Inician las cosechas y los negocios por trigo están paralizados

Las lluvias del otoño generaron gran disparidad en las chacras

Mientras las cosechas de trigo iniciaron en el litoral-norte con rendimientos dispares, y en el sur comenzarán dentro de cinco o seis días con un panorama similar, la situación comercial del cultivo es muy complicada. El mercado está paralizado, no por falta de demanda sino porque los precios no son suficientes para cubrir los costos. El principal factor fueron los cambios políticos en Argentina, país que tenía un gran stock del grano, y que en los últimos meses vendió de forma masiva, fundamentalmente a Brasil y a los países del norte de África.

Los operadores consideran que en el corto y mediano plazo no habrá grandes cambios. Los productores están con una actitud de cautela, y esperan que el producto se reactive comercialmente después del primer trimestre de 2017.

"El precio se estabilizó en niveles a los que Uruguay no puede vender porque pierde dinero. Por otro lado Argentina sí puede hacerlo, porque las nuevas reglas y el tipo de cambio los beneficia. Pero la ecuación económica de uno y otro lado del río Uruguay son muy distintas", dijo a El Observador uno de los directores de Fadisol, Ignacio Foderé.

El empresario reconoció que no hay incentivos para vender. Dijo que el mercado está pero el precio que se está dispuesto a pagar no conforma. Ante este panorama los productores no han vendido nada del trigo que están a punto de cosechar.

Se estima que en Uruguay se sembraron unas 250 mil hectáreas, una de las áreas más bajas de la historia del país, que llegó a sembrar 550 mil hectáreas.

Foderé opinó que será difícil armar negocios, porque la ecuación económica no resulta positiva. En este marco el productor toma la decisión de esperar a que el precio suba para vender.

Almacenará su producción en plantas de acopios de terceros o en estructuras propias como bolsones o galpones.

En el país quedan unas 340 mil toneladas de trigo. El stock es importante considerando la producción de Uruguay pero si se compara con la demanda de Brasil la cifra no es significativa.

Mientras tanto en las chacras se ve de todo. El estado de los cultivos es muy heterogéneo debido fundamentalmente al tiempo. Los cultivos comenzaron con malas implantaciones por el exceso de lluvias y luego no tuvo muchas posibilidades de recuperación en invierno, porque siguió lloviendo.

"Recién en primavera tuvimos mejores condiciones, que ayudan a mejorar los cultivos, que venían bastante castigados. La primavera fue bastante buena, relativamente fresca y con bastante sol y lluvias suficientes para llenar bien el grano", dijo a El Observador el productor y asesor Carlos Dalmas.

Pero no hay expectativas de rendimientos altos, porque si bien hay chacras que están muy buenas, hay otras que quedaron con menos plantas y bajarán bastante el promedio. Agregó que incluso hay otras que se quemaron porque no valía la pena seguirlas, ya que no tenían un potencial de rendimiento mayor a 2.500 o 3.000 kilos por hectárea. Allí se decidió pasar a los cultivos de verano.

Dalmas consideró que el negocio del trigo está algo peor que el de la cebada. "Lo que tiene de positivo es que se puede bajar algún costo, pero tampoco demasiado. Es bastante complicado el panorama de los cultivos de invierno, que creo que pasarán a ser cultivos como los de cobertura, a los que se les invertirá poco dinero, haciendo todo lo posible para cosecharlos temprano y pasarlos a una soja temprana. Porque no se les está viendo mucha alternativa", comentó.

Estimó que probablemente baje el área de trigo y cebada para el año que viene, y allí empiece a jugar un papel un poco más protagónico la colza.

"Si la colza tiene algún mercado el área puede ir creciendo, porque en general es un cultivo al que se le ha ido agarrando la mano, la gente se está animando un poco más, y es un negocio que está dando unos números un poco mejores. Si al menos da la posibilidad de empatar y de salir más temprano, para luego sembrar una soja casi de primera, con mayores potenciales y pudiendo cerrar mejores números, tiene aspectos muy positivos", opinó.

Este año las cosechas de colza ya se realizaron, y los rendimientos se ubicaron entre 1.500 y 2.000 kilos por hectárea. El año tampoco fue bueno para cultivo por el exceso de lluvias.

No hay estimaciones de rinde de equilibrio para el trigo por no saberse a qué precio se venderá. Por otra parte, para la cebada el rinde de equilibrio –incluyendo la renta–, se ubicaría entre 3.800 y 4.200 kilos por hectárea, considerando un precio de US$ 155 puesto en destino, según Dalmas.

Fuerte suba del precio de la semilla de soja

Las abundantes lluvias perjudicaron la producción de semillas de soja y como tradicionalmente ocurre en cualquier mercado, cuando el producto es escaso los precios suben. Esta es una de las características de esta campaña, donde el precio del producto aumentó entre 40% y 100%, dependiendo del proveedor y la variedad. Por el peso que tiene la semilla en los costos del cultivo, esto también exige mayores rendimientos de equilibrio, algo que hay que ponerlo en la cuenta.

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