Intendencia de Salto construye casas para realojar a afectados

Obligarán a transferir la propiedad inundable a la comuna para evitar que la vendan
Los salteños se acostumbraron a que cada tanto el río se meta en la ciudad y haga que miles de familias tengan que abandonar sus hogares. Por eso, las autoridades buscan realojar a decenas de personas que viven a orillas del río.

El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) junto con la asociación civil Ñandé trabajan en la construcción de 38 viviendas en el barrio Salto Nuevo para entregar a familias afectadas por las inundaciones. "La intención nuestra es entregar una primera tanda antes de que termine julio", dijo a El Observador el intendente de Salto, Andrés Lima. Hay ocho casas que ya están casi prontas. Estas casas serán entregadas a las familias que viven a orillas del río Uruguay y que son las primeras en tener que abandonar sus hogares cuando el agua sube. Las autoridades estiman que en total unas 150 personas se verán beneficiadas.

La única condición para recibir estas viviendas es transferir la propiedad de la casa en la que se encuentran actualmente a la Intendencia. Este requisito se debe a que en otras oportunidades en los que la intendencia había implementado planes similares, los afectados vendían las casas que se le daba y volvían a la orilla del río. "En ese lugar seguramente vamos a tirar abajo las propiedades y vamos a construir algún espacio público, como una plaza. En otros casos podemos darle una finalidad social", explicó el intendente.

Inundaciones Salto

En paralelo con la construcción de las casas, la Intendencia también está construyendo 16 viviendas más, que son prefabricadas en madera y que algunas de ellas serán destinadas a familias desplazadas. Además, según adelantó Lima, ya están gestionando otro plan junto al Ministerio de Vivienda. "Lo importante es que se le dé continuidad a estos planes. De todas formas, va a depender de los recursos que se generen desde el gobierno central", dijo el jefe departamental.

Lima sabe que estas viviendas no son suficientes, ya que con las primeras crecidas del río, son cerca de 1.000 los salteños que tienen que abandonar sus hogares. A su vez, varios equipos de la intendencia trabajan en la limpieza, canalización y profundización de los arroyos Ceibal y Sauzal, que atraviesan el departamento. Este trabajo permitió que familias que en la última inundación (enero 2016) habían tenido que dejar sus casas cuando el río estaba en 15 metros –como está en la actualidad- todavía no hayan tenido que ser evacuadas. "El mismo volumen de agua tiene más espacio dentro de los arroyos", explicó el intendente.

"La intención nuestra es antes de que termine el mes de julio poder entregar las primeras viviendas" - Andrés Lima, intendente de Salto

No todos los que viven sobre el río están interesados en un nuevo lugar para vivir. Julio César es pescador artesanal y la crecida lo obligó a dejar su casa. Decidió instalar una carpa a 50 metros de su vivienda para vigilarla y esperar que el río baje porque ni siquiera puede salir a pescar.
"Mi trabajo es la pesca artesanal, vivimos en la costa del río, los niños se adaptan desde chiquitos", explica. Julio César pesca desde hace 30 años, desde hace 14 vive en el mismo lugar y no piensa moverse a pesar de que cada tanto tenga que salir. "Es una vida a orillas del río", dice.

Despliegue militar y policial

Inundaciones Salto
El Ejército recibe información del Cecoed y planifica los trabajos
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Mientras están evacuados, la mayoría decide quedarse en carpas cerca de sus hogares por la inseguridad. "Lamentablemente los casos de vandalismo se dan", explica el intendente de Salto.
Para este caso, el gobierno departamental cuenta con el apoyo de 30 efectivos de la Guardia Republicana que viajaron desde Montevideo y evalúan pedir más, dijo Lima. La Prefectura realiza patrullajes diarios desde el río durante el día y la noche para vigilar las casas.

Además el batallón Ituzaingó de Salto está destinando 100 efectivos por día para colaborar con los afectados. En ese lugar se instaló el Comité de Emergencia Departamental (Cecoed).

"Tratamos de ponernos en el lugar de la gente que está viviendo esta situación" - Andrés Píriz jefe del batallón de Salto

El Ejército recibe información sobre el río y a partir de ahí se planifican las evacuaciones, según explicó a El Observador el jefe del Estado Mayor de Salto, Andrés Píriz. El Ejército se encarga además de cocinar y distribuir las tres comidas diarias entre los evacuados. "Recorremos los refugios, la zona de contenedores y las 230 carpas instaladas", agregó. Además, los desplazados también son visitiados diariamente por médicos y asistentes sociales.

Durante el año, el personal del Ejército se prepara para este tipo de situaciones. Incluso, el año pasado -que no se registraron inundaciones en Salto- los efectivos de las Fuerzas Armadas realizaron simulacros para estar preparados para estos episodios. "La experiencia de la inudación anterior hace que se estén realizando las cosas ordenadas y facilita el trabajo", remató.


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