Irak avanza contra feudos del EI, pero no puede prevenir atentados

Especialistas advierten que habrá más ataques con coches bomba
El atentado del domingo 3 de julio en Bagdad, la capital de Irak, que dejó al menos 213 muertos, generó una nueva ola de quejas de los ciudadanos iraquíes hacia su gobierno y, en particular, contra las fuerzas de seguridad. Es que si bien las autoridades iraquíes se anotaron en los últimos meses varias victorias en su campaña contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), al que incluso le quitaron territorios, los jerarcas siguen sin poder impedir los atentados en pleno corazón de Bagdad, la ciudad más poblada del país.

Según analistas, la clave parece estar en que los atentados con coche bomba efectuados por suicidas son extremadamente difíciles de prevenir en una ciudad tan poblada como Bagdad, donde viven unos 6 millones de personas y a diario entran miles de vehículos. Por eso incluso hay especialistas que advierten sobre nuevos atentados en el corto plazo.

"La mayor parte del tiempo, el gobierno iraquí apenas puede controlar la seguridad", sostuvo Patrick Skinner, un exoficial de la CIA que trabaja ahora para el instituto Soufan Group. "Eso está ahora claro, y por desgracia es de prever que haya más atentados", agregó.

El director ejecutivo del comité antiterrorista del Consejo de Seguridad de la ONU, Jean-Paul Laborde, advirtió ayer que cuanto más se intensifique la guerra contra el terrorismo en Siria e Irak habrá más atentados en los países de origen de los yihadistas. Además señaló que ataques similares a los del domingo en una concurrida calle de Karrada, un barrio de mayoría chiita, se repetirán.

Laborde cifró en 30 mil el número de combatientes extranjeros actualmente presentes en Siria e Irak, que engrosan las filas de una infinidad de grupos terroristas, no solo las del EI.

El coche bomba

"Preveo un regreso de los atentados con coche bomba y artefactos explosivos", sostuvo Aymen al Tamimi, investigador y especialista de movimientos yihadistas en el Middle East Forum.

Al Tamimi hace un paralelo con la situación de 2009, cuando el predecesor del EI se dedicó a atentar contra edificios gubernamentales en Bagdad "mientras sufría reveses" en el terreno.

En los últimos meses se ha incrementado la presión sobre el EI, que ha perdido buena parte de los territorios conquistados en Irak en su ofensiva fulgurante de 2014.

Las fuerzas iraquíes, apoyadas por los bombardeos aéreos de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, reconquistaron últimamente Tikrit, Ramadi y Faluya. Con esto, a los yihadistas solo les queda Mosul, en el norte.

En ese contexto, el atentado del domingo demuestra que el EI "se está convirtiendo de nuevo en un grupo terrorista", después de haber intentado crear un protoestado, destaca Skinner. "Lo de Karrada demuestra desgraciadamente lo que podría ocurrir en el futuro", concluyó.

El primer ministro iraquí, Haider al Abadi, fue blanco de todo tipo de críticas, y trató de responder a ellas con el anuncio de una serie de medidas.

El jerarca ordenó la retirada de los detectores de explosivos, considerados como totalmente ineficaces. Al Abadi también pidió al Ministerio del Interior que acelere el despliegue de un dispositivo para controlar más eficazmente los vehículos en todas las entradas de la capital y prohibió el uso de celulares por parte de policías.

Pero incluso si se aplicaran plenamente esas directrices, no permitirían disuadir del todo a unos yihadistas bien informados y dispuestos a morir.

Francia analiza cambiar modelo de inteligencia

Francia debe reformar sus servicios de inteligencia, que fracasaron en prevenir los atentados de noviembre en París (130 muertos), según una comisión parlamentaria sobre los ataques yihadistas de 2015.

"Nuestro país no estaba preparado, ahora hay que prepararse" declaró a la agencia AFP el diputado de oposición conservadora, Georges Fenech, que presidió la comisión de investigación sobre los atentados del 15 de noviembre y de enero de 2015, que dejaron un saldo de 17 muertos.

"Los dos grandes jefes de inteligencia (interior y exterior) han reconocido durante las audiencias que los atentados de 2015 suponen un fracaso global de la inteligencia", dijo por su parte el diputado socialista Sébastien Pietrasanta, también integrante de la comisión.

Los diputados plantean así la creación de una agencia nacional de inteligencia, directamente bajo la autoridad del primer ministro, siguiendo el modelo estadounidense del Centro Nacional antiterrorista creado tras el 11 de setiembre de 2001.

Los servicios de información e inteligencia franceses están divididos en seis entidades, ubicadas bajo la autoridad de los ministerios del Interior, de Defensa o de Economía, e implican a policías especializados, militares o aduaneros.

Según los parlamentarios, que celebraron unas 200 horas de audiencias en los últimos cinco meses, estas entidades se han comunicado mal entre ellas. En los hechos, los autores de los atentados de 2015 habían sido fichados, controlados, sometidos a escuchas o encarcelados durante su radicalización.

Fuente: Agencias

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