La experiencia Lollapalooza

La versión argentina de uno de los festivales más destacados del mundo tuvo algo para todo tipo de público
Como muchos festivales internacionales de su especie, el Lollapalooza Argentina es un evento donde el cartel torna una importancia secundaria y lo que importa ya es ir. Ir cómodos para disfrutar de principio a cierre el festival; ir lookeados con el último grito de la moda festivalera –que en el caso argentino abandonó definitivamente las infames coronas de flores para lucir ahora brillantina en el rostro–; ir para bailar, recorrer el enorme predio y sacarse selfis con la infinidad de instalaciones artísticas o cantando los hits del artista de turno.

Lollapalooza - Metallica
Metallica
Metallica

Sin embargo, el festival tuvo suficientes artistas de peso para lograr agotar las 100 mil entradas por día, con propuestas para todos los gustos. El rock, la columna vertebral de estos festivales, tuvo su lugar de privilegio con las cabezas de cartel. La electrónica, que desde hace años viene ganando terreno, demostró que tiene su lugar asegurado con su propio escenario y el cierre de ambas noches a pura fiesta. El pop y el R&B, por su parte, los siguieron de cerca con excelentes representantes.

Las bandas roqueras que lideraron el cartel fueron las que aglutinaron al mayor público. Metallica, que con un espectacular set compuesto por canciones de su último disco, Hardwired... to Self Destruct y clásicos de las primeras épocas como For Whom The Bell Tolls, One, Master of Puppets y Seek and Destroy (además de los ineludibles y fantásticos Nothing Else Matters y Enter Sandman), comandó al pogo del festival. Gracias a su poderío, la nostalgia convivió tranquilamente con su nuevo material. Un masterclass de rock.

The Strokes - Intro Lollapalooza Argentina 2017

The Strokes, que también ya pertenece al bastión de los clásicos, además de interpretar casi en su totalidad su disco debut Is This It y solo un par de temas de su último EP Future Present Past, supo apelar al público argentino comenzando su set con un remix cumbiero de Reptilia. Fue directo, enérgico y efectivo, con chistes sobre fútbol incluidos.

Los festivales son comúnmente adversos a los bises (el tiempo aquí es oro), pero el Lollapalooza fue la excepción y les permitió a ambas bandas volver al escenario para sus fans. Incluso The Strokes ofreció un tema extra gracias a la insistencia del público, y sus caras de sorpresa al ver el pogo hablaron por sí solas.

Antes de esto, la banda de indie rock Cage the Elephant demostró que sus discos de estudio no le hacen justicia a lo que es el grupo en vivo. Los hermanos Matt y Brad Shultz, frontman (uno de los mejores que tuvo este festival, que se ganó al público gracias a su desacatado histrionismo) y guitarrista respectivamente, fueron el reto del personal de seguridad, al arrojarse hacia el público en varias ocasiones. En pleno día ofrecieron un show para el recuerdo.

03te15 Lollapalooza 3 - 3 col.jpg
Cage the Elephant
Cage the Elephant

Entre el pop y el new wave, la banda inglesa The 1975 les siguió. Lo suyo fue de un fervoroso público juvenil, aunque ofreció un show más bien tibio, donde su líder Matt Healy jugó más para las primeras filas o más bien estaba perdido en la suya.

Pero el momento pop más grande del festival estuvo a cargo de unas de sus mayores estrellas: The Weeknd. Su R&B teñido de ritmos ochentosos, escenas fiesteras y turbias y falsettos heredados de Michael Jackson tuvo su gran debut en Argentina frente a un público que coreó todos los temas. El canadiense sirvió sus hits Can't Feel My Face, I Feel it Coming y Starboy, pero no se olvidó de sus comienzos en el subsuelo del R&B, interpretando temas de su EP debut House of Baloons.

El viernes tuvo otro gran punto alto con el trío inglés de pop electrónico The xx, que transformó al enorme escenario en una ceremonia íntima y sutil. El grupo llevó al público al baile con canciones como Dangerous y una versión de Loud Places (tema solista de su DJ y productor Jamie xx), pero también emocionó con una interpretación solo a guitarra y voz de Performance. Entre la estridencia del resto de los escenarios, The xx logró hacer de un coro susurrado un sonido más fuerte.

Más destacados

03te15 Lollapalooza 3 col.jpg

El viernes a la tarde Campo dejó bien representado a Uruguay al invitar al baile con sus temas más tropicales, como Cumbio, Heartbreaks, La marcha tropical, además de su más reciente corte Bailar quieto. Pero también aprovecharon para homenajear a Gustavo Cerati con su versión de El mareo de Bajofondo.

Embed

Un pasito para acá y para allá. Hermoso tocar en @lollapaloozaar #lollaar Foto de @matildecampodonico

Una publicación compartida de Campo✨ (@campomusic) el


Mientras los grandes artistas se lucían en los escenarios mayores, las apuestas al público más juvenil se jugaron en otros rincones. Las estrellas pop en ascenso Tove Lo, MØ y Melanie Martínez tuvieron que compartir horario con The xx, The Weeknd y The Strokes; sin embargo, confirmaron su lugar en la escenografía popular con decentes convocatorias.

Por su parte, los favoritos pero anodinos The Chainsmokers fueron los que cerraron la jornada del viernes con un público que festejó sus ciclotímicos cambios de ritmo, mientras que el más habilidoso Flume llevó el festival a su fin el sábado.

Acerca del autor