Industria impulsa flexibilización horaria para preservar el empleo

Plantea reducir el número de jornadas laborales para evitar envíos masivos al seguro de paro


En un contexto marcado por el enlentecimiento de la economía y el deterioro del sector manufacturero, el presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Washington Corallo, puso sobre la mesa del Poder Ejecutivo la idea de una flexibilización laboral que apunte a preservar el empleo y "salvar el aparato productivo".

La idea es que de forma temporal las empresas –de común acuerdo con sus trabajadores–, definan que una semana se trabaje de lunes a viernes y a la siguiente de martes a jueves, de forma rotativa. Eso permitiría, por un lado, que el trabajador no tenga que ser enviado a seguro de paro y, por otro, que el Estado no tenga que pagar el subsidio.

Eso fue comunicado el viernes durante una reunión que Corallo mantuvo con el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Álvaro García, y en la que se abordaron esa y otras medidas para mejorar la competitividad del sector empresarial. "La persona en lugar de ganar 10, va a ganar 8, pero si iba al seguro iba a ganar 6, y, lo más importante, mantiene su puesto de trabajo y no tiene la angustia de saber que capaz que en cuatro meses vuelve y tiene el despido", había dicho Corallo a El Observador.

"La persona mantiene su puesto de trabajo y no tiene la angustia que en cuatro meses vuelve y capaz que tiene el despido", dijo Washington Corallo.

Según el empresario, al titular de la OPP la idea le pareció "buena", aunque el asunto es cómo logra implementarse. Consultado por El Observador, García señaló que ese tema puntual será derivado para su tratamiento al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Con la idea de cuidar los puestos de trabajo, la CIU busca impulsar un acuerdo amplio en el ramo fabril que apunte a "flexibilizar" el mercado laboral como se está aplicando con suceso en otras partes del mundo, por ejemplo Italia.

Algunas experiencias


Consultado por El Observador el director del Instituto de Relaciones Laborales de la Universidad Católica, Juan Manuel Rodríguez, dijo que para que esta medida tenga andamiento se requiere modificar la ley que establece las ocho horas de la jornada laboral, aunque admitió que ya existen algunas modalidades de reducción horaria por acuerdo de partes desde hace años en varios rubros de actividad, como bebida y químicos.

El caso más reconocido es el de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) donde se han alcanzado acuerdos de partes sin reducción salarial por la sencilla razón de que "en invierno la gente no toma cerveza", explicó.

"Hoy hay proyectos de ley impulsados por el PIT-CNT que buscan aumentar las rigideces de la normativa laboral", dijo Juan Mailhos.

También en Pinturas INCA se han llegado a acuerdos de este tipo, agregó Rodríguez, sin alterar la productividad de la mano de obra global y las necesidades de la empresa de cumplir con sus compromisos de producción y ventas al exterior. En su opinión, la implementación de experiencias europeas como la denominada "jornada variable" o "cuenta corriente de horas" pude tener impacto sobre el empleo.

En tanto, el asesor de la CIU, Andrés Fostik sostuvo que la implementación de este tipo de iniciativas requiere "flexibilidad", algo que en Uruguay "no existe". "No existe en la norma del país la flexiseguridad para empresas y trabajadores que es el término que se emplea en OIT", afirmó.

El ejecutivo valoró de forma positiva que se pongan estos temas arriba de la mesa y en un momento complicado de la industria, aunque aclaró que ningún empresario se acoge a buscar una solución de este tipo si realmente no le reditúa. Según la CIU, la industria perdió unos 40 mil puestos de trabajo desde 1993 y la cantidad de fábricas se redujo casi a la mitad (de 30 mil unidades productivas a entre 12 mil y 14 mil).

El núcleo duro de la producción industrial uruguaya tuvo un primer respiro en febrero, dejando atrás un semestre de caídas mensuales consecutivas. El incremento de su producción respecto a igual mes del año pasado fue el más pronunciado desde diciembre de 2014 y se vio reflejado en el desempeño de varios rubros. Sin embargo, el panorama de la actividad manufacturera en el mediano plazo muestra un sector en caída.

Si se considera el nivel de producción promedio del núcleo duro industrial durante los últimos 12 meses relevados, tuvo lugar una caída de 8,6% respecto al año móvil anterior. Se trata de un retroceso muy similar al registrado en los 12 meses finalizados en enero, de 8,7%.

Si bien se espera un año "difícil" para el sector, se ve como positivo que Argentina está recuperando el dinamismo como comprador e incluso, le está pagando a clientes deudas que no podían ser cumplidas por los controles del anterior gobierno. Eso puede ayudar a compensar en algo lo que es la caída de las exportaciones de origen agroindustrial, en particular por la merma de Brasil que está muy complicado por razones económicas y políticas.

La rigidez de la normativa



Ayer durante un foro denominado "Desafío para el diálogo tripartito: negociar salarios sin comprometer el empleo", el asesor jurídico de la Cámara de Comercio, Juan Mailhos, sostuvo que la economía de Uruguay atraviesa hoy por un estancamiento, con pérdida de empleo y aumento de seguro de paro, que se suma a la baja productividad de la mano de obra y baja competitividad.

Sobre esto último, dijo que una de sus razones es la rigidez laboral y los altos costos salariales que se mantienen y que se han incrementado. "El empresario si puede no contratar a alguien no lo contrata. Eso es complicado para el que quiere ingresar al mercado laboral y eso explica quizá que los jóvenes tienen una falta de empleo superior", afirmó.

Durante su presentación, reiteró sus críticas a la ley de Negociación Colectiva e insistió en que deben hacerse modificaciones porque "Uruguay no se merece esta ley". Además, indicó que hoy el PIT-CNT impulsa iniciativas que buscan "aumentar" la rigidez de la normativa laboral, como, por ejemplo, el proyecto de ley para que las empresas deban justificar los despidos.

Por otro lado, Mailhos marcó la necesidad de mejorar los "procedimientos de descuelgue" de los convenios porque el camino que debe seguirse (requiere aprobación del Consejo de Salarios) "no se ajusta a la realidad de las empresas que mientras tanto cierran".

PIT-CNT dice que salario no presiona al empleo

El director del Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT, Milton Castellano, dijo ayer jueves, durante un foro sobre negociación colectiva, que en la primera parte de la sexta ronda de Consejo de Salarios "nadie puede decir que el salario va a presionar el empleo, porque ha sido empate en el mejor de los casos, con tendencia a perder salario real". El sindicalista dijo que en Uruguay ha quienes ven el salario como "un peligro para el mantenimiento del empleo", cuando se trata solo de un factor que "no es determinante". Además, indicó que se suele analizar la evolución de los salarios, pero no la renta de las empresas y se preguntó cuál es el límite para mantener el empleo. ¿Es salario sumergido en $ 15 mil o la cuarta parte de la fuerza de trabajo en la informalidad?". Por último, comentó que en 50 años Uruguay no tiene antecedentes de que la política salarial haya afectado el empleo.

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