Karina Vignola: el poder del buen humor

La casualidad y el carisma le dieron un lugar en el emblemático programa De igual a igual, luego fue periodista deportiva y llegó a Fox Sports en Argentina. Su vuelta a Uruguay la situó como una de las favoritas en la conducción de programas de entretenimiento, apoyada en su dupla sentimental y profesional, Gaspar Valverde.

Por Cecilia Amorín

¿Sos de leer el horóscopo?

Sí, me encanta. Siempre voy a hojear la parte del horóscopo. Capaz que es simplemente una percepción mía, pero creo que la mayoría de las mujeres lo hace, es muy femenino el público del horóscopo

¿Conocés las características de tu signo? ¿Te sentís identificada con ellas?

Soy de Tauro hasta la médula. Es un signo de carácter fuerte, muy familiero, ambicioso y luchador. Tauro siempre trata de salirse con la suya y es un poco dominante, son cosas que con los años aprendí a no ser porque no conducen a ningún lugar.

Te desempeñaste como periodista deportiva, comunicadora y actriz. ¿Con cuál de esos roles te sentís más cómoda?

Lo que más me gusta es la conducción televisiva de programas de entretenimiento y con mucho contenido de humor. Disfruté mucho el periodismo deportivo, pero es un ambiente muy machista y difícil para una mujer. Como actriz me tiré al agua porque se me dio la oportunidad. Tuve compañeros divinos y muy generosos, que me enseñaron mucho, uno de ellos mi marido, pero también elencos compartidos con Diego Delgrossi, Emilia Díaz y un montón más.

¿Cómo llegaste a la televisión?

De casualidad. Empecé en canal 4 con Omar Gutiérrez. Estaba regalando helados como promotora, entré al canal y se ve que les caí bien. Justo estaban haciendo un casting ese día, creo que la oportunidad estaba para mí. Les gustó mi frescura, me imagino, porque otra cosa no di. Era muy chica, fue una experiencia divina y ahí conocí mi vocación.

¿Cómo ves la producción de televisión en Uruguay?

Es muy cara y competimos con latas muy fuertes y contra la producción de Argentina. Ahora tenemos una ley que nos impone un mínimo de producción nacional y se está apostando con programas económicamente acordes al país. Con Gaspar (Valverde) tenemos suerte de haber vuelto este año a la televisión con Púmbate!, un programa que nos encanta y nos hace felices. La gente respondió bien y eso es lo máximo.

Justamente con tu marido han logrado tener vigencia en pantalla durante varios años. ¿Cuánto tiene eso de esfuerzo personal?

Muchísimo. Está la cuota de suerte y también de manejarse lo más derecho posible para que te vuelvan a convocar. Pero después hay un gran esfuerzo nuestro, porque somos muy inquietos y siempre estamos tratando de buscar algo, nunca nos quedamos sentados en casa esperando. Cuando vemos que las oportunidades están quietas empezamos a crear, nos actualizamos sobre las tendencias en el mundo y proponemos cosas para tratar de estar presentes.

¿Trabajan juntos también fuera del aire?

El trabajo en televisión, radio y como actor es bastante inestable y, en esa búsqueda de siempre tener un sueldo para mantenernos, abrimos nuestra página: karinaygaspar.com, en la que ofrecemos una variedad de servicios para el entretenimiento de casamientos, cumpleaños y fiestas empresariales. Generamos nuestra empresita, la pyme —que no para de funcionar gracias a Dios— y que obviamente se alimenta con la televisión.

¿Cómo congeniás tu vida laboral con el rol de madre?

Somos los dos papás muy presentes. Las llevamos y las traemos de la escuela. Este verano nos tocó ir a trabajar a Punta del Este y fuimos los cuatro. Ellas (sus hijas Luana y Alina) compartieron con nosotros varios eventos de trabajo y, mientras se pueda y sean lugares donde estén cómodas, vamos todos juntos. Trabajamos mucho las horas que están en la escuela y en la noche si nos toca alguna fiesta se quedan con alguien de la familia. Hay mamás que trabajan mucho más horas o con horarios más rigurosos, así que no me puedo quejar.

¿Cómo ves el arribo de la televisión por internet y los servicios de streaming que están desafiando a la televisión tradicional?

Me parece que está buenísimo, la gente tiene más para elegir y hay más trabajo para los compañeros. Si no encontramos lugar en el aire podemos buscarlo en estas nuevas propuestas. Sé que se viene a futuro todo esto, pero todavía hay una generación a la que le cuesta o que no maneja las redes sociales e internet y les queda cómodo mirar la televisión, así que son totalmente compatibles. Hay que adaptarse. Lo que espero es que todo avance y que cada vez haya más trabajo y que no se cierren puertas.