Justicia detuvo a ocho personas por el caso Wollensak

El cadáver del ciudadano alemán fue encontrado a fines de agosto en La Floresta
La Justicia detuvo a ocho personas, cinco hombres y tres mujeres, sospechosas del asesinato del ciudadano alemán Arno Wollensak, cuyo cuerpo fue encontrado a fines de agosto en la playa de La Floresta. Los detenidos declararán este jueves ante el juez de Atlántida, Marcos Seijas. Los detenidos tuvieron algún vínculo con Wollensak, la mayoría de ellos, un nexo comercial, informaron fuentes de la investigación a El Observador.

Wollensak tenía 61 años y vivía en los Cerrillos (Canelones). Su cuerpo fue encontrado semi enterrado en la arena, con una bolsa en la cabeza y maniatado con precintos en sus pies y sus manos. La forma en la cual fue asesinado no presenta antecedentes en Uruguay.

Poco después se supo que el hombre había liderado en Alemania la secta "Lichtoase" (Oasis de Luz) y que había huido de su país donde era requerido por abuso sexual de una menor de edad a la que había convertido en su esclava sexual. Desde entonces, Interpol buscaba a Wollensak y a su esposa (también acusada de abuso sexual) por lo que la alerta roja se extendió por todo el mundo.

El año pasado, la Policía alemana informó a la uruguaya que tenía pistas sobre la presencia de la pareja en Canelones. La pareja fue encontrada con los documentos de identidad falsos en la chacra ubicada sobre el Río Santa Lucía, por lo que fueron procesados con prisión en 2015.

El ciudadano alemán ingresó a Uruguay en 2007 con un documento de Surinam a nombre de Mark Neumann. Con esa identidad, consiguió residencia y cédula uruguaya. De la investigación judicial surgió que Mark Neumann era un nombre falso y que, por lo tanto, el documento también era falso. Por ello, Wollensak y su pareja estuvieron presos en Uruguay desde junio hasta el 9 de octubre de 2015.

Wollensak siguió viviendo en chacra sobre el Río Santa Lucía, a metros del Parador General Máximo Tajes y a 11 kilómetros de Los Cerrillos, junto a su esposa y otras dos mujeres, una de ellas es la madre de una de las jóvenes que denunció en Europa haber sido víctima sexual de Wollensak. La mujer regresó a Europa, pero la Policía busca ubicar a su esposa y la otra mujer que vivía en la chacra.

En el almacén de Favio Umpiérrez, ubicado a una cuadra de la chacra, Wollensak se presentó hace tres años como Mark, pero tras salir de la cárcel en ocubre del año pasado, le pidió al almacenero que lo llamara Paul. Mark, su nombre falso, había caído en desgracia.

La policía alemana tramitó la extradición de Wollensak para juzgarlo por las denuncias de abuso sexual, sin embargo la jueza Adriana de los Santos se negó a extradictarlo por considerar que el delito había prescrito.









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