La esperanza del gobierno

Vázquez cuidó cada gesto para mostrarse como aliado del presidente argentino Mauricio Macri
Lograr el entendimiento con el gobierno argentino había sido hasta ahora una cuenta pendiente de las administraciones frenteamplistas. En su primer mandato Tabaré Vázquez (2005-2010) abandonó el diálogo con el kirchnerismo tras el bloqueo del puente binacional San Martín y el conflicto terminó en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Años después, aunque José Mujica (2010-2015) logró levantar el corte, la relación con Cristina Fernández de Kirchner naufragó entre cruces públicos.

Por estas horas distintos jerarcas de gobierno no se cansan de repetir que la reunión del jueves en Anchorena entre Vázquez y el nuevo presidente argentino, Mauricio Macri, abrió una nueva era en las relaciones bilaterales.

Además de los acuerdos sellados sobre temas energéticos y de puertos, entre otros, los mandatarios buscaron mostrar el jueves sintonía y cortesía en cada gesto para explicitar su cercanía.

Vázquez recibió a Macri con un abrazo y de inmediato, tomados de los brazos, posaron juntos para las fotos. El mandatario uruguayo, que esperaba a su par argentino con la expectativa de sumarlo como socio para la regasificadora, cuidó hasta la vestimenta. Vázquez recibió a Macri con un abrazo y de inmediato, tomados de los brazos, posaron juntos para las fotos. El mandatario uruguayo, que esperaba a su par argentino con la expectativa de sumarlo como socio para la regasificadora, cuidó hasta la vestimenta.

Sobre la hora 13, Vázquez esperaba al presidente argentino de saco y camisa, pero cuando le avisaron que su colega vestía solo camisa, resolvió dejar el primer atuendo para quedar a la par.

La sintonía continuó luego en la conferencia de prensa. En el salón de la residencia presidencial de Anchorena, acondicionado el jueves para la declaración conjunta de los presidentes de Uruguay y de Argentina, tras su primera reunión bilateral, había dos atriles, uno con la bandera de cada país. Cuando Macri ingresó al lugar se dirigió hacía el que tenía el símbolo argentino, pero Vázquez le pidió que se pusiera detrás del que tenía la bandera uruguaya.

A su vez, los gestos fueron reforzándose con palabras. "Los dos gobiernos hemos asumido que tenemos que estar a la altura de nuestros pueblos en su relacionamiento. El relacionamiento de ambos pueblos es profundo y debe servir de ejemplo a los gobiernos", dijo Vázquez.

En la declaración, Macri sostuvo que Uruguay y Argentina tienen "un futuro a compartir". "Se trata de entender que, con flexibilidad, hay que complementarse; ese es el desafío", sostuvo.

El embajador de Uruguay en Buenos Aires, Lescano, analizó la cumbre al ser entrevistado por El Observador TV. "El encuentro está expresando un hecho político concreto y una voluntad muy firme en todos los temas tratados de que las relaciones bilaterales tengan una mejora sustancial", dijo. "Se abre un tiempo nuevo donde tenemos la firme esperanza de que la relación bilateral comience un tránsito que ojalá nunca hubiese perdido", agregó.

El jueves, con un asado de por medio, Vázquez invitó a Macri a regresar a Anchorena junto a su esposa y su hija. El argentino prometió volver.


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