La desigualidad en Poniente

El regreso de Game of Thrones, que retorna bajo el reclamo de una de sus actrices por más desnudos masculinos, es la excusa para observar la relación actual entre el espectáculo y la exposición de los actores

Cuando la serie Game of Thrones inició su imparable conquista del reino de la ficción en la televisión en 2011 desde la señal HBO, hubo dos elementos que llamaron rápidamente la atención de los espectadores más impresionables: la sangre y los desnudos. Aunque lo primero era más esperable dado el tono medieval del programa, la exposición completa del cuerpo de varias de las actrices, principales y secundarias, fue el motivo de curiosidad de los comentarios en torno a la serie en aquel entonces. En Internet hasta llegaron a circular varias infografías con la cantidad de senos exhibidos durante la primera temporada (12 en el primer capítulo y un promedio de 5.6 por episodio).

En sus temporadas consecuentes, Game of Thrones –que hoy estrena su sexta entrega a nivel mundial– mostró una mayor diversidad a la hora de retratar situaciones explícitas, no solo en torno a los encuentros sexuales (entre personajes de diferentes orientaciones sexuales), sino también frente a situaciones más cotidianas, pero igual de polémicas, como una escena que mostró a una intérprete amamantando a un niño crecido.

En 2015, Game of Thrones fue el programa de ficción más pirateado en Internet según el sitio TorrentFreak y su último capítulo fue visto en vivo por más de 8 millones de personas en Estados Unidos. La popularidad cada vez mayor de la serie ha hecho que las actrices del elenco principal no solo alcancen una mayor exposición y estatus de celebridad dentro de Hollywood, sino que también tomaron una postura más decisiva a la hora de negarse a mostrarse desnudas frente a cámaras y a los millones de espectadores esperando detrás de ellas.

Game of Thrones Temporada 6 | Teaser #2

El aporte de lo explícito

El caso más notorio es el de la actriz Emilia Clarke, favorita del público por su papel de Daenerys Targaryen, la Madre de los Dragones (entre otros tantos títulos nobiliarios). Clarke apareció desnuda en reiterados episodios de la primera temporada, pero a medida que la historia de Daenerys ha avanzado, menos se ha visto de Khaleesi del Gran Mar de Hierba. "En el drama, si una escena de desnudo continúa una historia o es filmada de una forma que agrega profundidad a los personajes, estoy perfectamente de acuerdo con ella", indicó en 2015 la actriz en su cuenta de Instagram, al aclarar unos comentarios sobre el tema realizados al diario The Daily Mail. "A veces se requieren escenas explícitas y tienen sentido para los personajes o la historia, como suele suceder en Poniente. Si es gratuito por el hecho de ser gratuito, entonces lo discuto con un director para hacerlo más sutil. En cualquier caso, como una buena Madre de Dragones, siempre lo tengo bajo control", señaló.

Por su parte, la colega de Clarke, Lena Headey –quien interpreta a Cercei Lannister– se ha negado a aparecer desnuda por cuenta propia en la serie. En la última temporada, Headey protagonizó una de las escenas más emocionalmente comprometidas de la serie, cuando su personaje debió someterse a una caminata pública completamente desnuda como parte de un castigo. Conocida como "La caminata de la expiación", la escena fue emitida en el último capítulo de la quinta temporada y fue seriamente anticipada debido a su reservado rodaje.

Tras la emisión del episodio, se reveló que Hedley y el equipo de producción de HBO recurrieron a la tecnología para implantar el rostro de la intérprete británica en el cuerpo de una actriz secundaria.

"Hubo reacciones muy buenas", comentó la actriz sobre la escena en la publicación Entertainment Weekly a fines de abril. "Pero algunas personas pensaron que yo era menos actriz porque no mostré mis tetas. He hecho desnudez. No me siento adversa a ello. Pero sé que soy una actriz muy emocional y realmente me dejo llevar por ello. Para poder hacer mi trabajo, me dejo sentir realmente vulnerable. No conozco otra forma de hacerlo", señaló al explicar su decisión de no participar en "La caminata de la expiación".

Unos días antes de las declaraciones de Headey, Emilia Clarke volvió a hablar sobre la desnudez en Game of Thrones, esta vez en el programa nocturno de la señal CBS conducido por James Corden. Al ser cuestionada sobre cómo se siente actualmente sobre el tema, Clarke reclamó más escenas de desnudos por parte de los compañeros masculinos de su reparto. "Siento como si hubiera un poco de la desigualdad entre la cantidad de desnudez que sucede con las mujeres –ésta mujer en particular– y lo que pasa con los chicos", dijo, señalándose a sí misma. "Creo que debe ser parejo. ¡#FreeTheP!", agregó, al bromear sobre iniciar una campaña incitando a la "liberación del pene".

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Menos oportunidades

Aunque Game of Thrones sí ha contado con actores hombres dispuestos a despojarse de sus ropas, el reclamo de Clarke puede trasladarse a una realidad presente en la actualidad de la industria del entretenimiento, en la que los desnudos de hombres en la pantalla son raramente vistos.

De acuerdo a un estudio de la Universidad Mont Saint Mary de Los Angeles publicado en 2016 y enfocado en los triunfos y desafíos de las mujeres en California –estado en el que están instalados los grandes estudios de Hollywood– , tanto fuera y dentro de la pantalla de televisión las mujeres están mal representadas. Los personajes femeninos comprenden el 42% de personajes que hablan en la televisión abierta de Estados Unidos y el 40% de todos los personajes femeninos principales de televisión abierta, cable y programas de Netflix.

Además, la investigación señala que solo un 12% de las películas más taquilleras de 2014 tuvieron protagonistas mujeres, mientras que los personajes femeninos continúan siendo sexualidades aún más que sus contrapartes masculinas. Entre las 100 películas más taquilleras de 2014, las mujeres tienen tres veces más posibilidades de aparecer completa o parcialmente desnudas en una película.

Ante el reclamo de que algunas actrices trabajando en la compañía detrás de series como Game of Thrones y The Sopranos afirman que "no es desnudez, es HBO" –un juego de palabras con el slogan de la empresa –, el presidente de Programación de HBO, Michael Lombardo, brindó en enero, en una entrevista a la radio KPCC de California su visión sobre el asunto. "Vimimos en una sociedad puritana. El problema verdadero es porqué las actrices están diciendo eso y no los actores", manifestó. "Te diré porque sucede. Porque los shows son producidos por hombres blancos. Recientemente exhibí un show que hicimos. Y la actriz corría desnuda alrededor de la pantalla. Luego el actor corría completamente desnudo y, de alguna forma, sus genitales se veían borrosos. Y yo pensaba, '¿Por qué los genitales de hombre están prohibidos?' Si le preguntas a los hombres, te dirán 'Bueno, los hombres son más sensibles con respecto al tamaño, etc". Y eso es mierda. Así que, ojalá que esto funcione como un argumento para mayor diversidad. Pongan a una productora mujer y, confíen en mí, va a haber igualdad de oportunidades".

Vinyl serie HBO

Pasos lentos

De acuerdo a The Guardian, se cree que el primer desnudo completamente frontal de la televisión se hizo en Holanda en 1967, cuando el show experimental Hoepla mostró a una modelo leyendo un diario, para luego moverlo y mostrarse completamente desnuda. Y aunque desde entonces la televisión en Europa siempre se ha mostrado menos reticente que la estadounidense a mostrar cuerpos sin ropa, señales norteamericanas como HBO, Showtime, FX y Starz cuentan con la anatomía femenina como un elemento muy presente en su programación actual.

En parte, la brecha entre la cantidad de hombres y mujeres desnudas se debe a que, aún hoy, mostrar un pene erecto en la televisión estadounidense es considerado un tabú y puede someterse ante "quejas de obscenidad" por parte de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, un organismo que controla "el lenguaje o material que, en su contexto, representa o describe en términos evidentemente ofensivos actividades sexuales o e órganos excretores, medido por los estándares contemporáneos de la comunidad para el medio de difusión" De la misma forma, aún hoy la inclusión de un pene en una película puede garantizarle una calificación NC-17 (no apta para menores de 17 años), un elemento que lo aleja de los adolescentes, considerados el público más redituable a nivel de la taquilla.

Sin embargo, lentamente series de ficción recientes como The Affair (Showtime), Outlander (Starz), Vinyl y Togetherness (HBO) han tomado pequeños pasos para destruir ese tabú al mostrar cada vez más a sus protagonistas hombres sin ropa. Pero de acuerdo a una investigación publicada en 2013 por el investigador David Titterington de la Universidad de Kansas, aún se está lejos. "Escenas con penes pueden estar surgiendo poco a poco , pero no es de extrañar que el tabú de la desnudez masculina frontal completa aún persiste al considerar la política falocéntrica y la masculinidad hegemónica estadounidense desde la que se perpetúa y se deriva Hollywood".

Aunque todavía pueda ser visto como un elemento narrativo en busca de un golpe de efecto, al cine y la TV todavía les queda mucho por conversar sobre una temática evidente: hay desnudez en la vida de todos, ya sea en el mundo real o en los habitantes de Poniente. Para hombres y mujeres.

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