La era Trump: dólar y comercio bilateral bajo la lupa

Analistas señalan qué repercusiones puede tener el triunfo del empresario en el comercio
La victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses dejó más preguntas que respuestas a la hora de proyectar el porvenir económico. Los analistas entienden que sería precipitado hablar de impactos concretos, pero tanto los expertos privados como desde el gobierno coinciden en que se deberá atender cuál será el alcance en los cambios que se darán en los mercados financieros y comerciales.

El ministro de Economía y Finanzas (MEF), Danilo Astori, y su par de Ganadería, Tabaré Aguerre, fueron las primeras figuras del gabinete de gobierno en referirse al impacto inmediato que tendrá para Uruguay la futura presidencia de Trump.

Para Astori, eso puede afectar a corto plazo las tasas de interés y la cotización del dólar, variables que pueden tener consecuencias para la economía uruguaya. “En lo inmediato el tema financiero y monetario es lo principal”, dijo ayer en rueda de prensa.

“Una de las primeras reacciones a corto plazo que Uruguay va a tener que prestar atención en particular es precisamente las decisiones de la Reserva Federal y la evolución del dólar, que en Uruguay es tan importante, no necesito fundamentarlo, a los efectos de la sostenibilidad de los equilibrios macroeconómicos”, advirtió.

En la madrugada de ayer, los mercados financieros partieron de una fuerte caída, con un vuelco de los inversores a activos de bajo riesgo, ni bien conocida la victoria de Trump. Sin embargo, pasadas las horas y tras el discurso más moderado y conciliador del mandatario electo, los inversores se calmaron y revirtieron buena parte de la caída.

Según el analista financiero Andrés Escardó, no se vislumbran grandes cambios respecto al actual panorama financiero. La victoria de Trump hace prever un debilitamiento del dólar frente a otras monedas más “duras” como el euro, el franco suizo o el yuan, aunque no de manera inmediata.
“En Uruguay vamos a seguir viendo un dólar bajo”, apuntó. Otra de las posibles consecuencias es que los capitales no se sientan tan atraídos por EEUU, y que más inversión extranjera directa llegue a economías emergentes. También es probable que Uruguay se beneficie del financiamiento barato que esta situación generará, “porque las tasas de interés van a seguir planchadas”, pronosticó Escardó.
Si bien los pronósticos de los mercados sobre la probabilidad de que la Fed suba las tasas en diciembre se mantuvieron ayer incambiados en 80%, conforme Trump explicite sus planes de gobierno, esto podría cambiar. Todo depende de las señales que den las autoridades monetarias.

El fantasma del proteccionismo

“Lo comercial va a venir con el tiempo”, dijo Astori. “Veremos cómo además el Congreso (de EEUU) se para frente al tema. Uruguay tendrá que ver cómo responde ante posibles cambios de este punto de vista”, explicó.
El titular del MEF admitió que el gobierno debe atender con “preocupación” el futuro de la conducción política estadounidense. “Hay que poner en todo el análisis aspectos de este tipo porque son muchas las características y las consecuencias que están en juego”, reconoció. Según Astori, Uruguay deberá ver ahora qué “posibilidades” tiene de hacer acuerdos en el marco del TIFA, el tratado marco de comercio e inversiones con el cual el país se vinculó con EEUU.

“Hay que analizar con detención y preocupación en el sentido positivo para examinar los pasos que se dan y las posibilidades de defender los intereses uruguayos de la mejor manera posible”, culminó Astori.

Por su parte, el ministro de Ganadería descartó ayer en rueda de prensa que la victoria del republicano puede obstaculizar el último trámite administrativo que está esperando Uruguay para ingresar con carne ovina con hueso a ese mercado.

El director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi, indicó que sería apresurado “diagnosticar cualquier tipo de impacto en términos comerciales para Uruguay”. Sí dijo que habrá una distancia entre el Trump de la campaña y el que se calzará el traje de presidente de Estados Unidos.

Para el experto, este contexto mundial “tan desordenado” genera que Uruguay tenga que seguir pensando en “avanzar bilateralmente” para alcanzar acuerdos con otros países. En este escenario, “el TLC con China pasa a ser clave”, añadió.

Bartesaghi recordó que el mandatario electo se mostró “muy proteccionista” a lo largo de estos meses, por ejemplo en relación al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por su sigla en inglés), y es muy probable que trate de frenarlo, lo cual tiene efectos “indirectos” para Uruguay.
Del TPP forman parte tres países latinoamericanos (Chile, Perú y México), y Colombia quiere entrar, enumeró. “Pero a su vez esos cuatro países forman parte de la Alianza del Pacífico, y Uruguay inició una estrategia de acercamiento al TPP a través de la Alianza del Pacífico”, explicó. Asimismo, planteó que la propuesta del presidente argentino Mauricio Macri de alcanzar un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y EEUU “si era muy difícil en el escenario de (victoria de) Hillary (Clinton), es mucho más difícil en el escenario de Trump”.

Mercado cambiario local con suba marginal

Pese a la advertencia que el ministro de Economía, Danilo Astori, lanzó ayer sobre las consecuencias que podría traer sobre la economía uruguaya el triunfo de Donald Trump en EEUU –que es percibido como una amenaza para los mercados globales–, el dólar cerró con una suba marginal (0,22%) en la operativa mayorista uruguaya. El billete verde cerró en promedio a $ 28,07. En el gigante y vecino de la región, Brasil, el real brasileño cayó más de 1,3% y se acercó a las 3,21 unidades por dólar, tras la victoria de Trump. La moneda brasileña llegó a depreciarse más de 4%, junto al resto de los activos de riesgo, pero un discurso más moderado por parte de Trump a media jornada llevó a calmar los ánimos de los mercados.

Sin embargo, la calma no llegó a todos los mercados. El peso mexicano perdió más de 13% de su valor frente a la principal divisa conforme se conocían los resultados de los comicios, para tocar un récord de 20,77 unidades por dólar.

Sin embargo, el tipo de cambio mexicano bajó a 19,72 pesos mexicanos a lo largo de la jornada de ayer. Algo similar ocurrió con los precios del oro que cambiaron su tendencia y cayeron levemente tras las fuertes alzas registradas más temprano en la sesión.

El oro había escalado casi un 5%, a un máximo de seis semanas de US$ 1.337,4 la onza, después del triunfo del republicano sobre la demócrata Hillary Clinton, una sorpresa para los mercados que llevó a los inversores a buscar activos de refugio. Pero el lingote luego cayó a US$ 1.272,4 la onza. Las bolsas estadounidenses, de hecho, cerraron al alza. El S&P 500 aumentó 1,17%, mientras que el Dow Jones aumentó 1,4%. Al otro lado del Atlántico, el índice que recoge las principales acciones europeas subió 1%. “Trump logró sonar muy conciliador y presidencial en su discurso de la victoria. Esto calmó a los mercados y ayudó a impulsar al dólar, erosionando las ganancias del oro”, dijo Jonathan Butler, analista de Mitsubishi. Sin embargo, los expertos esperan que se amplíe la volatilidad de los mercados.

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