Justicia no ve agresión racista a Tania a diferencia del gobierno

El juez procesó a tres de las cuatro agresoras por lesiones graves

El subsecretario de Industria y presidente de la Casa de la Cultura Afrouruguaya, Edgardo Ortuño, dijo que Tania Ramírez recibió “insultos racistas”. La directora del Instituto Nacional de las Mujeres, Beatriz Ramírez, expresó que la agresión fue racista. El ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich, convocó a la Comisión contra el Racismo, la Discriminación y la Xenofobia del Ministerio de Educación y al Institución Nacional de Derechos Humanos para analizar el caso. Uno de los integrantes de esta institución, Juan Raúl Ferreira, expresó tras la reunión: “Si nosotros vivimos en un país en el que pegarle a una persona después que se levanta y decirle ‘negra motuda’ no es un acto racista, estamos perdidos”. La Justicia dictaminó ayer el procesamiento con prisión de tres de las agresoras de Ramírez por el delito de lesiones graves intencionales, pero tanto el juez Juan Carlos Fernández Lecchini, como el fiscal Carlos Negro, le creyeron a las agresoras y expresaron que no se trató de una agresión de naturaleza racista.

“No fue una agresión racial”, “fue una pelea callejera”, “fue una pelea por un taxi”, dijo a Subrayado Jimena, una de las procesadas. “Tania no fue agredida por su condición racial”, explicó el fiscal  a El Observador (ver En línea). A la salida del juzgado, el juez dijo que “no está probado con elementos de convicción suficientes” que haya sido un ataque racista y que, por esta razón, no le tipificó a las agresoras el artículo 149 del Código Penal. El mismo concepto expresó el magistrado en el auto de procesamiento al que accedió El Observador.

El artículo 149 bis, que integra el Código Penal desde el año 2003, dice que “el que públicamente o mediante cualquier medio apto para su difusión pública incitare al odio, al desprecio, o a cualquier forma de violencia moral o física contra una o más personas en razón del color de su piel, su raza, religión, origen nacional o étnico, orientación sexual o identidad sexual, será castigado con tres a 18 meses de prisión”. El artículo 149 ter expresa que “el que cometiere actos de violencia moral o física de odio o de desprecio contra una o más personas en razón del color de su piel, su raza, religión, origen nacional o étnico, orientación sexual o identidad sexual, será castigado con seis a 24 meses de prisión”.

Gobierno apurado, juez molesto
Luego de la reunión con la Comisión contra el Racismo, la Discriminación y la Xenofobia del Ministerio de Educación, Ehrlich sostuvo que el paso del tiempo y la “banalización” llevan a “invertir la opinión pública”. “Terminamos preguntándonos finalmente: la persona agredida, qué habrá hecho para ser agredida”, expresó. En este sentido, reclamó celeridad a la Policía y al Poder Judicial.

A la salida del juzgado, un periodista consultó al juez Fernández Lechini sobre estas apreciaciones del ministro.“¿Sabe cuándo aparecieron las personas? El lunes. ¿Yo en enero qué tenía que hacer? ¿Salir a buscar a las personas?”, se preguntó el juez, visiblemente molesto.

Corrió peligro la vida de Tania
“Las lesiones son graves puesto que la víctima estuvo en peligro de perder la vida”, expresa el juez en el auto de procesamiento.

Sobre la prisión impuesta a las agresoras, el magistrado dijo que  “las lesiones graves tienen una  (pena) mínima (20 meses de prisión) muy cercana a la penitenciaría (24 meses) y eso supone prisión preventiva, sobre todo cuando hay prueba pendiente y posibilidad de cambio en la tipificación”. En el auto de procesamiento especifica que “el procesamiento será con prisión dado que es menester estar al informe definitivo de las lesiones de Ramírez”.

Este delito es excarcelable, pero la defensa de Ramírez deberá esperara a que este informe esté pronto.

Contradicción sobre la prófuga 
El juez incurre en una contradicción en el auto de procesamiento sobre la participación de M.L.B., única agresora que se mantiene prófuga. “Intervino M.L.B., madre de M.L.R., pidiéndole de buenas maneras a Ramírez que dejara el tema como había quedado y que una de las muchachas era su hija. Entonces Ramírez le dijo que si eran sus hijas que se las llevara y las educara o que si una era su hija que se la llevara y la educara. Entonces B. reaccionó aplicando un golpe con la cabeza sobre el rostro de Ramírez”, como se percibe en el video.

Sin embargo, luego expresa: “No existen elementos de convicción suficientes para sostener que M.L.B. participó en las agresiones contra Ramírez”.

El juez libró una orden de captura contra la única de las agresoras que permanece prófuga.


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