Kia retoma la producción del modelo Bongo en Uruguay

La automotriz coreana vuelve a fabricar este camión liviano en Nordex
En enero de este año la automotriz coreana Kia frenó la producción de su modelo Kia Bongo en Uruguay, que había iniciado en agosto de 2010 en la planta de la empresa Nordex a través de un acuerdo que alcanzó con esa empresa nacional. El motivo que gatilló la decisión fue la compleja situación económica que atraviesa Brasil, país donde se coloca la gran mayoría de los vehículos.

Pero sobre mitad de año, y "apostando a que las cosas mejoren" en el país vecino, la compañía decidió retomar la producción local del Kia Bongo a partir de setiembre, dijo el director industrial de Kia Motors do Brasil, el brasileño João Pessoa. El ejecutivo recibió a El Observador en la nueva casa central de Kia Motors Uruguay, en la rambla Baltasar Brum, que se inauguró de manera formal en la noche de ayer.
La planta podrá producir 12 mil vehículos por año trabajando un turno. Pessoa señaló que el plan es fabricar –al menos en una primera etapa– unas 200 unidades por mes de estos camiones livianos. Son 100 las personas que trabajarán de manera directa en la operativa uruguaya de Kia. Otras 300 lo harán de manera indirecta.

El ejecutivo norteño subrayó que prefiere hablar de "producción" y no de "ensamblado" o "armado" porque "se hace mucho en la planta, hay una transformación". El camión que sale de la planta local contiene piezas de Corea, Argentina, Brasil y Uruguay. Por encima del 60% es contenido regional, precisó.

Pessoa dijo con orgullo que, con más de 20 mil unidades fabricadas, el Kia Bongo es el vehículo más producido en la historia en Uruguay. En 2011 alcanzaron el pico de producción y de exportación de este modelo, cuando vendieron US$ 86 millones.

El 95% de la producción se exporta a Brasil, mientras que el 5% restante se comercializa en Uruguay. De acuerdo a Pessoa, uno de los factores que explica la poca presencia del modelo en Uruguay es cuánto sale. Producto de que ofrece mejores prestaciones que sus competidores, dijo, su precio final siempre fue "un poco mayor" que las alternativas en el mercado.

Más incentivos

Pessoa dijo que el país ofrece "importantes incentivos" para la exportación, pero pidió que a nivel impositivo se diseñen más para favorecer la fabricación. "Sería interesante tener algún incentivo más para producir", dijo.

El brasileño destacó el "acceso muy fácil y profesional" que encontraron con las autoridades uruguayas. "Es un aspecto que nos agrega mucho", sostuvo, y añadió que es una ventaja saber que se puede hablar con un jerarca sin mayor inconveniente. "Venimos de un país donde eso es complicadísimo", enfatizó. En palabras de Pessoa, las diferentes autoridades nacionales "siempre están buscando soluciones para los problemas" cuando se presenta alguno.

Más allá de eso, otros de los puntos que señaló como decisivos para volver a apostar por Uruguay fueron la estabilidad del país, las reglas "claras" y "definidas" que encontraron, la calidad de la mano de obra y los beneficios que existen para los inversores extranjeros.

Nuevo acuerdo

En diciembre del año pasado, Uruguay y Brasil firmaron un acuerdo que dejó atrás el régimen de cuotas que funcionaba hasta el momento para liberalizar el comercio automotor entre ambos países.
Esa modificación, manifestó Pessoa, no tuvo impactos en la parte industrial del proyecto de Kia de este lado de la frontera. Por el contrario, sí pegó en el terreno comercial: junto a la devaluación del real, generó que la plaza local recibiera más autos desde Brasil,"muy baratos". Ese fenómeno se dio de manera más notoria en el segmento de baja gama, comentó.

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