Joyas vaticanas en Lisboa

La figura femenina por excelencia del cristianismo, la Virgen María, es la protagonista de una muestra en el Museo Nacional de Arte Antiguo de Portugal
Decenas de joyas de los Museos Vaticanos se muestran desde esta semana en Lisboa en una pionera exposición dedicada a la representación de la Virgen María durante más de mil años de arte, que incluye obras de Rafael, Baroci o Van Dyck.

La muestra Madonna. Tesoros de los Museos Vaticanos recopila más de 70 piezas que evidencian "la influencia de la Virgen María en la pintura occidental", dijo en la presentación a la prensa en la capital lusa António Filipe Pimentel, el director del Museo Nacional de Arte Antiguo (MNAA) que acoge la exposición.

Se trata de esculturas, tapices y pinturas que comienzan en el arte de las catacumbas de Roma en el siglo III y dan cuenta de los cambios en la representación de María con la proliferación de la pintura italiana en los siglo XIV y XV en las escuelas de Siena, Bolonia y Florencia.

Uno de los ejemplos de este período es la Madonna dei Battuti, de Vitale da Bologna (1330-1361), uno de los más destacados miembros de la escuela de Bolonia, que sirve de portada de la exposición y que llegó a Portugal procedente de la pinacoteca vaticana.

Dentro del renacimiento, la muestra dedica uno de sus mayores espacios a Rafael (1483-1520), de quien se exponen los tres paneles que componen el Retábulo Oddi, pintado entre 1502 y 1504, y a Miguel Ángel (1475-1564), con una reproducción de su célebre Piedad.

María, entronizada con rasgos bizantinos antes del Renacimiento, representada después sosteniendo el cuerpo sin vida de Jesús, vive su mayor momento de esplendor en cuanto a expresión artística en los siglos XVII y XVIII, tanto que la exposición titula este período como "el triunfo de la Madonna".

La pintura flamenca es la protagonista en este apartado, con nombres sobresalientes como Van Dyck (1599-1641), que amplían el rango de temas a representar, ahora con pasajes antes ignorados, en escenarios bucólicos.

Cuidadosa selección

Los comisarios de la exposición, el portugués José Alberto Seabra Carvalho, del MNAA, y la italiana Alessandra Rodolfo, de los Museos Vaticanos, dedicaron meses a seleccionar las piezas que viajarían a Lisboa, cuya ausencia temporal ha obligado a la pinacoteca vaticana a reestructurar su parte abierta al público.

"Ha sido un gran esfuerzo para los Museos Vaticanos", subrayó Rodolfo, quien definió la muestra como "un viaje entre el arte y la fe" que, además, está integrado por obras de las galerías Borghese y Corsini , así como de instituciones portuguesas.

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Además de ser la primera vez que obras de los Museos Vaticanos componen una exposición en Lisboa, la muestra también supone el estreno del mecenazgo cultural realizado de forma conjunta por la Fundación La Caixa y el Banco BPI.

Después de que el Caixabank se hizo del control del BPI, la Fundación presentó un acuerdo de colaboración en Portugal que implica invertir € 50 millones (US$ 54,7 millones) anualmente en varios programas, entre ellos algunos culturales, destacó la directora general adjunta de la Fundación, Elisa Durán.

"Nuestra colaboración con las principales instituciones culturales de Portugal va a ser una realidad mucho más firme en ese compromiso actual", aseguró Durán, que recordó las alianzas estratégicas que ya tienen en el país con las fundaciones Serralves y Calouste Gulbenkian.

La muestra Madonna. Tesoros de los Museos Vaticanos estará abierta en el MNAA hasta el 10 de setiembre.

Fuente: EFE