Inspectores de tránsito también cobrarán por multas detectadas por las cámaras

La intendencia evalúa modificar el concepto de las partidas salariales que los trabajadores reciben por multas aplicadas
Los inspectores y funcionarios de carrera de la división Tránsito de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) reciben cada mes una partida salarial que surge del 40% de las multas que son aplicadas. Ahora, con el nuevo sistema de monitoreo del Centro de Gestión de Movilidad (CGM), hay 30 puntos de Montevideo que no serán más vigilados por inspectores de tránsito en la calle sino por las cámaras que registran infracciones. Pese a eso, las multas que se apliquen a partir de estos registros también se usarán para calcular el pago de las partidas a los funcionarios.

Consultado por El Observador, el director de Movilidad de la IMM, Pablo Inthamoussu, dijo que si bien las cámaras captan la infracción, es el inspector el que la verifica y termina por decidir si aplica la sanción, por lo que esas multas también se asignan a los funcionarios.

"La infracción la detecta la cámara pero ellos tienen que trabajar sobre esa infracción. La tienen que revisar, chequear. Son los que terminan filtrando si la infracción avanza o no (...) hay un trabajo que no es el convencional del inspector en la vía pública, que tiene que tener una interacción con el ciudadano, pero es bastante técnico porque tiene que tener mucha precisión y cierto entrenamiento", sostuvo el jerarca.

Consultado sobre la posibilidad de que los inspectores de tránsito disminuyan su ritmo de trabajo en la calle, al saber que las cámaras están registrando infracciones, Inthamoussu sostuvo que eso no representa un riesgo para la comuna ya que "el volumen de trabajo de un inspector de tránsito en la vía pública no está medido de acuerdo a la cantidad de multas que aplica" sino a las otras tareas que cumple.

"La sola presencia de un inspector de tránsito ya cumple un rol importante de prevención y disuasión", agregó.

Cambio conceptual

La participación que reciben los inspectores por aplicación de multas tiene un tope por lo que, a pesar de las sanciones que se apliquen, los funcionarios no ganan más de cierto límite. Según Inthamoussu, se aproxima a los $ 17 mil mensuales.

Si la recaudación del mes supera ese tope, el dinero que sobra se acumula para la bolsa común del mes siguiente.

Esto es lo que sucede frecuentemente "desde hace un buen tiempo" debido al aumento del parque automotor, explicó el jerarca municipal.

Pese a eso, a la Intendencia le preocupa que el "mito" de que los inspectores ponen multas para recaudar más dinero sigue instaurado en la población, por lo que planteó al sindicato de inspectores y a la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom) la necesidad de modificar el concepto de estas partidas.

"Durante muchos años hemos venido explicando esto y evidentemente no hemos sido efectivos porque lo que está instalado a nivel de la población es que el inspector multa porque cobra un porcentaje. Creo que es el momento de cambiar", sostuvo Inthamoussu.

Como la partida salarial no puede ser eliminada, la idea es poder cambiar su concepto de manera que no se asigne por la aplicación de multas sino por otros indicadores, como la baja de la siniestralidad, la mejora en la fluidez del tránsito, etc.

Con ese cambio, también se buscará "reperfilar" la figura de los inspectores para que no se la asocie solo a la fiscalización sino también a un rol más "comunitario", como el que mejora la fluidez y dirige el tránsito, controla los cruces y también los ingresos a las escuelas, manifestó Inthamoussu.
La comuna espera implementar este cambio durante la actual administración de Daniel Martínez.

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