La diplomacia de la ONU llega a Uruguay

Un modelo de simulación diplomática extendido en el mundo se hará por primera vez en Montevideo
La amenaza yihadista en el mediterráneo. La disminución del uso de vehículos como manera de reducir las emisiones de CO2. La explotación infantil a nivel global. El uso del agua y la electricidad en relación a los objetivos para 2030. Las leyes religiosas que fortalecen o promueven la discriminación de la mujer.

Todos estos temas que están en la agenda de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) serán discutidos en la residencia universitaria Los Conventuales, que oficiará a partir de hoy y durante el fin de semana como la sede central de ese organismo internacional en Montevideo.

Más de cien estudiantes uruguayos de universidades y liceos públicos y privados, de Montevideo y del interior, harán una simulación en la que asumirán el rol de un país cuya posición oficial tendrán que defender más allá de su sesgo personal.

Esta actividad se conoce en el mundo como el "Modelo Naciones Unidas" y se realiza por primera vez en Uruguay a gran escala.

Los responsables de importar el modelo son Gregory Chirinos (25) y Jesús Guillen (23), dos estudiantes de Ciencias Políticas venezolanos que llegaron a Uruguay en enero de 2015 escapando de la "persecución" chavista.

Chirinos y Guillen tomaron contacto con el Modelo de Naciones Unidas en la Universidad de los Andes, a la que asistían en Mérida. En Uruguay son los responsables del espacio Formate, un programa de formación política dirigido a jóvenes. El espacio funciona dentro de la infraestructura del Partido Nacional pero, según Chirinos y Guillen, su programa es "increíblemente neutro".

"Nosotros dijimos que hacíamos estas actividades si no se hablaba de política partidaria. Cada día estoy más sorprendido porque aquí llega todo tipo de gente", dijo Chirinos.

En el Modelo de Naciones Unidas en Montevideo funcionarán cuatro órganos: la Asamblea General, la Comisión de Derechos Humanos, la Asamblea General y la Comisión Económica y Social.

Los participantes tendrán que defender las ideas e intereses de los países que representan, debatir, negociar, tejer alianzas e incluso habrá espacios para hacer "lobby" y conseguir adherentes que respalden sus posturas. Y finalmente se votarán resoluciones en todos los temas tratados.

Pero todo se hará manteniendo y respetando el estricto protocolo diplomático de las Naciones Unidas. "Se exige conducta apropiada, se exige mesura y respeto", dijo Guillen. Habrá quienes presidan y le den dirección a la discusión tal como ocurre en una sesión de la Asamblea General.

"Es arriesgarse y dejar de ser uno por un par de días para fortalecer la empatía y aprender del otro", concluyó Chirinos.

Populares de la sección