Juan Voelker: el pianista que dio con la tecla del déficit

El hombre que está al frente de las finanzas de la Intendencia de Montevideo y que logró por primera vez en seis años que la comuna tuviera superávit
Hace esfuerzos de todo tipo para que de su boca no surja algún cuestionamiento a sus antecesores. Pero lo cierto es que después de un lustro con números en rojo, la Intendencia de Montevideo con él como director de Recursos Financieros pudo alcanzar un superávit de $ 1.112 millones. A sus 42 años, el economista Juan Voelker ya había asesorado durante 15 años al estudio Ferrere en empresas que iban desde bancos hasta mutualistas pasando por automotoras, cuando el actual secretario general de la comuna, Fernando Nopitsch, le ofreció, de parte del intendente Daniel Martínez, el cargo que viene a ser una especie de ministro de Economía de la administración municipal.

Una cosa era ser consultor y recomendar para que otros ejecutaran. "Con esto significa que las decisiones las iba a tomar yo", dijo Voelker a El Observador, al justificar por qué aceptó pasar a la gestión pública aunque en la actividad privada "seguramente estaría ganando bastante más" dinero.
De su pasaje por el estudio Ferrere dice que atesora las enseñanzas que le dejó el jefe de la firma, el fallecido abogado Daniel Ferrere. "Una de sus máximas era que las diferencias con sus competidores no era que embocara más, sino que tiraba muchas veces. Su tasa de acierto era promedio, pero tiraba muchas alternativas. Miraba diez años para adelante".

Voelker nunca tuvo militancia política aunque era votante del Frente Amplio. "Me ofrecían un cargo en el que debía ordenar la casa, para lo cual lo que hice fue proponer medidas de buena gestión, planificación estratégica y ahorro". ¿Es esto una crítica a sus antecesores? "Yo quiero mirar para adelante, además de que toda organización siempre puede mejorar. Por eso Apple saca nuevos productos cada año y no por eso lo anterior estuvo mal", dijo.

Cuando asumió le dijeron que el marco en el que debía moverse era el programa del Frente Amplio pero asegura que era compatible con lo que él pensaba. "Lo esencial era sincerar el presupuesto y trabajarlo como herramienta de gestión. No como algo burocrático sino como una herramienta para planificar. Antes era más inercial. Cada departamento tenía su presupuesto y cada año era similar. Entonces dijimos: vamos a maximizar las fuentes de financiamiento. Tenemos necesidad de dar un salto cualitativo en infraestructura y en vialidad", recordó y dijo que para ello fue fundamental el denominado Fondo Capital (un fideicomiso integrado por la comuna con privados) y el aporte de US$ 100 millones que hizo Economía en el marco del financiamiento que las intendencias reciben del gobierno central.

"Esto ayudó a descomprimir el presupuesto, y siendo prudente reducir las asignaciones, que se redujeron. Al inicio la discusión era que se iban a hacer menos cosas pero también mirarnos y decir ¿cómo podemos hacer cosas diferentes. Hacerlo de la misma forma con menos recursos es hacer menos cosas, entonces lo hicimos diferente. Revisamos los contratos, llamamos a nuevas licitaciones en busca de mejores precios, en fin, una serie de medidas porque en organizaciones tan grandes no hay un rubro que explique todo el ahorro", afirmó el economista que tiene entre sus hobbies tocar el piano. "Los dos", aclara. "En mi casa había un piano y aprendí a tocarlo y luego también aprendí a tocar el tamboril llamado piano (el más grande de la cuerda de tambores del candombe que completan el chico y el repique)". Suele tocar la lonja en una comparsa de su barrio, Parque Rodó, llamada Tambores del cielo. Sus allegados dijeron que le gustaban los asados pero en diálogo con El Observador contó que le gusta comerlos pero no hacerlos. "Soy mejor haciendo pizzas", dijo.

Grafica Voelker

Las medidas que borraron el rojo

Voelker sostuvo que no solo las medidas ayudaron a vencer el déficit sino también "la responsabilidad de los directores de gastar dentro de los márgenes establecidos".

Voelker pasea su mirada por el techo ante la pregunta de si son necesarios más impuestos para que la comuna capitalina haga todo lo que pretende. Optó por parafrasear al ministro de Economía, Danilo Astori: "La gente no soporta más impuestos". Pero luego agregó: "Montevideo, cuando uno mira comparativamente sus ingresos, está de mitad de tabla para abajo entre las intendencias que tienen menos tributos por habitante" (ver gráfica). Y va un paso más allá en esto de la necesidad de más ingresos: "Para dar el nivel de servicios que la ciudadanía espera, los niveles de ingresos son bajos. Con los ingresos de hoy no da para abastecer toda la demanda de la sociedad. ¿Cuánto invertir en calles? La necesidad es superior a lo que permite el presupuesto pero no hay como subsanarlo porque el compromiso es no más impuestos".

¿Montevideo está sucia?: "Bueno, ¿con qué compararnos? ¿Y cuántos impuestos se cobran en otras ciudades? No digo que Montevideo esté lo limpia que deba estar pero se está trabajando en eso".
Y concluyó: "Yo voy por la rambla y veo de mañana la playa rastrillada y recuerdo que antes la playa estaba sucia. Lo que veo es que mejoramos la limpieza desde hace un año, con una flota de camiones que compramos y hay nuevos contenedores. No basta con eso. Creo que los servicios han evolucionado y yo vine porque quiero mejorarlos".

¿Tiene aspiraciones políticas? "Hoy no se me pasa por la cabeza otra cosa que lo que estoy haciendo, que me divierte y me gusta".

Premio a los buenos pagadores

Voelker dijo que las condonaciones de deudas son una mala señal para los buenos pagadores. "Por eso con las deudas de Contribución Inmobiliaria primero bajamos los intereses de 27% anual a 16% y luego ofrecimos una mejor reliquidación solo a quienes pagaran 12 meses en fecha. O sea, primero muestre que tiene voluntad de pago y luego se le reliquida la deuda para que sea manejable hasta en 72 cuotas. Se hacían 700 convenios por mes y hoy estamos arriba de 3 mil".

Se usará en obras

Ante el anuncio de que la Intendencia de Montevideo iba a utilizar en obras parte del superávit logrado el año pasado, la oposición señaló que ello es violatorio de la Constitución, que establece que primero se deben atender las obligaciones extraordinarias. Voelker responde: "La Constitución la interpretamos en el sentido de que las amortizaciones extraordinarias hay que definir qué son y los servicios jurídicos entienden que acá no hay. Por lo tanto nos vamos a ajustar a la segunda parte del articulo constitucional y es que en caso que no haya cosas extraordinarias se va en obras. De los $ 1.112 millones se van a dedican $ 300 millones para espacios públicos, $ 300 para vialidad y $ 300 para saneamiento".

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