La boda de mi mejor amigo es un clásico agridulce de la comedia romántica

Julia Roberts se consolidó como estrella en el clásico agridulce que cumple 20 años de su estreno

Antes de encontrar el amor de Hugh Grant en una librería al oeste de Londres y amagar a dejar a Richard Gere plantado en el altar, Julia Roberts se propuso sabotear un casamiento.

Ese plan fue revelado hace 20 años cuando el público asistió al cine a ver la entonces nueva película de la protagonista de Mujer bonita (1990), quien desde principio de esa década venía construyendo una de las carreras más sólidas en Hollywood como actriz principal.

La boda de mi mejor amigo se estrenó en Estados Unidos el 20 de junio de 1997. Dirigido por P. J. Hogan, el filme no solo consolidó el estatuto indiscutible de Roberts como estrella de la comedia romántica –algo que terminaría de apuntalar dos años después con ese combo infalible de romance compuesto por Un lugar llamado Notting Hill y Novia fugitiva–, sino que también le aportó una obra más ácida y menos convencional al género, una afirmación más certera hoy al mirar el filme en retrospectiva.

La película tiene una premisa muy simple. Julianne (Roberts) es una crítica gastronómica que decide sabotear la unión marital de su amigo Michael (Dermot Mulroney), una vez que se da cuenta de lo que siente por él 72 horas antes de que concrete el enlace.

Sarah Jessica Parker iba a interpretar el papel de Julia Roberts pero optó por filmar Sex & the City.

Desde su arranque –un número musical al son de Wishin' and Hopin de Burt Bacharach que puede leerse como una lectura irónica en contra de los clichés del matrimonio–, La boda de mi mejor amigo resulta ser una comedia romántica más revoltosa de lo que promete.

En primer lugar, está su protagonista. Fumando constantemente sus cigarrillos, portando trajes levemente sobredimensionados y, sobre todo, manteniendo una actitud distante a la idealización del amor, Julianne poco tiene de lo que se esperaría de la figura principal de una comedia romántica. De hecho, su accionar durante el relato bien podría ser considerado el de una villana.

En La boda de mi mejor amigo, el principal antagonista de "Jules" es ella misma. Ni siquiera la novia de Michael, Kimberly (Cameron Díaz) –una rubia juvenil que contrasta estética y espiritualmente con la protagonista–, es retratada como una enemiga a ser vencida. En todo caso, el personaje de Díaz resulta ser una víctima del afán de la principal por romper su vínculo amoroso a como dé lugar.

Julia Roberts interpreta a Julianne, una crítica gastronómica que decide sabotear la boda de su amigo.
Julia Roberts interpreta a Julianne, una crítica gastronómica que decide sabotear la boda de su amigo.
Julia Roberts interpreta a Julianne, una crítica gastronómica que decide sabotear la boda de su amigo.

Afortunadamente para Julianne y para el público, la película también incluye a George, el editor gay y amigo de Julianne interpretado con suma elocuencia por Rupert Everett. George no solo funciona como la voz de la razón del personaje de Roberts ("Es increíble la claridad que viene con los celos psicóticos", le dice en una escena) sino que protagoniza las escenas más divertidas del largometraje.

Entre ellas se encuentra una escena musical durante un almuerzo con la familia de los novios. George –quien reaparece a mitad del filme como el falso novio de Julianne– le declara su amor cantándole I Say a Little Prayer (Bacharach, nuevamente) y es mágicamente acompañado por todos los comensales, a excepción de Julianne y Michael, ya que la escena está fijada para acentuar su vínculo.

La boda de mi mejor amigo fue nominada a un premio Oscar: Mejor banda de sonido.

P. J. Hogan dirigió a Roberts en un rol divisivo pero que resume todas las cualidades que la hacen una figura irresistible en pantalla. La actriz no solo despliega una capacidad hilarante para la comedia física (sus caídas son frecuentes en el filme), sino una determinación y emoción muy naturales.

Ineludiblemente, uno de los mayores logros de La boda de mi mejor amigo es presentar un final agridulce a un género en donde no es fácil escaparle al empalague.

Tras finalmente aceptar la relación entre Michael y Kimberly, Julianne se encuentra sentada sola en su boda. Para sorpresa de ella –y de la audiencia– ella recibe una llamada a su celular de tapa y antena de George, quien a unas mesas de distancia le hace la promesa que lo vuelve el verdadero héroe del filme al proponerle una unión atípica de amor entre amigos que merece ser recordada como una línea clásica del género: "Quizá no habrá matrimonio, quizá no habrá sexo..., pero por Dios, seguro que habrá baile".

¿Qué hizo el reparto después?

Cameron Díaz, Julia Roberts y Dermot Mulroney
Cameron Díaz, Julia Roberts y Dermot Mulroney
Cameron Díaz, Julia Roberts y Dermot Mulroney

Julia Roberts. En el mismo año que se estrenó La boda de mi mejor amigo, Roberts protagonizó el filme de suspenso La conspiración. Posteriormente aparecería en el drama Quédate a mi lado (1998) y Un lugar llamado Notting Hill (1999), otra película destacada en su filmografía.

Cameron Díaz. Díaz protagonizó el filme de Danny Boyle Vidas sin reglas y luego tuvo un papel secundario en Pánico y locura en Las Vegas en 1998. Ese mismo año fue protagonista de Loco por Mary.

Dermot Mulroney. El actor protagonizó las películas Goodbye Lover (1999), Trixie (2000) y Where the Money Is (2000). Ninguno de los tres filmes alcanzó la popularidad de los trabajos de sus coprotagonistas mujeres.

Una versión nueva...y china

Tráiler de La boda de mi mejor amigo (2016)
Tráiler de La boda de mi mejor amigo (2016)

En 2016 los estudios China Film Group Corporation y Columbia Pictures lanzaron un adaptación de La boda de mi mejor amigo ambientada en la actualidad en China y dirigida por Chen Feihong.

Taquilla

US$ 300 millones recaudó La boda de mi mejor amigo en los cines de Estados Unidos y el resto del mundo, según el portal Box Office Mojo. La película tuvo un costo de producción de US$ 38 millones.



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