Justicia mexicana autorizó la extradición del Chapo Guzmán

Cancillería deberá resolver en 30 días el destino del capo narco
La Justicia mexicana, en nombre del Consejo de Judicatura Federal, avaló la decisión del juzgado federal de extraditar al narcotraficante Joaquín "el Chapo" Guzmán a Estados Unidos, algo que sin embargo fue desmentido durante el fin de semana por las autoridades mexicanas. Ahora, la decisión deberá pasar por la cancillería, que tendrá 30 días para resolver la extradición de Guzmán, y este, a su vez, dispondrá de 15 días para impugnar la resolución con un recurso de amparo.

Sobre el capo narco pesan, en total, dos pedidos de extradición: uno de la corte de California, por el delito de introducción y distribución de cocaína, y otro de la corte del estado de Texas por homicidio.

La cuestión también pasa por el presidente de México, Enrique Peña Nieto, del que depende la cancillería. Si bien la extradición de Guzmán significaría una especie de alivio para su gobierno, ya que evitaría que la seguridad de las cárceles mexicanas fuese puesta en tela de juicio ante una eventual nueva fuga, también debe considerar el costo político de entregarlo a las autoridades estadounidenses. Por lo tanto, el tiempo corre en contra de los intereses del mandatario, que parece salir mejor parado si se resuelve la extradición.

Pero este traslado a Estados Unidos no solo sería lo mejor para los intereses de Peña Nieto y el gobierno mexicano, sino para el mismo Chapo, que semanas atrás había manifestado que se encontraba "desesperado" por llegar a un acuerdo sobre su extradición, dadas las pésimas condiciones en que se encontraba recluido.

Las sospechas de posibles avances en el proceso de traslado a una cárcel estadounidense comenzaron el pasado sábado, cuando el líder del cartel de Sinaloa, uno de los más poderosos del mundo, fue trasladado a una cárcel cercana a la frontera con EEUU, en Ciudad de Juárez.

Las autoridades mexicanas explicaron en ese momento que el traslado se realizaría para evitar correr riesgos frente a una posible fuga de El Altiplano, prisión donde estuvo recluido hasta el viernes, ya que esta se encuentra en reformas. Sin embargo, el rumbo que tomaron los acontecimientos señala claramente el traslado como una estrategia para presionar en favor del proceso de extradición.

Sin embargo, el traslado a Juárez no estuvo exento de polémica, luego de que se pusiera en tela de juicio la seguridad del nuevo destino del capo narco. Según Eduardo Guerrero, titular del sistema de Prevensión y Readaptación Social de México, el penal de Juárez "cumple con todas las características necesarias para recluir a internos con alto perfil", y cuenta con cuatro módulos de "alta seguridad".

Guzmán había escapado de la cárcel de máxima seguridad de El Altiplano y, tras seis meses de paradero desconocido y búsquedas infructuosas, fue nuevamente recapturado por las autoridades.

Fuente: Agencias

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