Interés de Shell mantiene latente construcción de regasificadora

Además de la renombrada petrolera, otras tres compañías podrían sumarse como clientes
El proyecto de la regasificadora podría cobrar fuerza gracias al interés que han mostrado al menos cuatro empresas extranjeras –entre las cuales está Shell– en adquirir gas natural licuado (GNL) de una futura planta en Punta de Sayago. La pasada semana, Gas Sayago accedió a otorgar una prórroga de una semana –que vencerá el viernes– para que se eleven expresiones de interés para adquirir ese combustible, un paso indispensable para seguir adelante con la obra.

El Observador ya había informado que a nivel de industrias uruguayas la convocatoria no había despertado interés porque no se ponía sobre la mesa un precio estimado del GNL. Sin embargo, dos fuentes al tanto del proceso indicaron que uno de los interesados "firmes" en ser un cliente potencial de gas es Shell. Esa multinacional cerró hace poco tiempo una compra millonaria para quedarse con la británica BG, la petrolera que tiene tres bloques en la plataforma marítima uruguaya. Precisamente, BG tiene una participación del 40% en Cruz del Sur, el gasoducto que comunica Montevideo con Buenos Aires. Pero no es el único interesado de la vecina orilla en hacerse de gas procesado en Uruguay. El grupo Edenel, que es propietario de uno de los distribuidores privados de energía eléctrica en la vecina orilla (Edesur), es otro privado de los que ha mostrado intensión de importar gas natural de una regasificadora en la bahía de Montevideo.

Argentina atraviesa una grave y aguda crisis energética, pese a que recientemente aplicó fuertes ajustes de tarifas eliminando parte de los subsidios para el consumo que tenía ese sector para favorecer inversiones. Las fuentes indicaron que detrás del proyecto de la regasificadora también está un consorcio de firmas extranjeras que pretende ser parte de la operación de la planta, y que incluso están dispuestos a invertir en el proyecto.

Hasta ahora el potencial interés que había trascendido de la vecina orilla era el de la estatal YPF, para lo cual se confiaba en el compromiso que asumió el presidente Mauricio Marcri –en su primera visita oficial a Uruguay– ante su par Tabaré Vázquez de sumarse el proyecto de la regasificadora.
Pero ahora las baterías parecían apuntar al sector privado de la vecina orilla. De hecho, cuando el Poder Ejecutivo lanzó el nuevo cronograma de la regasificadora había indicado que el llamado de potenciales clientes estaba destinado a firmas uruguayas y de la región, pero sin dar mayores detalles.

El llamado y el barco


En el llamado hoy vigente, las empresas deben informar, entre otros puntos, la modalidad del servicio en que están interesadas (almacenamiento, regasificación y/o recarga), y el plazo del mismo.
Según Gas Sayago, en esta primera etapa si bien la expresión de interés es no vinculante y no obliga a ninguna de las partes a celebrar contratos, el efecto de resultar calificado es el de quedar habilitado a participar en las siguientes etapas del proceso.

A comienzo de junio se hará público un segundo llamado (vinculante) denominado de "temporada abierta de subasta de los servicios", previo a la firma de contratos en base firme (modalidad "take or pay"), previsto para setiembre. El gobierno aspira a que el país cuente con gas natural en el segundo semestre de 2017.

La posibilidad de contar con suministro de gas natural licuado sin interrupciones es una alternativa que seduce a las empresas privadas locales, pero entienden clave conocer a qué precios se comercializará el energético antes de dar cualquier paso, según había dicho a El Observador, el presidente de la Asociación de Grandes Consumidores de Energía Industrial, Sebastián Sayas.

Por otro lado, las empresas Gas Sayago y la japonesa Mitsui OSK Lines (MOL) firmaron de forma reciente un acuerdo con el objetivo de avanzar en las negociaciones para el arrendamiento final del buque regasificador.

En el contrato original de la regasificadora, MOL alquilaría el barco a GNLS por 15 años, y otros cinco años a Gas Sayago. El alquiler de la embarcación es de unos US$ 5 millones mensuales (sin ajustarse por IPC), y estaba incluido en los US$ 14 millones del canon que Gas Sayago tenía estipulado pagarle a GNLS por 15 años cuando la planta funcionara (noviembre de 2016).

Ahora es intención de Gas Sayago discutir sobre el plazo del buque y trabajar con MOL para definir las condiciones de la operación que estará sujeta a la decisión final de inversión que se tome sobre la planta regasificadora.

Según supo El Observador, el acuerdo implica que ambas partes se comprometen a negociar las nuevas condiciones y a no entablar conversaciones con un tercero mientras dure ese proceso. Una vez terminado esa etapa, Gas Sayago podría negociar con otra empresa la compra del barco y MOL gestionar la venta del buque a otro cliente. Las empresas tienen previsto terminar con las negociones en junio.

El buque tiene 350 metros de eslora, es capaz de almacenar 263.000 metros cúbicos de Gas Natural Licuado (GNL) y su equipamiento electromecánico permite la regasificación de 15 millones de metros cúbicos por día, mediante la utilización de tres de los cuatro módulos de regasificación con que cuenta el buque. La nave está en proceso de construcción en los astilleros de Daewoo en Corea del Sur, donde ya fue flotado el pasado 14 de noviembre y en la actualidad se le están incorporando todos los desarrollos electromecánicos para su funcionamiento.

Sindicato del Gas a huelga de hambre

La Unión Autónoma de Obreros y Empleados del Gas (Uaoegas)iniciará un huelga de hambre desde el 1° de junio si antes de esa fecha el sindicato no tiene respuestas respecto a cuál será el futuro del negocio del gas en Uruguay en los próximos años. Entre otros puntos, el sindicato cuestiona la gestión de Petrobras al frente de MontevideoGas y reclama que el negocio pase a manos del Estado. Se entiende que se necesita la gestión estatal porque la multinacional brasileña no tiene interés en invertir para desarrollar el servicio público de gas natural.