Industria automotriz detiene caída ayudada por mejoras en la región

Se retomó la venta de camiones livianos a Brasil y está en marcha nueva producción de utilitarios

"Hay señales de recuperación incipientes. Lo peor parece que pasó", dijo ayer a El Observador el responsable de relaciones institucionales de Nordex, Ramón Catáneo. Los primeros indicios positivos en las economías de Argentina y Brasil son portadores de optimismo para la industria local de ensamblado de vehículos.

Luego de dos años con desempeños magros, de la mano de nuevas inversiones y la reactivación de otros proyectos el viento de frente parece amainar. En la planta de Nordex ya está en marcha el proceso de producción para el ensamblado de dos vehículos utilitarios ligeros de las marcas Peugeot y Citroen. Catáneo explicó que se está preparando la planta para dentro de cuatro meses comenzar con las exportaciones. Ya se armaron los primeros vehículos para el proceso de auditoría, incluso alguna unidad ya fue enviada a Brasil para su homologación.

El constructor de automóviles francés PSA asociado al importador EASA y a Nordex prevé producir cada año 6.000 unidades de los modelos utilitarios Peugeot Expert y Citroen Jumpy. Este año el proyecto apunta a fabricar 1.000 unidades que tendrán como destino final Brasil y Argentina. Luego las ventas se concentrarán básicamente en la vecina orilla.

El contrato entre Nordex y PSA establece que la armadora cobra por vehículo más una utilidad y la parte de suministros de los lotes, de las piezas y la comercialización corre por cuenta del grupo francés. Esas condiciones aseguran que el negocio sea rentable para la armadora local.

Más camiones

La planta de Nordex también incrementó la producción del camión liviano Kia Bongo. El armado de este modelo se había retomado a fines de 2016 con un promedio de 6 unidades por día y en la actualidad se están armando 10 camiones.

El débil desempeño del mercado brasileño había llevado a que se interrumpiera la exportación, pero en las últimas semanas se enviaron 90 unidades. De todas formas, la producción está todavía muy por debajo de la de años anteriores cuando se llegaron a armar hasta 30 unidades por día. Con más de 20 mil unidades fabricadas, el Kia Bongo es el vehículo más producido en la historia en Uruguay. En 2011 se alcanzó el pico de producción y de exportación de este modelo, cuando la factura exportadora llegó a US$ 86 millones. El 95% de la producción se exporta a Brasil, mientras que el 5% restante se comercializa en Uruguay.

La reactivación de la actividad permite que hoy estén empleados en la planta de Nordex alrededor de 170 personas, de los cuales la mayoría estaba antes en seguro de paro. En los próximos meses se ampliará la plantilla a medida que se desarrollen los planes del grupo PSA.

Por otro lado, en el caso de la compañía Lifan, volverá a ensamblar vehículos a partir de la segunda semana de mayo y ya retomó la línea de producción de motores. La automotriz china decidió retomar la actividad a pesar de que la demanda de vehículos en el mercado norteño sigue estancada y aunque el tipo de cambio todavía no es el más conveniente para sus negocios. Aun sabiendo que la reapertura no reportará utilidades, la casa matriz de Lifan definió volver a producir casi una año y medio después de su cierre temporal, apostando a mantener presencia en ese mercado y como una señal de acercamiento comercial entre China y Uruguay, en momentos que la posibilidad de alcanzar un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países está presente.

Se estima que la planta producirá entre 1.000 y 1.500 unidades de la camioneta X60 este año, que serán exportadas al mercado norteño, una cantidad sensiblemente menor a la de 2015.

En diálogo con El Observador, el vicepresidente de la compañía en Uruguay, Pablo Revetria sostuvo que las expectativas apuntan a que la demanda Brasil no se recuperará en 2017 y 2018, pero sí a que ganará estabilidad, lo que hace pensar en un repunte para 2019. "Caída no va a haber, pero tampoco una recuperación muy fuerte en el sector. Lo que se prevé del lado de Brasil y Argentina es estabilidad. Vamos a apostar a nuestro nicho y a que se recupera más aceleradamente que el mercado general de vehículos", explicó el ejecutivo.

Optimismo en el consumidor regional


En Argentina, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) subió en abril 12,8% respecto al mes de marzo, lo que representa el mayor aumento desde enero de 2015. Así, el indicador alcanzó el máximo valor desde marzo de 2016. En la comparación interanual, el índice muestra un aumento de 7% respecto a abril de 2016, según datos divulgados ayer. En Brasil el indicador subió 3,5 puntos en marzo, sumo 85,3 unidades y completó tres meses consecutivos en alza. Los dos últimos resultados son los mejores desde diciembre de 2014 cuando había llegado a 86,4 puntos.



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