Johannesburgo, el ave Fénix

La ciudad más grande de Sudáfrica reúne la enorme y trágica historia del país en una de las ciudades más vibrantes y con mayores cambios en el continente africano en las últimas décadas
Epicentro económico y financiero de Sudáfrica, Johannesburgo fue calificada durante largo tiempo como una de las ciudades más peligrosas del mundo. Sin embargo, año tras año supo transformarse y hoy es una ciudad cosmopolita llena de arte, moda, cultura, gastronomía y comercio. Es, sin duda, una opción para pasar por lo menos dos días, y disfrutarla.

Tal vez unos años atrás, Johannesburgo no estaría dentro del itinerario de lugares atractivos a conocer en el viaje a Sudáfrica, pero hoy sí lo es por haberse convertido en una de las urbes con mayor desarrollo y crecimiento de todo el continente africano, donde la historia y la lucha por los derechos civiles sigue vibrante. De hecho, una de las principales atracciones es el Museo del Apartheid.

Para matizar con la modernidad, uno de los transportes a testear es el Gautrain, que va desde el aeropuerto hacia diferentes partes de la ciudad y es buena opción para moverse en ella. También existe la alternativa del ómnibus de doble piso.

Otra manera muy productiva de conocer los rincones de Johannesburgo es mediante un tour a pie. Los guías son muy apasionados a la hora de mostrar su ciudad, y conocen lugares que tal vez no son tan comunes, con anécdotas e importantes datos históricos.

Para comenzar el recorrido una buena idea es adentrarse en la historia de Sudáfrica. Para ello, es obligatorio visitar el Museo del Apartheid, donde se muestra el fenómeno de la separación por color de piel, que durante décadas rigió en el país. En diferentes formatos de presentación se va explicando al visitante cómo se llegó a establecer el régimen del apartheid, así como la creación de los townships (donde debían vivir las personas de raza negra) y las normas estrictas bajo las que debía vivir la población.

Son 21 exposiciones permanentes que darán para la reflexión de lo que sucedió, no solo en este país sino en diversas partes del planeta. El museo se encuentra en uno de los lugares emblemáticos, el llamado Soweto, ubicado a 20 kilómetros de Johannesburgo y cuyo nombre proviene de la abreviación de South Western Township.

Johannesburgo Harvey Barrison
Constitution Hill  era antiguamente una cárcel, pero hoy alberga la Corte Constitucional
Constitution Hill era antiguamente una cárcel, pero hoy alberga la Corte Constitucional

Hoy Soweto forma parte del área metropolitana, pero a principios del siglo XX se creó para albergar a los obreros negros que llegaban de todos los rincones de Sudáfrica a trabajar en las minas de oro. Al inicio solo podían vivir los hombres, que tenían que dejar a sus familias.

En 1948, cuando se "oficializó" la segregación racial, negros, mestizos e indios de Johannesburgo fueron obligados a vivir en Soweto.

Un referente del lugar son dos enormes chimeneas intervenidas con arte callejero en el barrio Orlando West, otrora planta de energía eléctrica, hoy una especie de símbolo en la zona. En este barrio vivió el expresidente Nelson Mandela. Su casa, que se convirtió en museo, es muy interesante de conocer y cuenta con visitas guiadas.

En la misma calle (Vilakazi) de la antigua casa de Mandela también vivió otro famoso luchador y Premio Nobel de la Paz: Desmond Tutu.

Para cerrar la recorrida por Soweto, una buena opción es tomarse una cerveza servida en los típicos shebeen, ver un show musical o de gospel.

Constitution Hill es el otro lugar a conocer que muestra la historia del camino hacia la democracia sudafricana. Es una antigua prisión y fuerte militar que atestigua el pasado turbulento del país. Hoy es la Corte Constitucional, en un gran oxímoron.

Tal vez no haya otro sitio de encarcelamiento en Sudáfrica que incluya nombres tan famosos como este, desde Mandela hasta Mahatma Gandhi.

Diversión y compras

Johannesburgo

No todo es historia en Johannesburgo, el presente y la urbanización de la ciudad ofrece diferentes formas y tipos de entretenimiento, cultura, arte, gastronomía, y hay para todos los gustos.

En la zona este del distrito financiero de la ciudad se encuentra Maboneng, una zona rescatada que comenzó como reducto de artistas. Hoy es una de las zonas de moda que hay que conocer, mezcla de oficinas y residencias, con restaurantes, tiendas, galerías de arte y todo tipo de negocios. Muy recomendable.

En la misma tónica otra visita posible es al Neighbourhood Market, para foodies y curiosos. Este mercado se construyó en un antiguo edificio de oficinas. Es una linda propuesta para un sábado en Johannesburgo. Comida sana, buena cerveza y descanso con fabulosas vistas de la ciudad desde sus terrazas.

El otro distrito donde disfrutar del arte y de lo contemporáneo es el Keyes Art Mile. Y si de moda se trata es una obligación conocer el shopping Workshop Newtown, un antiguo depósito de trenes del siglo pasado, restaurado, que se transformó en un centro comercial de diseño, con cafeterías y mucho para ver. Es "el" lugar donde ver tendencia en la ciudad.

Por qué no también tomar un tour y degustación de cerveza en el SAB World of Beer, donde los visitantes se darán cuenta rápidamente de por qué el lugar ha sido nombrado ya dos veces como la atracción número uno de Sudáfrica. Es un recorrido interactivo donde conocer la historia de la cerveza que se enmarca dentro de lo social y cultural.

Otro tipo de diversión ofrece el Centro de entretenimiento Montecasino, ya un clásico de la ciudad. Este complejo de 26 hectáreas, que también tiene casa en varias de las ciudades más importantes del mundo, replica un antiguo pueblo de la Toscana italiana. Espectáculos, gastronomía y casino reunidos en un solo sitio, y con los que completar un viaje muy diferente a todos los demás.

Recorrer


Parque Nacional Pilanesberg

Johannesburgo

Para salirse un poco de lo urbano y tener contacto con la naturaleza africana, una de las opciones es el Parque Nacional Pilanesberg. Si bien la estrella de parques nacionales del país es el Kruger, el Pilanesberg se encuentra a 140 kilómetros de Johannesburgo, una alternativa accesible si se tiene poco tiempo. Pilanesberg es uno de los principales parques de Sudáfrica y tiene a los llamados "cinco grandes mamíferos": el leopardo, el león, el elefante, el búfalo y el rinoceronte (entre una gran variedad de animales). Además posee un pequeño lago al que se puede acceder, y desde una plataforma se puede avistar aves. Es recomendable llegar temprano en la mañana para tener más posibilidad de ver los animales, porque los mejores momentos son cuando amanece y cuando anochece. El safari se puede contratar directamente en el hotel donde se hospede, y dependiendo del grupo que se pueda armar será el costo, ya que se comparte el vehículo y el guía.

Casa Mandela. Ubicada en Soweto, es la casa donde vivió el expresidente Nelson Mandela antes de ser detenido a mediados de 1960. Hoy es un museo.

Memorial Hector Pieterson. Hector Pieterson era un niño de 13 años que murió a manos de un policía en 1976. En el museo anexo se puede ver todo lo que rodeó este acontecimiento.