Kim Kardashian, la celebridad más auténtica

En su disputa contra Taylor Swift, la estrella demostró que publicar todo en internet la han convertido en alguien honesto y creíble

Bethonie Butler, The Washington Post


Kim Kardashian emergió como una suerte de heroína de internet luego de que publicó un video de la charla amistosa entre la cantante Taylor Swift y su esposo, el rapero Kanye West, sobre sus planes para mencionarla en su canción Famous.

Kardashian y Swift son dos tipos muy diferentes de celebridades, y el drama de Famous, precedido por algunas confesiones fuera del libreto del DJ Calvin Harris, exnovio de Swift sobre el fin de su relación, han sacado a relucir este aspecto de forma llamativa.

Con su siempre creciente grupo de amigos, su legión de seguidores obsesivos y sus romances actuales y pasados, Swift ha cultivado una imagen que está tan curada como un catálogo de imágenes en Pinterest. Kardashian, por su parte, opera en una estratósfera más cándida, con la filosofía de "lo que ves es lo que hay".

Eso no quiere decir que Kardashian no mantiene su marca de forma cuidadosa. Sabemos que lo hace, desde sus selfis armadas hasta su creciente imperio digital.

Pero a diferencia de la relación de Swift con el actor británico Tom Hilddleston, con el que se ha especulado de que se trataría de una maniobra publicitaria, no nos cuestionamos si su matrimonio con Kanye West es genuino; en varias formas, el emparejamiento tiene mucho sentido.

Cuando ella organiza un evento ostentoso (como por ejemplo, un casamiento o el cumpleaños de un niño), no pensamos que esté intentando impresionar. Solo está siendo ella misma.

Incluso cuando es criticada –por su vanidad, por apropiación cultural o por sacarse selfis desnuda– Kardashian hace gala de un aire de autenticidad que a Swift le falta.

De alguna manera, una estrella de reality shows que una vez publicó una radiografía de sus nalgas para demostrar que no tenía implantes ha logrado convertirse en una de las celebridades más auténticas en cuanto a la imagen que muestra al público.

La paradoja de la telerrealidad es que está manipulada. Esto es incluso cierto en el universo Kardashian, donde Kim y sus parientes han documentado nacimientos, casamientos, tratamientos cosméticos, emprendimientos comerciales y quiebres emocionales (Keeping up with the Kardashians graba entre 10 y 12 horas de material por día).

A lo largo del transcurso de las 12 temporadas del programa de E!, los productores han tenido que ponerse creativos en cuanto a los recursos aplicados para contar su historia, presentando dilemas o situaciones que son raramente vueltas a manejar, si es que alguna vez aparecen: los problemas de Khloe para controlar su ira; la adicción secreta al tabaco de Kris o la aparición de varias mascotas en la familia.

Pero el show ha sido franco desde sus inicios. En el primer episodio, que se emitió en 2007, Kim Kardashian y sus hermanas discutían el infame video erótico que Kim grabó con su exnovio, el cantante Ray J.

Hasta hoy, hay poco que las Kardashian no parezcan dispuestas a compartir con sus fans.

Esa apertura está propulsada por su presencia en las redes sociales, donde ha publicado fotos de sus hijos, hablado sobre sus inseguridades y, además, donde presentó el video de Swift hablando con su esposo.

Swift también es una hábil usuaria de las redes sociales. Luego de que el video se hizo viral, Swift publicó en Instagram que había sido "falsamente pintada como una mentirosa cuando nunca conoció la historia completa o interpretó alguna parte de la canción", y que "estaría contenta de ser apartada de esa narrativa, una de la que nunca pidió ser parte".

Pero uno de los productos derivados de compartir básicamente todo es que las personas asumen que no tienes nada que ocultar. Y en el caso de Kardashian contra Swift, esto le da la ventaja a la primera.

Taylor Swift Kim Kardashian

La polémica

A principios de este año Taylor Swift se declaró ofendida después de que el rapero Kanye West se jactó en uno sus temas de que él la había hecho famosa y que podía acostarse con ella cuando lo quisiera. Ahora la esposa del rapero, Kim Kardashian, reveló el domingo una conversación en la que West consultó con Swift previamente el contenido de los versos.

En el video que Kardashian transmitió a través de Snapchat, West le recita la parte del tema Famous, mientras Swift, aparentemente de acuerdo, le agradece por consultarla.

"Realmente aprecio que me hables de esto", dice Swift mientras West le dice que quiere que ella se sienta cómoda. Swift se defiende y tras denunciar la filtración de la conversación telefónica señaló que West nunca la consultó sobre la siguiente línea de la canción, la que dice: "Yo hice famosa a esa perra".

En los últimos acontecimientos, Swift anunció que planea llevar a Kardashian ante la justicia de California, estado en el que difundir conversaciones privadas sin consentimiento es penado con prisión.



Populares de la sección