La familia de multimillonarios indios que manda en Sudáfrica

El clan domina la economía y designa a los ministros que le convienen
Ningún apellido suena tanto estos días en Sudáfrica como el de los Gupta, los multimillonarios indios amigos del presidente Jacob Zuma que hacen negocios con todos los sectores de la administración pública, reciben tratamiento de jefes de Estado e incluso se permiten ofrecer puestos de ministro.

Después de años de silencio protector, los testimonios incriminatorios sobre la relación de Zuma con los Gupta comienzan a fluir en cascada dentro del propio partido gobernante, el Congreso Nacional Africano (CNA).

"Miembros de la familia Gupta me ofrecieron ser ministro de Finanzas", admitió recientemente el viceministro de Finanzas, Mcebisi Jonas, quien habría sustituido en el cargo a su entonces jefe, el ministro Nhlanhla Nene, destituido por oponerse al proyecto de energía nuclear del presidente.

Días antes de esta confesión, el periódico Sunday Times había informado con todo tipo de detalles de la oferta ministerial de los Gupta, que se hizo en presencia del hijo de Zuma, Duduzane, socio de los tres hermanos indios en varias empresas.

Según ese periódico, si Jonas aceptaba ser ministro debía aprobar la construcción de nuevos reactores nucleares y cesar a cuatro altos cargos de la Tesorería que se han opuesto a un plan nuclear que, en su opinión, dejaría a Sudáfrica en la bancarrota.

Los Gupta -que operan en Sudáfrica una mina de uranio que podría abastecer el proyecto nuclear de Zuma- negaron estas informaciones, pero el coro de acusaciones no ha dejado de crecer en las últimas semanas.

La diputada del CNA Vytjie Mentor denunció que los miembros de esa familia le ofrecieron el Ministerio de Empresas Públicas en su mansión de Johannesburgo, donde también se encontraba Zuma -bautizado por algunos como "Zupta"- cuando se produjo la reunión.

La condición, en este caso, era que cancelara el vuelo de South African Airways (SAA) a la India para asignarle la ruta a la empresa de aviación de los Gupta.
Favores a cambio

Zola Tsotsi, exjefe de la compañía eléctrica nacional Eskom, aseguró recientemente que los Gupta lo llamaron dos meses después de que fuera nombrado en el cargo para decirle que se considerara despedido por no "seguirles el juego". "Fui forzado a dimitir poco tiempo después", agregó.

Una empresa adquirida ahora por los Gupta suministrará el carbón para una de las centrales eléctricas de Eskom, que según medios locales realizó varias maniobras dudosas para dar el contrato a los hermanos indios, que tienen también la nacionalidad sudafricana.

La prueba más gráfica de la influencia de Ajay, Atul y Rajesh Gupta data de abril de 2013, cuando un vuelo chárter fletado por la familia para traer invitados a la boda de un sobrino aterrizó en la base militar de Waterkloof (Pretoria), de uso exclusivo para mandatarios extranjeros.

Tras desembarcar, los pasajeros recorrieron por tierra los 160 kilómetros que separan el aeropuerto de Sun City, el "Las Vegas sudafricano", donde se celebró la boda.

Lo hicieron con escolta policial, en un convoy de 13 automóviles anunciado por sirenas azules que se hacía paso a toda velocidad por la autopista entre el resto del tráfico.

El presidente Zuma esquivó entonces el escándalo alegando no tener idea de lo ocurrido, por lo que respondieron varios funcionarios de bajo rango.

Pero Zuma no lo tendrá tan fácil ahora, cuando las voces críticas suenan cada vez con más fuerza dentro del partido y, con ellas, los llamamientos al CNA para que le retire la confianza y ponga fin a un mandato marcado por la corrupción y el estancamiento económico que la formación podría pagar en las presidenciales de 2019. (EFE)

Fuente: EFE

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