La cura emocional

El ejercicio físico es una de las armas para combatir trastornos como el estrés, la ansiedad y la depresión

Asesoramiento Psic. Jesús Chalela (especialista en psicología del deporte)

El exceso de información, la multiplicidad de estímulos a los que constantemente nos enfrentamos y la hiperconexión con la que vivimos son factores que suelen afectarnos negativamente y van de la mano de los "males" del siglo XXI: el estrés, la ansiedad y la depresión. Para combatir estas alteraciones emocionales tan comunes son varias las recomendaciones, pero la principal es eliminar los factores que las provocan. A veces es muy difícil realizar cambios significativos en las rutinas de forma inmediata y es entonces que entran en juego el deporte y el ejercicio físico, ya sea como complemento de otras terapias o como tratamiento principal.

Médicos y profesionales recomiendan realizarlos para contrarrestar los efectos negativos que provocan el estrés, la ansiedad o una depresión en estado leve-moderada. Está comprobado científicamente que al correr o realizar cualquier deporte nuestro organismo libera endorfinas, lo que provoca una sensación de bienestar.

Jesús Chalela, especialista en Psicología del Deporte, afirma que el deporte es una actividad muy beneficiosa para la recuperación de las personas que sufren estos trastornos, pero es importante tener en cuenta que si el caso es profundo y persistente, debe ser acompañado por un proceso psicoterapéutico y, si la situación lo amerita, por una terapia farmacológica.

Chalela asegura que para las personas con depresión leve el ejercicio puede eliminar miedos, provocar un efecto tranquilizador, mejorar el estado de ánimo, fortalecer la autoestima y la confianza, y en consecuencia, puede disminuir la ingesta de medicamentos a largo plazo. A su vez, el deporte tiene un fuerte componente social y ayuda a mejorar las relaciones interpersonales.

Los casos de estrés o ansiedad deben analizarse individualmente, ya que las causas pueden ser múltiples y provocar distintos efectos de acuerdo a cada personalidad. "Es por esto que debemos pensar en diversas estrategias y en un amplio espectro de ejercicios. A pesar de vivir en una época pobre en ejercicio pero muy exigente en lo psíquico, es posible compensar las consecuencias negativas de la alteración del metabolismo y, a la vez, combatir de forma óptima los efectos que provocan la exigencia laboral, la tensión, el insomnio y los problemas emocionales", sostiene Chalela.

Una investigación publicada en la Revista de Psicología del Deporte de Barcelona ("Prescripción de ejercicio físico en la depresión por parte de Médicos de Familia", 2015) afirma que la depresión es un trastorno mental común con 5%-10% de prevalencia en el mundo desarrollado y que parece ir en aumento. Este dato preocupante lleva a la búsqueda de nuevas estrategias de tratamientos que refuercen o, de ser posible, suplanten las tradicionales psicoterapia y farmacoterapia. El ejercicio físico se presenta así como una alternativa complementaria e incluso preventiva, cuya relación costo-efectividad resulta muy atractiva. Según la investigación, un estudio realizado a pacientes con depresión leve-moderada demostró que el ejercicio estructurado y supervisado tiene un impacto clínico significativo en la mejoría de los síntomas depresivos. Por otro lado, algunos investigadores han concluido que el no realizar ejercicio es un factor importante para la aparición de síntomas de depresión. Pero solo un porcentaje bajo de la población cumple con las recomendaciones de ejercicio mínimas. El sedentarismo es una preocupación actual de las sociedades desarrolladas, es uno de los factores de riesgo de las enfermedades crónicas, la diabetes, la obesidad, la osteoporosis y la depresión; y sus consecuencias sobre la población constituyen uno de los principales problemas de salud pública.

Las pruebas de la gran cantidad de efectos positivos que provoca el hacer ejercicio físico sobran, lo único que resta es ponerse en marcha y siempre tratar de mantenerse en movimiento. Toda actividad física que se realice con énfasis en la salud, tanto física como mental, promocionará una mejor calidad de vida.

Ejercicios recomendados

Estrés y ansiedad: se recomiendan ejercicios de relajación, meditación, caminatas, bicicleta, algún deporte o ejercicio de acuerdo a los gustos, temperamento y personalidad de cada uno; y si es al aire libre, mejor.

Depresión leve: se recomiendan ejercicios orientados a aumentar la fuerza, la gimnasia, las caminatas, el baile y los deportes de pelota. Luego de realizarlos se sentirá un intenso sentimiento de satisfacción y gratificación, además de aumentar el tono muscular y asumir una postura más optimista frente a la vida.

Ping pong con el psicólogo Jesús Chalela

Para trastornos de estrés y depresión leve, ¿es mejor el ejercicio en grupo o individual con un entrenador?

El ejercicio puede ser en grupo o individual, pero es importante que siempre haya un acompañante, ya sea un profesor de educación física, un entrenador especializado en estos temas o un acompañante terapéutico con formación en actividad física en el caso de las depresiones.

¿Hay diferencias en los resultados entre hacer ejercicio con entrenador (sea en grupo o individual) o hacerlo por la cuenta?

No hay diferencias, todo apunta al mejoramiento del cuadro emocional que tenga la persona, al proceso de socialización, a los beneficios psicoemocionales y psicológicos, al beneficio de los aspectos físicos y al bienestar de cada individuo en particular.

¿Es mejor el ejercicio aeróbico que el localizado para lograr efectos positivos?

Tampoco hay diferencias, la elección variará según los gustos de la persona, su historia de vida relacionada al ejercicio y el tipo de trastorno que padezca.

¿Con cuánta frecuencia debería realizarse?

Lo sugerido es tres veces por semana, pero hay que tener en cuenta siempre cada caso en particular.


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