Jorge Fandermole vuelve a Montevideo

Uno de los arquitectos del mejor folclore contemporáneo regional, presenta su disco Fander en la Sala Zitarrosa
En el polo opuesto a la producción seriada y plastificada del pop, hay un sinnúmero de planteos musicales que devienen fundamentales por su singular forma de engarzar sensibilidad y creatividad con las tramas simbólicas de sus contextos histórico-culturales. Es una cualidad que enlaza puntos extremos del dinámico mapa de la música contemporánea, desde Atahualpa Yupanqui a Frank Zappa, de Alfredo Zitarrosa a Los Beatles, de Liliana Herrero a St. Vincent o Laura Marling. Únicos e impermeables a las constricciones de cualquier canon (y a los que queman inciensos en el culto al genio), estos creadores confirman que es posible otra música, otras escuchas, al capitalizar las tensiones entre tradición y modernidad, entre lo local y lo global, entre innovaciones y permanencias.

Marcada por esa trama de singularidades, una de las voces personales que emergieron a comienzos de los años ochenta es la de Jorge Fandermole (1956, Santa Fe, Argentina).

Fandermole, compositor e intérprete de larga trayectoria, regresa a Montevideo tras su debut local en la quinta edición del festival Música de la Tierra (noviembre de 2015), donde dejó muestras de la calidad de sus performances vocales y guitarrísticas. Este segundo concierto, en el que actuará junto a su trío, será este sábado, a las 21, en la Sala Zitarrosa. El evento oficiará como inauguración del ciclo Guitarreros 2 y será la oportunidad para revisitar el repertorio del disco Fander (Shagrada Medra, 2014).

Cruce de caminos

El planteo musical de Fandermole resiste el vano ejercicio de etiquetar lenguajes con términos rebuscados. La transparencia formal de sus canciones porta una carga de significados estéticos urdidos en una zona fronteriza, donde se anudan en forma dinámica elementos que provienen de las músicas tradicionales (o folclóricas) de la región con técnicas y recursos sonoros de cuño moderno, tanto del campo de las músicas populares como de las músicas cultas.

Para algunos críticos, estas exploraciones fronterizas convergen en una corriente musical vanguardista en la que destacan Juan Falú, Liliana Herrero, Carlos "Negro" Aguirre, Lucho González, Pedro Aznar, Juan Quintero y el Aca Seca Trío, por citar solo a algunos exponentes de Argentina. Y no les falta razón. Para otros, es una corriente de aire fresco que sacude el enmohecido concepto de folclore y que, a la vez, se desmarca de las revisiones más plásticas e impostadas de la canción popular autoembanderada como folclórica. Y tienen razón.

Sintetizar esta diversidad en una o dos palabras que después servirán como etiqueta en la batea de cualquier disquería es inútil. Tal término poco dirá de lo que ocurre en la experiencia sonora directa, que se enriquece con un único interés: hacer música.

Navegante

El creador de Oración del remanso, un clásico del cancionero popular argentino, inició su carrera solista en 1982 y un año después lanzó su primer disco, Pájaros de fin de invierno. Desde esos años desarrolló múltiples proyectos personales (como la edición de sus siguientes seis discos), acompañó a los de otros artistas locales y del exterior, incursionó en el campo de la docencia y también en el de la gestión cultural en la Municipalidad de Rosario (de 1994 a 1996).

Varios intérpretes de estilos muy disímiles, como Juan Carlos Baglietto, Silvina Garré, Ana Belén, Liliana Herrero, Mercedes Sosa y Luna Monti, han versionado composiciones de Fandermole, subrayando la calidad y la influencia de su trabajo compositivo.

Fander es el séptimo título de su discografía, galardonado con el premio Gardel como mejor disco de folklore alternativo 2015, y es una producción que consta de dos discos. El primero contiene un repertorio nuevo e inédito, excepto la canción Hispano, que tuvo una versión anterior a cargo del dúo Baglietto-Vitale. Y el segundo incluye una colección de canciones que fueron editadas en los años ochenta, como Caracará, Río marrón, Vidala de las estrellas, pero con revisiones en el plano arreglístico e interpretativo.
Se trata de un trabajo fresco y artesanal que abreva en un mundo simbólico cercano y entrañable. Sus tópicos letrísticos van desde el amor hasta las referencias al paisaje natural o la identidad del litoral, y se amalgaman con fluidez en realizaciones musicales de cuidada factura, tanto en los arreglos instrumentales (especialmente en lo guitarrístico) como en la interpretación vocal.

"Este disco doble comenzó a grabarse en 2008, cuando aún era un proyecto de registro de viejas canciones", comentó el artista.

"El tratamiento de las canciones obedece a una idea común: todas parten de arreglos básicos compartidos con Marcelo Stenta y Fernando Silva, sobre los que varios músicos queridos y admirados aportaron su particular sonoridad".

Show

Las entradas están a la venta en Tickantel y boletería de la sala a $ 450

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