Inflación cede y da al gobierno un respiro ante presión del PIT-CNT

El IPC cayó casi un punto porcentual en julio y analistas reafirman un dígito para fin año
La inflación bajó casi un punto porcentual en la medición interanual a julio para ubicarse en 10%, con lo que parece dejar atrás el eje de 11% que mostró el cuatrimestre marzo-junio y que generó nerviosismo en el gobierno y el PIT-CNT.

Los analistas privados ya barajan una variación interanual de un dígito para los próximos meses y al cierre del año. Precisamente, la desaceleración en el ritmo de suba de los precios llega en un momento clave, antes del inicio de una nueva ronda de negociación salarial con la postura firme del PIT-CNT para que el gobierno acceda flexibilizar las pautas de discusión que había fijado un año atrás. Precisamente, ayer el presidente, Tabaré Vázquez, accedió al pedido de entrevista que había solicitado la central sindical con el objetivo de insistir sobre esta reivindicación.

Los analistas privados consultados por El Observador coinciden en que la nueva coyuntura le "saca presión" a la conflictividad que los gremios, anticipaban, se iba a procesar en caso de que no se ajustaran las pautas en el segundo semestre.

Asimismo, la propuesta que presentó el PIT-CNT a las cámaras empresariales en la última reunión del Consejo Superior Tripartito –de diseñar nuevos lineamientos por fuera de las que fijó el gobierno, con correctivos por inflación anuales y ajustes mayores para los salarios más sumergidos-, parece tener poco andamiaje.

Entrevistado por El Espectador el asesor laboral de la Cámara de Comercio y Servicios, Juan Mahilos, dijo esta semana que los datos que publica el INE muestran que no hay pérdida de salario real en ningún sector de actividad, lo que se considera "positivo" para mantener los lineamientos vigentes. Además, indicó que su gremial "no tienen mayores observaciones" sobre las pautas y que sería de "buen criterio" no hacer innovaciones en vista de que, "según los expresado en los últimos días por el Ministerio de Economía, este sofocón sobre la economía estaría pasando".

Expectativa por reacción


Para la analista senior de la consultora Deloitte, Florencia Carriquiry, el dato de inflación de julio "alivia un poco" las tensiones en materia de negociación salarial porque no es lo mismo sentarse a negociar con una inflación en 11% o en 10% y subiendo.

Recordó que en líneas generales la gran mayoría de los convenios que se firmaron en el primer tramo de la sexta ronda "respetaron" las pautas. No obstante, hizo notar que desde diciembre hasta el presente, el 70% de los convenios no aceptó los correctivos por inflación a 24 meses como pretendía el Ejecutivo, sino fueron reducidos a 18 y 12 meses. "En ese punto veo difícil que los gremios pueda ceder para aceptar correctivos a plazos mayores, porque un punto menos de inflación no les cambia mucho", advirtió.

En una línea similar, el economista Santiago Rego de CPA-Ferrere consideró que la moderación que se registra en las presiones inflaciones es "bienvenida" para la negociación salarial que se avecina, que es la más voluminosa ya que involucra a 109 mesas de sectores intensivos en el uso de mano de obra, vinculados al comercio, los servicios y la industria. "Es una buena señal para la negociación que la inflación se esté moderando", añadió.

Para Rafael Paganini de Cinve aún es prematuro evaluar cuál será la postura que tomarán los gremios con este nuevo escenario de inflación descendente. "Tenemos que ver cómo los sindicatos interpretan la coyuntura. Algunos temen que este afloje del dólar se revierta y eso pueda nuevamente generan presiones alcistas", indicó. Agregó que, por ahora, no se aprecia ni se proyecta un deterioro significativo en el mercado laboral como consecuencia del estancamiento de la actividad económica.

Desaceleración en marcha


La inflación se desaceleró casi un punto porcentual en los 12 meses finalizados a julio y se ubicó en 10,05%. En el año móvil a junio, los precios habían aumentado 10,9%. El dato estuvo alineado con la reducción de las presiones que había anticipado el jueves el ministro de Economía, Danilo Astori, en el ciclo de almuerzos de ADM.

Según los datos divulgados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), durante el último mes relevado los precios subieron 0,39%, bastante por debajo del 1,2% de julio del año pasado. Así, el Índice de Precios del Consumo (IPC) en el período enero-julio se ubicó en 7,5%, un poco más de medio punto sobre el 6,9% que se registró en igual período del año pasado. El rubro alimentos y bebidas no alcohólicas fue el que tuvo la mayor incidencia (0,11 puntos porcentuales) en el dato mensual de julio, por una suba de la carne de 0,6% y fiambres y embutidos (1,2%). En tanto, en frutas sobresalió el aumento de las mandarinas (14,1%), frutillas (16,3%), bananas (3,5%) y manzanas (6%). Por el contrario, las naranjas cayeron 15,4%. Por último, las legumbres y hortalizas bajaron 1,6%. El precio de las acelgas cayó 17%, lechuga 14,7% y zanahorias 10,1%. En la otra vereda, aumentaron los precios de las papas (4%) y los boniatos (13%).

Por otro lado, la baja de 2,7% que tuvo el dólar en julio impactó en los precios transables –aquellos bienes y servicios que se comercian del exterior y que toman sus precios en los mercados internacionales– que pasaron a tener un ritmo anual de aumento de 8,8% a julio, frente al 10,9% de junio o el 13,2% a marzo. En tanto, la inflación subyacente –que excluye a los bienes y servicios más volátiles o discrecionales de la canasta de consumo– bajó medio punto en julio a 9,65%, y tuvo su menor ritmo de aumento desde octubre del año pasado.

"La desaceleración del núcleo es el dato más destacable de la evolución reciente. Evidentemente parte importante de este movimiento tiene que ver con la caída del dólar, aunque también puede estar jugando el estancamiento de la actividad económica y el efecto de las nuevas pautas nominales en los Consejos de Salarios", dijo el economista Alejandro Cavallo de Equipos Consultores.

En tanto, según Guzmán Etcheverry del Centro de Economía, Sociedad y Empresa de la Escuela de Negocios (IEEM) de la Universidad de Montevideo, "para el próximo mes vamos a estar viendo una inflación por debajo del 10%, mientras que para fin de año la proyección apunta a una inflación de 8,5%".

La consultora CPA-Ferrre está ajustando sus modelos, pero es probable que corrija a la baja entre una y dos décimas su pronóstico de una inflación de 10% para el cierre de 2016. Por su parte, Cinve –que tiene una proyección de 10,04% con un dólar a $ 33,50 para fines de año–, revisará su modelo ya que contempla un aumento en las tarifas de los combustibles en octubre. Paganini indicó que dada la caída del crudo y el tipo de cambio, ese ajuste podría quedar de lado o ser menor al que se esperaba originalmente.

Durante el último mes, las expectativas de inflación para el cierre de este año de la mediana de los analistas particulares, empresas consultoras, centros de investigación académica e instituciones financieras relevadas por El Observador pasaron de 10,4% a 10%. Se trata de la primera vez que los expertos reducen sus perspectivas de inflación para 2016 desde la primera edición de la encuesta, en setiembre del año pasado.

Descartan caída del salario real

La desaceleración de la inflación llevó a que los expertos que respondieron la Encuesta de Expectativas El Observador elevaran de 0,5% (en junio) a 1% en julio la proyección de crecimiento del salario real para 2016. La economista Carriquiry de Deloitte añadió que tampoco se espera una caída para 2017. Según sus modelos, el poder de compra de los trabajadores crecería entre 0,5% y 1%.
Tanto Carriquiry como Rego de CPA-Ferrere explicaron que dado que los convenios que se están renegociando están recibiendo los correctivos por inflación pasada de la ronda anterior, será "muy difícil" ver una pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores pese a que están recibiendo aumento nominales por debajo de la inflación.


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