Justicia vuelve a intervenir por la salud del ex preso de Guantánamo

MSP denunció al entorno de Diyab y ayer lo visitó un equipo médico
Por segunda vez, la Justicia intervino por el estado de salud del sirio Jihad Diyab, quien desde hace dos meses mantiene una huelga de hambre que ya le provocó entrar en coma en dos ocasiones.

Ayer por orden judicial, tres médicos forenses acompañados de un policía fueron a preguntarle a Diyab si mantenía la decisión de no recibir asistencia. El refugiado les dijo que sí.

En setiembre, el juez Carlos García, había tabmién ordenado que forenses determinen el estado de salud del exliberado de Guantánamo.

En esa oportunidad, los médicos afirmaron que Diyab está "lúcido, adelgazado pero con normalidad de los exámenes paraclínicos" por lo que no debía ser hospitalizado al no correr riesgo de muerte. Entonces el juez archivó el caso.

Ahora, ante una denuncia que presentó el Ministerio de Salud Pública (MSP) al entorno de Diyab, al que acusa de impedir atenderlo, el juez penal Nelson Dos Santos dispuso que un equipo de médicos forenses y un traductor vayan al apartamento del refugiado para confirmar si voluntariamente rechazó recibir atención médica o si son sus allegados quienes lo impiden.

Esa visita de los médicos se cumplió ayer.

Personas cercanas a Diyab dijeron a El Observador que esta semana, cuando el refugiado perdió el conocimiento, se llamó a la ambulancia de ASSE y fueron los médicos quienes lo revisaron y le pasaron suero para recuperarlo.

Luego de eso, los facultativos volvieron al apartamento y fue Diyab –ya más repuesto– el que transmitió que no quería seguir con los controles.

Sobre la denuncia judicial, las personas que lo apoyan "solidariamente" afirmaron ayer en un comunicado que "es totalmente falso" que se haya negado el acceso a los médicos y eso lo pueden constatar, afirman, los profesionales de la comisión de Derechos Humanos del Sindicato Médico, y los de ASSE.

Narraron que el 11 de octubre, un enfermero fue a extraerle sangre y Diyab lo rechazó. El doctor que lo acompañaba, Francois Borde, "quien podía conversar con Diyab para convencerlo", como lo había hecho en otras oportunidades, según dicen los allegados al sirio, esa vez entendió que no era necesario entrar al dormitorio a hablar con él.

En el comunicado, afirman que están "indignados" y "sorprendidos" por la denuncia falsa del MSP. "No entendemos el cometido de esta maniobra", dicen y reclamaron "que se determinen responsabilidades y sanciones para quien haya presentado falso testimonio".

Alejandra Bittencourt, integrante del grupo que apoya al refugiado, comentó ayer a El Observador que el estado de salud de Diyab es "muy débil" y "está sintiendo los efectos de la huelga de hambre que empieza a comerle el cuerpo".

"Siente dolores agudos, ya tiene problemas de vista, no tolera la luz, y se marea", narró Bittencourt.

Dijo también que la negociación con el gobierno está en "punto cero" y parece "un diálogo de sordos".

El ex preso reclama ser trasladado a un país musulmán para reunirse con su familia luego de estar detenido 12 años en Guántanamo, la cárcel de EEUU en Cuba. El gobierno uruguayo hizo gestiones para que algún país lo reciba y hasta ahora recibió respuestas negativas.

A todo esto, Christian Mirza– que dejó de ser el nexo de la cancillería con Diyab aunque continuará siéndolo con los otros cinco exGuantánamo– señaló que el refugiado tiene documentación que le habilita a salir del país.

En declaraciones a El Observador TV, Mirza también se refirió al entorno de Diyab. "Me parece que hay un entorno que es multivariado porque por un lado tiene amigos que lo están apoyando desde el principio (...) luego está este otro amigo de él que vino de EEUU que representa una organización y finalmente el grupo de apoyo de la Plenaria. En su momento dije que me generaba preocupación por el uso o la actitud que habían tenido en muchos casos de poca contribución al proceso. Desconozco el interés político que puede tener Plenaria (...), afirmó.

Desde Plenaria, Mirza recibió un mensaje el lunes pidiéndole por favor que consiga las cartas reclamadas por Diyab, donde se establece que no existe impedimento para que deje el país. Se suponía que al recibirlas, Diyab levantaría la huelga pero eso no pasó.

Su entorno comunicó que además de esas notas se reclamó información sobre el acuerdo con EEUU para traerlo a Uruguay, el alcance de su pasaporte y que se aclare por qué fue deportado de Venezuela.


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