¿La elección del FA provocará cambios en el vínculo con el gobierno?

¿La elección del FA propone cambios en el vínculo con el gobierno?
Y ahora qué? Una de las principales preguntas que surge a partir de la elección del Frente Amplio es cómo se habrá de canalizar y qué tipo de vínculo se desarrollará entre el gobierno y el partido.
Una de las cuestiones problemáticas que atraviesa la segunda administración de Tabaré Vázquez es, justamente, su relación con la fuerza política. Para algunos legisladores del Frente Amplio hay un problema "de llegada" con el Ejecutivo que no sólo se limita a un tema de comunicación, sino que plantea cuestiones de fondo.

El acuerdo que el Ejecutivo mantuvo con la coalición de izquierda durante la Rendición de Cuentas parecía ser una excepción a este panorama. Pero la desconexión se hizo notoria cuando aparecieron divergencias entre el gobierno y varios sectores del Frente Amplio en relación a decisiones adoptadas por el Consejo de Ministros, como postergar algunos gastos para la educación.

El historiador Gerardo Caetano dijo en entrevista con el semanario Brecha que la elección de la nueva presidencia de la fuerza política se da "en un contexto donde los descontentos, los malestares son múltiples" en el electorado frenteamplista.

Para Caetano lo que está en juego en esta elección "es un modelo de Frente Amplio" y "un modelo de vínculo entre la fuerza política y el gobierno" que fundamentalmente interpela al partido y lo pone entre el "seguidismo del Ejecutivo" y un camino autonómico.

Una de las posibles razones que explica ese vínculo tibio resulta de la falta de liderazgo institucional dentro del Frente Amplio. Luego de la renuncia de Mónica Xavier a la presidencia del partido, se inició un proceso de transición que culminó en elecciones tardías. Durante el último año, el partido careció de una figura que se pusiera los asuntos de la coalición de izquierda al hombro.

Otro de los puntos importantes que se señala es la falta de representación sectorial dentro del gabinete. Durante su primer gobierno, Vázquez no sólo se aseguró tener todas las voces del partido dentro del Consejo de Ministros sino que también dialogaba en ese ámbito de forma directa con quienes encabezaban las listas. La conformación del gabinete en este tercer gobierno del Frente Amplio ofreció mucho menos heterogeneidad sectorial y hay quienes sienten que las vías de comunicación con el Ejecutivo están limitadas.

"En la conformación del Consejo de Ministros, Vázquez no tomó para nada en cuenta los equilibrios internos del FA. Eso tenía sus virtudes, pero el tiempo ha demostrado que también genera grandes dificultades. Por ejemplo, la de provocar una distancia muy grande entre lo que el gobierno resuelve y lo que el Frente discute y exige", dijo Caetano a Brecha.

El vínculo entre el gobierno y el partido en la comisión interpartidaria de seguridad es un ejemplo de lo anterior. Los voceros del Ejecutivo señalaron, en más de una ocasión, que la opinión y la voluntad del gobierno no comprometía a la fuerza política. Incluso, representantes del Partido Nacional manifestaron su molestia por no poder ratificar en el Parlamento lo que fue acordado entre el presidente y todos los partidos con representación paralamentaria en otro ámbito.

"Las administraciones nacionales que se divorcian de su partido y de las fuerzas sociales que lo respaldan suelen tener dificultades muy graves, porque de inmediato eso repercute en su respaldo parlamentario", afirmó Caetano.

La interrogante, entonces, es cómo habrá de repercutir esta elección en la relación entre el gobierno y el Frente Amplio tanto en el ejercicio del poder como en el mantenimiento de los delicados equilibrios políticos que han sido motivo de celo constante en los tres gobiernos del Frente Amplio.


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