Justicia coloca tobillera electrónica a exrecluso de Guantánamo denunciado por violencia doméstica

La medida, dispuesta por la jueza María Raquel Gini, regirá por 90 días

La Justicia le impuso por 90 días el uso de tobillera electrónica al tunecino Adel Bin Muhammad El Ouerghi, uno de los seis exreclusos de Guantánamo que llegó a Uruguay a fines de 2014, tras ser denunciado por violencia doméstica por su esposa uruguaya, informó este viernes el portal de Subrayado y confirmó El Observador en base a fuentes del Ministerio del Interior.

La medida fue resuelta por la jueza María Raquel Gini, que había citado a El Ouerghi la semana pasada pero la audiencia tuvo que suspenderse porque su abogado no se presentó.

El exrecluso de Guantánamo se casó en junio de 2015 con Roma Blanco, quien adoptó el nombre musulmán de Samira al momento de contraer matrimonio bajo esa religión. Blanco, de 24 años, está actualmente embarazada de siete meses.

"Me amenazó con cortarme la cabeza y con raptar a la bebé en cuanto nazca", contó Blanco días atrás sobre la situación con el tunecino. "También me dijo que nos quería cortar la cabeza a mi hermana y a mí utilizando una cuchilla de cocina", agregó.

El sistema de tobilleras electrónicas comenzó a ser utilizado en 2013 y busca asegurar mediante un mecanismo de ubicación satelital que los hombres denunciados por violencia doméstica cumplan las órdenes de restricción respecto a sus parejas.

El caso de Blanco y El Ouerghi no es el único de violencia doméstica que implica a los refugiados de Guantánamo. Irina Posadas, que adoptó el nombre musulmán de Fátima para casarse con el sirio Abd Hadi Omar Mahmoud Faraj, también denunció a su esposo por malos tratos. En este caso, la Justicia le impuso a fines de enero a Faraj una orden de restricción de acercamiento por 120 días.


Populares de la sección