La epidemia de las pantallas

El Síndrome Visual Informático es un malestar creciente a nivel global
Arquitectos, artistas gráficos, estudiantes, secretarias, escritores, ingenieros, oficinistas, docentes y contadores. Más de 70 millones de personas a nivel mundial pertenecen al grupo de riesgo de aquellos que pueden padecer el Síndrome Visual Informático (SVI), una serie de condiciones producidas por el uso frecuente de computadoras, tanto como herramienta de trabajo como cuando ofician de fuente de entretenimiento.

El abanico de síntomas va desde la irritación de los ojos, visión doble o borrosa, vértigo y mareos, hasta dolores de cabeza crónicos, o incluso molestias en cuello, muñecas y espalda. Según diversos estudios, hasta un 90% de las personas que utilizan de forma extensiva sus computadoras a lo largo del día (un promedio de más de tres horas por jornada), sufren al menos uno de los síntomas del SVI.

Ahora, un estudio realizado por dos científicos africanos (un nigeriano y otro procedente de Botswana), que a su vez se basa en una amplia base de otros estudios, quienes establecen el riesgo que significa este síndrome, al que califican como una posible "epidemia mundial emergente", dado el creciente uso de este tipo de dispositivos, en una lista de profesiones cada vez mayor, y que puede desembocar en un "impacto negativo en la productividad y el desarrollo económico, si no se la entiende claramente y se realizan intervenciones apropiadas".

Como uno de los puntos a destacar sobre la seriedad de este malestar indican que actualmente en Estados Unidos se invierten US$ 16.000 millones en salud ocular, superando la inversión destinada, por ejemplo, al cáncer de mama o al VIH. En cuanto al costo productivo, establecen una relación directa entre la salud ocular del trabajador y el tiempo que le lleva completar una actividad.

El estudio también plantea otros datos, como que las molestias en los ojos están relacionadas con el uso de lentes, la cada vez mayor presencia de este síndrome en niños, y el hecho de que se lo subestima generalmente, a pesar de la creciente cantidad de estudios y literatura disponible sobre el tema.

¿Porqué las computadoras generan estas molestias, sobre todo a nivel visual? Una de las respuestas tiene que ver con que los ojos humanos aún no están adaptados a la tecnología utilizada, como si lo están al papel. A diferencia de los bordes definidos que las letras impresas en papel tienen, los pixeles con los que se construye el texto sobre una pantalla tienen límites difuminados, lo que incrementa la dificultad para los ojos al momento de enfocarse y moverse sobre las letras. Esto genera un mayor desgaste muscular, que con el tiempo ocasiona molestias, dolores e irritación.

Entre las recomendaciones para paliar y evitar los síntomas del SVI, los científicos africanos plantean un control sobre la iluminación del espacio de trabajo, evitando cualquiera de los dos extremos tanto por un exceso de brillo y luz como la ausencia total, aunque la luz de la pantalla siempre debe ser mayor a la iluminación natural; sobre la distancia que separa al usuario del monitor (entre 50 y 70 centímetros si se va a utilizar la computadora por más de 20 minutos), y la aplicación de la regla "20/20/20", que indica mirar durante 20 segundos a un objeto ubicado a 20 pies (6 metros), cada 20 minutos de uso de una computadora. En el caso de aquellas personas que utilizan lentes, se recomienda el uso de filtros antireflectivos, que ayudan en la reducción de brillos y aumentan el confort al momento de usar una computadora durante un período de tiempo prolongado.