Kalanick, el director ejecutivo de Uber, juega con fuego

Tras una maniobra fraudulenta en los iPhones se reunió con el CEO de Apple
Por Mike Isaac
New York Times News Service

Durante meses, el CEO de Uber, Travis Kalanick, había instruido a sus empleados para que ayudaran a ocultar la aplicación móvil del servicio de transporte privado a los ingenieros de Apple. ¿La razón? Así Apple no descubriría que Uber había estado identificando y etiquetando iPhones en secreto aún después de que su aplicación había sido eliminada y los dispositivos borrados; una maniobra de detección fraudulenta que violaba los lineamientos de privacidad de Apple.

Pero Apple descubrió el engaño, y cuando Kalanick llegó a la reunión, su CEO, Tim Cook, estaba preparado. "Así que he escuchado que ustedes han estado violando algunas de nuestras reglas", dijo Cook. Debían poner fin a la estratagema, demandó entonces Cook, o la aplicación de Uber sería expulsada de la App Store de Apple.

Si la aplicación de Uber fuera sacada de la App Store, perdería acceso a los millones de clientes con iPhones; destruyendo esencialmente la actividad de negocios de la empresa de servicio de automóviles. Así que Kalanick accedió.

En una búsqueda por convertir a Uber en la entidad de servicio de transporte privado dominante del mundo, Kalanick ha ignorado abiertamente muchas reglas y normas, dando marcha atrás solo cuando ha sido atrapado o arrinconado. Ha desobedecido las reglas de transporte y seguridad, se ha enfrentado a competidores atrincherados y ha capitalizado los resquicios legales y las áreas grises para obtener una ventaja de negocios.

En el proceso, Kalanick ha ayudado a crear una nueva industria del transporte, con Uber extendiéndose a más de 70 países y consiguiendo una valuación de mercado de casi US$ 70.000 millones y su actividad sigue creciendo.

Pero el encuentro con Cook, del que no se había informado previamente, demostró cómo Kalanick también fue responsable de correr riesgos que en ocasiones llevaron a Uber cerca de la implosión.
Según entrevistas con más de 50 empleados e inversores anteriores y actuales de Uber y otros con quienes el ejecutivo tuvo relaciones personales, Kalanick, de 40 años de edad, es un hombre decidido al punto de que debe ganar en cualquier cosa que se proponga y a cualquier costo; un rasgo que ahora ha hundido a Uber en una serie de crisis sostenidas desde su fundación en 2009.

"La mayor fortaleza de Travis es que atravesará una pared para cumplir sus objetivos", dijo el dueño de los Mavericks de Dallas y el multimillonario inversor que ha sido mentor de Kalanick, Mark Cuban. "La mayor debilidad de Travis es que atravesará una pared para cumplir sus objetivos. Esa es la mejor manera de describirlo".

El ser ciego ante los límites llevó a Kalanick a un patrón de repetidamente ir demasiado lejos en Uber, saboteando a competidores y permitiendo que la compañía usara una herramienta secreta llamada Greyball para engañar a algunas agencias de la ley.

Esa cualidad también se extendió a su vida personal, donde Kalanick se mezcla con celebridades como Jay Z y hombres de negocios que incluyen al asesor económico en jefe del presidente Donald Trump, Gary D. Cohn.

Durante los últimos meses, Uber ha estado tambaleándose por las denuncias de que era un lugar de trabajo dominado por el machismo, donde los gerentes rutinariamente se excedían verbal, física y, en ocasiones, sexualmente con los empleados.

Los detractores de Uber han iniciado una campaña popular con la etiqueta #deleteUber (#eliminaUber). Los ejecutivos han salido en tropel. Algunos inversores de Uber han criticado abiertamente a la empresa.

El liderazgo de Kalanick está en un punto precario. Se ha disculpado públicamente por parte de su comportamiento. Está entrevistando a candidatos para ocupar el puesto de director de Operaciones. También ha estado trabajando con los gerentes superiores para restablecer algunos de los valores declarados de la compañía.

A través de un vocero de Uber, Kalanick declinó una solicitud de entrevista. Apple declinó hacer comentarios sobre la reunión con Cook. Muchas de las personas entrevistadas para este artículo pidieron permanecer anónimas porque habían firmado acuerdos de confidencialidad con Uber o temían dañar su relación con el director ejecutivo.

Por el triunfo

Como Kalanick establecía el tono en Uber, los empleados actuaban para asegurarse de que el servicio de transporte ganara sin importar nada. Destinaron mucha de su energía a rivales como Lyft. Uber dedicó equipos a la inteligencia competitiva, comprando datos a un servicio de analítica llamado Slice Intelligence.

Usando el servicio de análisis de correos electrónicos Unroll.me, Slice recolectó los recibos de Lyft enviados por correo electrónico a sus clientes de las bandejas de entrada de estos y vendió los datos anónimos a Uber. Uber usó los datos como una forma de medir la salud de las actividades de Lyft. Slice confirmó que vende datos anónimos basados en recibos de viajes de Uber y Lyft pero declinó revelar quién compra la información.

La idea de engañar a Apple, el principal distribuidor de la aplicación de Uber, empezó en 2014.
En ese entonces, Uber estaba enfrentando un extendido fraude de cuentas de usuarios en lugares como China, donde los estafadores compraban iPhones robados que eran borrados y revendidos. Algunos conductores de Uber crearon docenas de direcciones de correo electrónico falsas para inscribir nuevas cuentas de Uber vinculadas a cada teléfono, y solicitaban viajes desde esos teléfonos, los cuales luego aceptaban. Ya que Uber estaba distribuyendo incentivos para los conductores que hicieran más viajes, los conductores podían ganar más dinero de esta manera.

Para frenar la actividad, los ingenieros de Uber asignaron una identidad persistente a los iPhones con una pequeña parte de código, una práctica llamada "toma de huellas". Uber entonces podía identificar a un iPhone y evitar ser engañado aun después de que los contenidos fueran borrados en el dispositivo.

Hubo un problema: tomar las huellas de los iPhones violaba las reglas de Apple. Cook creía que limpiar un iPhone debería asegurar que no quedaran rastros de la identidad del dueño en el dispositivo. Así que Kalanick dijo a sus ingenieros que "geocercaran" las oficinas centrales de Apple en Cupertino, California, una forma de identificar digitalmente a las personas que revisaran el software de Uber en una ubicación específica.

Uber luego, en esencia, dibujó una especie de lazo digital en torno de aquellos a quienes quería mantener en el desconocimiento. Los ingenieros de Apple fuera de Cupertino detectaron los métodos de Uber, provocando que Cook llamara a Kalanick a su oficina.

Uber enfrenta a la justicia en Estados Unidos

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos inició una investigación criminal sobre el uso que ha hecho Uber de una herramienta de software que habría ayudado a sus conductores a evadir a los reguladores locales del transporte.

Uber reconoció que el software, conocido como "Greyball", le ayudó a identificar y burlar a los funcionarios gubernamentales que estaban tratando de reprimir la aparición de la empresa en áreas donde su servicio aún no había sido aprobado, como Portland. La compañía prohibió el uso de Greyball para este propósito poco después de que el New York Times revelara su existencia en marzo, diciendo que el programa fue creado para verificar las solicitudes de trayectos para prevenir el fraude y proteger a los conductores. El informe provocó una avalancha de publicidad negativa para Uber, especialmente durante el mes de febrero.

La investigación criminal podría convertirse en un problema importante para la compañía que ya está luchando contra una serie de asuntos comerciales y legales, como la reciente prohibición de Uber en Italia.


Fuente: The New York Times

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