Jornada de Merino Dohne reafirma alto valor de la lana y calidad de la carne

Más de 200 productores y técnicos llegaron hasta La Pastoral para apreciar ejemplares
En una jornada soleada y luminosa, más de un centenar de productores ovejeros y técnicos llegaron el viernes 2 hasta La Pastoral, de la familia Capurro, para apreciar los ejemplares de la cabaña de Merino Dohne, ubicada a 20 kilómetros de Villa del Carmen, en Durazno.

Gabriel Capurro, principal de la cabaña, contó a El Observador Agropecuario que al participar este año en el congreso mundial de Merino Dohne en Australia "vimos que tres aspectos demuestran la competitividad de la raza: lana de alto valor, carne de alta calidad y ser la que más crece en Australia".

Además, Capurro subrayó que en el concurso Flecher Internacional, que se realizó en el país de Oceanía entre 528 lotes de corderos de distintas razas y cruzas, la mejor carcasa de exportación y el mejor lote de corderos los ganaron ejemplares Merino Dohne.

"La carcasa de exportación tenía 18 cm2 de ojo de bife, el corte de mayor valor y que marca el porcentaje de cortes de calidad –lomo y pierna– que se puede obtener", detalló Capurro.

En relación a la lana, el principal de La Pastoral recordó que la australiana Qantas Airways utiliza la fibra de Merino Dohne para fabricar los uniformes "de altísima calidad" que utilizan sus empleados.

La jornada de campo

Capurro aseguró que en la jornada del viernes pasado "mostramos ovejas con corderos y corderos mellizos. Y le pedimos a los participantes que eligieran los corderos más pesados".

Así fue que "el ganador" pesó 37,5 kilos con 70 días de vida, "con una ganancia diaria de 470 gramos, en tanto otro más joven –de 60 días– pesó 36,5 kilos y una ganancia diaria de 490 gramos, lo que demuestra la eficiencia de conversión.

Luego se apartaron cinco ovejas, que habían dado más de 5 kilos de vellón con 20 micras o menos, para elegir la más pesada de lana en la última esquila: 5,5 kilos.

Después se exhibió un lote de borregas diente de leche y cortando los 2 dientes (1 año y dos meses de vida). El peso vivo promedio era 55 kilos.

"Siete productores acertaron las tres pruebas y hubo uno que acertó casi los pesos exactos", relató Capurro, y agregó que finalmente se formó un jurado para calificar borregos, que estuvo integrado por tres criadores de Corriedale –Salvador y Luis Pedro García Pintos, y Alejandro Tedesco–; dos de Ideal –Joaquín y Fernando Martinicorena–; técnicos del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL); y uno de la cabaña.

La idea de los anfitriones fue realizar una jura como las que se realizan en las exposiciones, ordenando los animales a partir de la información de flock testing o datos genéticos.

"Queríamos reafirmar que los jurados tienen criterios diferentes: unos se fijan más en la carne, otros en la lana o en la conformación del animal. Y se dio así, hubo visiones diferentes", explicó Capurro. Los borregos nacidos entre setiembre y octubre de 2015 tenían entre 16 y 19 micras, y pesaban entre 90 y 100 kilos.

El objetivo de la jornada fue "reafirmar que precisamos ovejas que den más plata, que sean más competitivas y sumen a un sistema productivo ganadero", histórico junto al vacuno.

Acerca del autor