Industria empuja a la baja el precio de las haciendas

Las plantas están ofreciendo US$ 2,80 por los novillos y US$ 2,60 por las vacas, sin mostrar apuro por comprar
Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

Sigue la tendencia a la baja del ganado gordo con la industria comprada, pasando entradas para 15 a 20 días, aunque las lluvias dieron oxígeno a los productores. La oferta se empieza acumular.

Los precios que ofrecen las plantas son US$ 2,80 por kilo en cuarta balanza por el novillo y US$ 2,60 por kilo por la vaca gorda, pero sin apuro por comprar.

Las necesidades financieras de fin de año de los productores y el apronte del ganado de campo han llevado a un alto nivel de actividad que ejerce presión sobre los precios. La faena semanal fue la más alta en dos años y la de novillos lo fue en dos años y medio.

La llegada de las cuadrillas kosher impulsó los precios a principios de noviembre, luego que la industria se hizo de un pulmón necesario para cubrir la faena y a partir de mitad del mes pasado los precios fueron cayendo semana a semana.

La Asociación de Consignatarios de Ganado (AGC) bajó la referencia de precios. Ubicó el precio del novillo gordo en US$ 2,95 por kilo en cuarta balanza, el de la vaca en US$ 2,63 y el de la vaquillona en US$ 2,76 por kilo.

En tanto, la reposición continúa demandada, con cierta dificultad de concretar los negocios, es difícil juntar las "puntas".

Con una relación flaco/gordo de 1,35 el invernador ajusta los precios de compra, para que la ecuación cierre.

La exportación en pie sigue comprando terneros enteros, pero a menor ritmo que semanas anteriores.
En cuanto al mercado de la carne ovina, la demanda se centra en el cordero mamón y cordero de verdeo, con una referencia de US$ 3,60 por kilo en cuarta balanza. No hay interés de las plantas por categorías adultas y las entradas se alargaron a 20 días. ACG en su última reunión del lunes cotizó la oveja en US$ 2,87 por kilo y el cordero pesado en US$ 3,39 por kilo.

Récord de faena


La faena semanal alcanzó el récord más alto en dos años, 51.899 cabezas (en noviembre de 2014, se faenaron 52.280). Subió casi 5% respecto a la anterior y fue 1,1% superior a igual semana correspondiente a noviembre de 2015.

Tras nueve semanas, los novillos superaron a las vacas, con 27.072 cabezas, la mayor faena semanal de novillos en dos años y medio. El incremento respecto a la semana anterior fue de 16%, casi 4.000 animales más y 10% mayor en la comparación interanual siendo el 52,2% de la faena.

La faena de vacas tuvo un registro de 23.838 cabezas, una caída de 6% semanal y un 7,2% menor que en igual período de 2015.

El acumulado anual alcanza 2.018.580 cabezas –un 0,7% más que el acumulado de 2015– con una estructura diferente de vacas y novillos faenados. Las vacas trepan a 1.014.456 cabezas (el 50,3%), mientras que el año pasado eran el 48,6%. Los novillos faenados suman 961.670 cabezas (el 47,6%), cuando eran el 49,2% el año pasado.

También la faena de ovinos fue la mayor del año, 34.599 lanares, 15% más que la semana anterior y 10% mayor que el mismo período de 2015. Todavía está lejos del máximo de diciembre 2015, que superó las 50.000 cabezas.

Ingreso por exportación


El precio acumulado anual por tonelada de carne exportada hasta el 26 de noviembre tocó los US$ 3.400, un 10,5% menos en la comparación interanual, que fue de US$ 3.797 por tonelada. En la semana, con 8.578 toneladas vendidas, el precio alcanzó a US$ 3.290.

El precio de exportación acumulado de la carne ovina de enero a noviembre alcanzó a US$ 4.188 por tonelada, un 9,9% menos que en igual período de 2015, cuando alcanzaba US$ 4.649. Con 426 toneladas colocadas, el valor llegó a US$ 3.591 por tonelada exportada.

A pesar de la llegada de las cuadrillas kosher, el alto nivel de actividad no deja que los precios remonten; es difícil vislumbrar pronto un cambio de tendencia.