La generosidad en el CTI

El escenario de elecciones en Venezuela pone en juego la continuidad de planes con Uruguay

En octubre pasado la izquierda de Uruguay miró con atención las elecciones de Venezuela, al punto que el presidente José Mujica opinó sobre su preferencia para que ganara, una vez más, Hugo Chávez, lo que finalmente ocurrió y trajo tranquilidad. Es que, además de su amistad y afinidad política, hay varios proyectos en marcha que arrancaron por el apoyo decidido del mandatario venezolano. Pasadas esas elecciones, la duda sobre la continuidad del apoyo solidario de Venezuela, se volvió a instalar, ahora por el frágil estado de salud del mandatario de la boina roja.

El escenario político que se plantea puede derivar en nuevas elecciones. Fuentes venezolanas comentaron a El Observador que en los comicios regionales de mañana domingo, “el proceso revolucionario” confirmará su supremacía, pero la oposición ya dio señales de fortaleza con Henrique Capriles a la cabeza. Según se explicó, en ningún caso un eventual alejamiento de Chávez del poder implicará un cambio automático de los acuerdos internacionales, pero sí se desvanecerá, con el tiempo, el apoyo que reciben países como Uruguay.

Apoyos
Con el lío de Pluna en pleno proceso, la izquierda volvió a pensar en su amigo caribeño de la billetera grande. Fue Mujica –que tenía previsto en noviembre viajar a Caracas y luego no pudo por problemas de salud– quien mandó a parar el pedido de socorro para no abusar de la “generosidad” de Chávez, que ya había dado sobradas muestras de solidaridad. Es que el presidente venezolano fue el primero que le sacó las castañas del fuego al Frente Amplio cuando en 2005, recién llegado al Ejecutivo, vio caer a la cooperativa financiera Cofac. Chávez anunció entonces que el banco estatal Bandes la absorbería, a un costo que superó los US$ 60 millones, y estableció en Uruguay la primera experiencia en el exterior del Banco Nacional de Desarrollo, que desde entonces sigue operando con números en rojo.

La mano tendida de Chávez llega hasta hoy pero el presidente, de formación militar, se enfermó y su vida corre peligro. Por ahora está en La Habana tratando de superar un cáncer que estuvo a punto de quitarlo de la carrera electoral y aún no hay certeza que el próximo 10 de enero pueda asumir. Así las cosas, los proyectos que inició en Uruguay, al menos algunos de ellos, entran en zona de turbulencia.

Chávez compró 10% de las acciones de la sucroalcoholera ALUR de Bella Unión, y los cañeros que desde los Tupamaros tuvieron el apoyo de Raúl Sendic (padre), encontraron en el presidente de ANCAP, Raúl Sendic, y en Chávez, un aliado. Venezuela planteó incluso aumentar sus acciones en ese proyecto. Ayudó también cuando compró las estaciones de servicio que ANCAP tenía en Argentina y que eran un clavo, e invitó a ANCAP a buscar petróleo en la faja del Orinoco, emprendimiento que está en marcha.

Petróleo
El primer acuerdo internacional que firmó la izquierda desde la Torre Ejecutiva fue entre Tabaré Vázquez y Chávez para la compra de petróleo de Pdvsa en condiciones financieras favorables para Uruguay.

El acuerdo se utilizó varias veces, al punto que el endeudamiento de ANCAP llegó a preocupar al gobierno y a la oposición. ANCAP decidió pagar la deuda al contado a cambio de una quita y sigue utilizando el sistema de compras aunque en forma más esporádica. La propuesta es pagar unos US$ 530 millones y cancelar un pasivo que ronda los US$ 750 millones. Para ello, ANCAP envió a funcionarios a Caracas y se espera que el pago se concrete en días, según se informó a El Observador desde la empresa estatal. Ese convenio, que fue renovado por Mujica, permite comprar a 15 años, con dos de gracia, una tasa anual de 2% y pagar incluso una parte con exportaciones de productos uruguayos. El acuerdo es por dos años y su renovación depende en gran medida de la salud de Chávez, al igual que Bandes, que desde la decisión política de su desembarco, siempre trabajó a pérdida. Soolo entre enero y octubre de 2012, Bandes perdió US$ 16,3 millones, según los datos que presentó al Banco Central.

En el gobierno de Vázquez, Chávez donó US$ 17 millones al Hospital de Clínicas, otros US$ 4 millones para empresas como Funsa y Envidrio, recuperadas por los trabajadores, y US$ 500 mil para instalar un centro cívico en el pequeño Pueblo Bolívar, de Canelones. También hubo negocios vinculados a exportaciones de libros y software, y un proyecto de la empresa Umisa para construir casas prefabricadas en Uruguay y exportadas a Venezuela que no terminó de concretarse. Uruguay es de los socios fundadores de Telesur –el proyecto chavista de comunicación para el continente– y además ayudó a Venezuela a poner en órbita al satélite Simón Bolívar, el 10% pertenece a Uruguay.

De no asumir Chávez, habrá elecciones en Venezuela y la oposición, de ganar, ya anunció que cortará los flujos de dólares solidarios. En la última elección, Henrique Capriles habló de Uruguay como receptor de “pagos populistas”.  La salud de Chávez y un nuevo escenario de elecciones reinstaló la duda sobre la continuidad del apoyo económico de Venezuela a Uruguay.



Acuerdos
El presidente José Mujica apadrinó el ingreso de Venezuela al Mercosur. Cree que ese jugador puede equilibrar el peso de Argentina y Brasil. Uruguay y Venezuela tienen desde 2002 un acuerdo de promoción y protección de inversiones. Además, el Mercosur y Venezuela tienen un acuerdo de complementación económica.

US$ 325
Millones. Las exportaciones de Uruguay a Venezuela en 2011 fueron por US$ 325 millones, según datos del Instituto Uruguay XXI. Los productos más vendidos fueron, en orden, lácteos, carne y arroz. En el primer semestre de 2012, las exportaciones alcanzaron los US$ 260 millones.


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios