo, con casi 300.000 dólares en una cuenta bancaria y la satisfacción de haber atraído la atención pública mundial hacia lo que percibe como inequidades económicas.

De unas cuantas decenas de personas que acampaban en un pequeño parque de Manhattan cerca del complejo en construcción del Centro de Comercio Mundial, el movimiento creció a varios cientos de miles que se manifestaron en todo el mundo el fin de semana y a numerosos campamentos que han surgido en varias ciudades grandes y pequeñas.

Cientos de manifestantes se mezclaron el lunes con trabajadores bancarios preocupados en un nuevo campamento de tiendas frente a la catedral de San Pablo en Londres. En Seattle, la Policía arrestó a gente que se negó a quitar sus tiendas de un parque.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, dijo que los ministros de finanzas del Grupo de los 20 —integrado por países ricos y otros en desarrollo, que se están reuniendo en París— deberían escuchar a los manifestantes.

"El hacer las cosas como siempre, o limitarse a ver sus propios problemas económicos internos, no dará ninguna respuesta a una crisis económica internacional muy grave", advirtió Ban.

"Eso es lo que se está viendo en todo el mundo, empezando a partir de Wall Street. La gente está mostrando sus frustraciones, trata de mandar un mensaje muy claro y sin ambigüedades alrededor del mundo", agregó.

Los manifestantes en Wall Street aún no se han puesto de acuerdo en una demanda específica, pero tienen la intención de aprovechar el impulso ganado en las protestas del sábado en todo el mundo, que atrajeron a cientos de miles de personas, la mayoría en Estados Unidos y Europa.

El presidente Barack Obama se refirió a las protestas en la inauguración del monumento a Martin Luther King Jr. el domingo, donde dijo que el líder defensor de los derechos civiles "querría que desafiáramos los excesos de Wall Street sin satanizar a quienes trabajan ahí".

Las protestas más grandes del sábado se efectuaron en Europa, vinculándose con otras manifestaciones anteriores contra medidas gubernamentales de austeridad. En Roma, cientos de agitadores se infiltraron en una marcha de decenas de miles de personas y provocaron daños por al menos un millón de euros (1,4 millones de dólares), según calculó el alcalde.

Cientos de miles más salieron a la calle en manifestaciones pacíficas en varios países del continente, entre ellos España, Alemania, Suiza, Gran Bretaña, Austria y Francia.

En diversas partes de Estados Unidos, más de 350 personas fueron arrestadas en media decena de ciudades durante las protestas. El lunes, el activista por los derechos humanos Cornel West se presentaría en un tribunal en Washington tras ser arrestado junto con otras 18 personas mientras protestaba el domingo en la escalera que conduce a la Corte Suprema.

El interés en las manifestaciones sobre la inequidad económica llegó incluso a China, donde las exhortaciones en internet para que se efectúen protestas similares no parecieron generar ningún interés.

"Sentimos que hay problemas aquí que vale la pena ponderar", dijo Liu Weimin, portavoz de la cancillería, durante una sesión con la prensa el lunes en Beijing.

En Nueva York, unos 300.000 dólares en efectivo han sido donados a través de la página del movimiento en internet y por personas que visitan el parque Zuccotti, donde acampan los manifestantes, dijo Bill Dobbs, enlace de prensa de Ocupemos Wall Street.

Los bienes donados van desde cobertores y bolsas para dormir hasta latas de alimentos y suministros médicos y de higiene. Entre los artículos hay 20 pares de gafas de natación con el fin de proteger a los manifestantes de los ataques con aerosol de pimienta.

Los activistas de todo el país dijeron que sienten que las protestas del sábado le dieron impulso a su movimiento.

"Es una trayectoria hacia arriba", dijo John St. Lawrence, un abogado inmobiliario de Florida que participó en las protestas de Orlando junto con más de 1.500 personas. "Está atrapando la imaginación de las personas y además —toco madera— no ha pasado nada negativo ni que nos desacredite".

A St. Lawrence no le preocupa que el movimiento no esté respaldando una propuesta en particular, ya que, dijo, "las políticas son para que las diseñen los líderes".

"No creo que el meollo del asunto sea un misterio", dijo. "Vimos lo que los bancos y las instituciones financieras le hicieron a la economía. Los rescatamos. Y luego fueron a desalojar a las personas de sus casas".


Fuente: para AP Chris Hawley

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