La empatía entre los mandatarios

En el encuentro repasaron aspectos de la agenda bilateral
El presidente Tabaré Vázquez abandonó el papel escrito que había guiado sus palabras en la conferencia de prensa conjunta que ayer ofreció junto a la canciller, Ángela Merkel. Giró su cuerpo para quedar posicionado frente a frente a la mandataria alemana. Hizo contacto visual. Y con un lenguaje de manos que anticipan la palabra, dijo: "señora canciller, lo que más le puedo transmitir desde lo más profundo de mis pensamientos y sentimientos es el profundo agradecimiento de nuestro pueblo de que usted y su gobierno y que esta querida nación nos hayan recibido el día de hoy".

El presidente terminó su declaración de la misma manera en la que la había empezado algunos minutos antes: con un agradecimiento. "Aunque hace mucho frío, el calor y el afecto con que nos han recibido lo supera ampliamente. Quiero agradecérselo públicamente. Y también rompiendo todo protocolo quisiera muy fervientemente invitarla a que visite nuestro país", había comenzado Vázquez.
La gratitud del presidente no parecía nada exagerado en función de la importante y cuidada recepción que uno de los cuatro jugadores más influyentes del globo le dio a un pequeño país de América del Sur.

Vázquez y Merkel estuvieron reunidos mano a mano durante una hora en la que no sólo abordaron temas que hacen a múltiples aspectos de la relación diplomática y comercial de los dos países –y la posibilidad de avanzar en la concreción de un Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea-, sino que además se explayaron sobre temas globales como el cambio climático, las energías renovables y el desarrollo sustentable.
"Volvimos a encontrar puntos de interés para intensificar la cooperación. Es lo que queremos seguir haciendo de manera especial y mostrarlo", le dijo Merkel a Vázquez.
La respuesta del presidente no se hizo esperar: "Para Uruguay el relacionamiento con Alemania reviste un carácter estratégico y multidimensional. Alemania puede encontrar en un Uruguay un socio confiable, estable, respetuoso de los acuerdos y las instituciones, y con una histórica vocación articuladora en la región".

Honores

El agasajo comenzó al mediodía, cuando Merkel salió al encuentro de Vázquez en la explanada de su cancillería para estrechar su mano por primera vez. El presidente uruguayo recibió los honores militares que los alemanes suelen emplear cuando países de gran escala hacen visitas de Estado y minutos después comenzaba el encuentro bilateral.

Entre los dos gobernantes hubo "mucha empatía", dijo una fuente cercana al mandatario. Ese acercamiento quedó expreso en la conferencia de prensa que, una hora después, ofrecieron Vázquez y Merkel.

La canciller alemana dijo que la visita de Vázquez era motivo de una "gran satisfacción".
"Le agradezco que haya venido desde el otra punta del mundo, desde el verano al invierno alemán. Creo que su visita aquí realmente va a ayudarnos a que avancen las relaciones", señaló Merkel.
Subrayó que los dos países comparten, además de la pasión por el fútbol, una serie de "valores" que sustentan y definen sus políticas. "Uruguay es ejemplo de una política muy responsable a nivel internacional", dijo Merkel y a continuación enumeró algunos de los logros que entiende que forman parte del capital uruguayo: éxito de lucha contra la pobreza, gestión sostenible de la naturaleza, la apuesta a la cooperación multilateral y el reparto justo de la riqueza.

Por su parte, el presidente destacó que la relación bilateral es "excelente". Vázquez dijo que los dos países comparten "valores y principios" como la promoción de la paz, la democracia y los derechos humanos.

El mandatario explotó en su discurso esa misma cosmovisión que los dos estados tienen en cuanto a la forma en que deben desarrollar sus relaciones internacionales. "Tenemos grandes coincidencias para trabajar en diferentes asuntos de la agenda bilateral, principalmente en lo que respecta a la preservación de la paz y la seguridad internacional en el marco de la ONU", dijo el presidente.

Después de la última pregunta, las manos de Vázquez y Merkel tuvieron un último encuentro público para la foto. Y el presidente partió junto a la comitiva oficial hacia el Palacio de Bellevue donde lo esperaba, en las escalinatas, el presidente Joachim Gauck

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