Jugar con la historia

Con el juego oficial del Bicentenario Trojan Chicken se consolida como referente en aplicaciones para XO

En los festejos por el Bicentenario de la Emancipación del Pueblo Oriental se realizaron actividades muy variadas. Desde desfiles militares y criollos hasta conferencias y publicaciones literarias. Pero Martín Larre y la empresa de videojuegos Trojan Chicken propusieron una idea “revolucionaria”. Proyectaron un videojuego para niños que retrata de forma amigable y divertida el éxodo del pueblo oriental y el sitio a Montevideo.

El nombre del producto es 1811 y fue lanzado el pasado 14 de diciembre en la Torre Ejecutiva junto a jerarcas del gobierno. Ya está disponible para ser descargado gratuitamente desde www.1811.com.uy.

El productor y socio de Trojan Chicken, Juan Pablo Pisón, explicó que 1811 fue concebido pensando en las prestaciones de las XO del Plan Ceibal, como por ejemplo la resolución de pantalla y la distribución de los botones, teniendo en cuenta que el público objetivo son los usuarios de las llamadas ceibalitas. Igualmente se adaptó el producto para que funcione  en PC.

El proceso comenzó en diciembre de 2010 cuando Trojan Chicken y el emprendedor Martín Larre (WoOw y Kidbox) se presentaron a un llamado de ideas para los festejos por el  Bicentenario, organizado por la Comisión del Bicentenario. Se trató de una instancia abierta a cualquier tipo de proyecto. De hecho, 1811 fue la única propuesta de videojuego.

En febrero de este año la comisión le adjudicó a la empresa  de videojuegos US$ 36.000 para su elaboración. El productor de Trojan Chiken aclaró que a pesar del apoyo económico que brindó, la Comisión del Bicentenario les otorgó amplia libertad para proyectar y producir el videojuego a su gusto. “El juego fue todo idea nuestra. Nos pidieron algunas cosas como que se pudiera jugar con un personaje de niño y otro de niña y que fuéramos políticamente correctos, pero no tuvimos ninguna restricción”, remarcó Pisón.

Otra característica importante del videojuego es que es episódico. Eso quiere decir que está dividido en etapas que se lanzan al mercado de forma separada. 1811 está compuesto por tres episodios. El primero fue lanzado la semana pasada, y los restantes estarán disponibles en las próximas semanas.  

Pisón destacó que la empresa no obtuvo beneficios económicos con la elaboración de 1811. El monto adjudicado por la comisión se destinó completamente a la producción. Los derechos del juego pertenecen a Trojan Chicken, a pesar de que la Comisión del Bicentenario lo financió.

Establecer la empresa

Trojan Chicken se constituyó en 2008, cuando cuatro amigos motivados por el gusto por los videojuegos se propusieron establecer una empresa dedicada a su diseño.  Los socios iniciales eran Juan Pablo Ayala, Martín Da Silveira , Fernando Picún y Nicolás Castagnet. Juan Pablo Pisón se involucró en el proyecto este año.

El emprendimiento comenzó como un trabajo a medio tiempo, pero rápidamente, ya en los primeros meses, consiguieron un inversor que financió el primer proyecto de la empresa. Con ese dinero crearon División Especial Detectives, un juego desarrollado para las laptop XO. Al igual que 1811, es un juego gratuito, y desde su lanzamiento lleva más de 350.000 descargas.  

Por otro lado, el apoyo de la Incubadora Ingenio fue fundamental para el desarrollo de la empresa. Estuvo incubada desde noviembre de 2009 hasta mayo de 2011. En ese tiempo los socios se involucraron en la red y la comunidad emprendedora local.

Juan Pablo Pisón valora la excelente relación que construyeron con las empresas incubadas en Ingenio, sin importar el campo en el cual se desempeñan.

Dentro de Ingenio, por ejemplo, establecieron los primeros contactos con el Proyecto Rayuela, un emprendimieto del Plan Ceibal con financiación del Banco Interamericano de Desarrollo. La iniciativa busca apoyar el despliegue de una red de acceso universal a telecomunicaciones, contenidos y servicios. La mayoría de las propuestas que recibe Trojan Chicken para elaborar videojuegos provienen de Rayuela.

En el 2011, además de producir el juego oficial del Bicentenario, Trojan Chicken elaboró el videojuego Los Caza Problemas. El proyecto forma parte de un torneo organizado por el Plan Ceibal en el cual escolares forman equipos y compiten entre sí a partir de los resultados que obtienen en el juego. En la última edición del torneo participaron 7.400 equipos. Este videojuego alcanzó las 180.000 descargas.

Apoyo emprendedor

Juan Pablo Pisón planteó que a pesar de que la red de apoyo al emprendedor creció mucho en los últimos años, el uruguayo todavía no tiene espíritu de riesgo. A principios del 2011 Trojan Chicken se planteó crear un videojuego propio. Los socios de la empresa calcularon que necesitaban dos años y US$ 250.000 para desarrollar el producto al que aspiraban, pero no encontraron inversores dispuestos a financiar el proyecto.

Según Pisón, hay muy poco capital de riesgo disponible en el mercado. Consideró que los inversores todavía no se animan a apoyar financieramente emprendimientos de alto riesgo.
Aclaró que un videojuego que cumpla con los requerimientos establecidos en el mercado internacional cuesta por los menos US$ 200.000.  “Lo que sucede en Uruguay es que primero vemos cuanto dinero disponible hay, y después en base a ese monto vemos que juego se puede hacer. Lo ideal es que el dinero se adapte al juego y no el juego al dinero”, puntualizó.

Según Pisón, la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) ofrece financiación de forma sencilla. “Es la referencia de financiación en Uruguay, ya que le da al emprendedor de manera transparente y sencilla  hasta US$ 20.000. El problema es que esa es una cifra muy pequeña para desarrollar un videojuego”, dijo.

Por otro lado, el productor de Trojan Chicken sostuvo que es muy importante el ambiente emprendedor que se está desarrollando en Uruguay. Las empresas que producen videojuegos son muy pocas, por lo que existe una relación muy estrecha. Afirmó que ademas del apoyo que reciben de las organizaciones especializadas, es muy importante la colaboración que se establece entre los propios emprendedores.

Capacitación y desarrollo

Los profesionales uruguayos especializados en videojuegos son muy pocos. “Es muy difícil encontrar gente que sepa desarrollar videojuegos. Faltan artistas y programadores que trabajen en juegos”, afirmó Pisón.

Con tan pocos profesionales la selección de personal se vuelve difícil.  De hecho, Pisón lamentó que muchas veces deben trabajar con quien está disponible y no con quien realmente quieren. 

En cuanto a la capacitación de los trabajadores de la industria del videojuego, reconoció que Uruguay está muy lejos de Estados Unidos y los países europeos. 

Nuevos proyectos

Trojan Chicken pretende establecer en 2012 una estructura estable con un equipo de trabajo consolidado.

Pisón remarcó que la empresa quiere construir dos sectores bien diferenciados. Por un lado, un equipo que continúe trabajando con productos relacionados con la educación, y por otro, un equipo que incursione en nuevos proyectos de videojuegos, principalmente destinados al mercado internacional.

En 2012 los socios de la empresa van a viajar al Game Developers Conference de Alemania, una de las tres conferencias para programadores de videojuegos más importantes del mundo, con el objetivo de acercarse al mercado internacional.

Industria

Juan Pablo Pisón remarcó que la industria del videojuego se encuentra en expansión. “El 2010 fue un año especial para nosotros porque la inversión en producción de videojuegos superó a la del cine. Por tanto, la industria del videojuego es más grande que la del cine”, comparó. Según el productor de Trojan Chicken, un juego de primer nivel mundial como el Call of Duty o el GTA IV tienen un tiempo de elaboración de cinco años. La última versión del Call of Duty, lanzada en noviembre de este año, recaudó US$ 1.000 millones en 16 días. Por su parte, el GTA IV fue el videojuego más caro de la historia con un costo de producción total de US$ 100 millones.


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